15/08/2026 09:39

Deseo que esta experiencia trascendental vivida después de la marcha de mi Padre sea, además de un Homenaje permanente a su Memoria como ser excepcional que fue sobre esta tierra, un revulsivo trascendente e intimista para cuantos han visto marchar a quienes amaban. Cada día recordamos a los Seres Queridos que fallecieron y quiero relatar las señales de mi Padre desde el Más Allá. Dios es infinita sabiduría a pesar de la ignorancia y la vanidad de los hombres.

Esta vez no hablaré de quienes-pobres ignorantes de espíritu, necios como confiados-han vendido el alma al Diablo sobre la Tierra; o de los asuntos terrenos y baladíes-el polvo retorna al polvo-siniestros y plenos de incertidumbre que acongojan en este mundo dispar de locura y codicia; lo que quiera Dios que sea, será; es curioso que preocupe tanto la vida y nos olvidemos de sus calamidades con la muerte. Quiero creer en el olvido de lo malo y la efervescencia de un recuerdo luminoso por lo bueno vivido. Quizá detrás de eso que llamamos muerte hay otra sala donde experimentar, como en esta, otra vida. Salas y espacios, como las muchas moradas que decía Jesús cuando hablaba de nuestro Padre infinito. La llave de esa sala sólo se obtiene con un último suspiro, así que se comprende la fijación de la Humanidad por desear comprender el misterio con el que se nace para desaparecer con él. Más les valiera a los que siembran despreocupadamente, con la ventaja de la inmoralidad en sus actos, reflexionar sobre la muy posible certeza de que todo está atado y bien atado, incluso la continuidad del alma pese a la grotesca-no deja de ser bella-y engañosa apariencia de la materia. Luego será eternamente tarde.

Quiero ver la Luz también en esa dimensión que resplandece fuera de estas sombras. Porque tuve mi Luz en él, mi padre, como un destino eterno en este capítulo aparentemente limitado en el que nací. Destino seguro: así fue el amor y la admiración que profesé por Pedro Fernández Labrador, mi amado siempre Padre cuyo nombre está esculpido sobre una lápida. Asombrosamente, después de él, la vida continuó.

Las noticias copan los tiempos efímeros que jamás trascenderán cuando finiquite el calendario del que somos protagonistas. El polvo se convierte en polvo, dada la advertencia de que lo terreno es ese viaje fugaz que borra las huellas para convertirlas en una lápida cincelada con un nombre olvidado que perdurará en la soledad del cementerio. Con la muerte de mi padre comprendí verdaderamente el ciclo de la memoria existencial, las vibrantes emociones de lo vivo y el destino de lo añorado. La melancolía está implícita en el amor que profesamos desde ese presente continuo que luego se diluirá con la urgencia de la muerte; al menos resta la cotidiana querencia de quien se abraza a la memoria, sumisa y resignadamente, con una fotografía en las manos.

Mi padre murió ajusticiado con los primeros embates de la extraña pandemia que sirvió para justificar un genocidio protocolario que se llevó la vida de decenas de miles de personas cuyo pecado consistió en ser ancianos. Luego la criba ha sido mayor con esos pinchazos que han desatado inexplicablemente lo que Enrique de Diego vino a denominar acertadamente repentinitisPero esta es otra historia que no relataré hoy.

Hoy, como cada día,  se lo dedico a Dios y a mi Padre con quien, sin dilatar tantas emociones que me costaría relatar en múltiples textos, hice un pacto de que nos daríamos alguna señal en el caso de que uno se fuera antes que el otro. Él se marchó un 29 de marzo de 2020 y aunque estas intuiciones son muy de uno, intimistas e intransferibles, creo que pude percibirle durante unos meses. Percepciones muy sutiles, señales sobre la piel, la integración de unas emociones taxativas, dulces y contagiadas de tristeza por no poseer la certeza de que lo sentido provenía de él. Bajaba al garaje antes de subirme al dormitorio y le daba un poco de brillo a la moto como un ceremonial de calma asociado a esas impresiones que sentía despidiéndome de él todas las noches con un te quiero… Hasta que un día no sentí ni esa sutil relación de caricias instintivas. Se lo comenté a mi mujer: de repente, ya no capté esa mínima señal de un deseo que se traducía en livianas sensaciones de rara cercanía que no retornaron. La última vez fuera del garaje, advertimos un comportamiento extraño de nuestra perrita Dharma, que temblorosa se quedó frenada en las escaleras cuando, como de costumbre, subía a los pisos superiores de la casa; extrañados mi mujer y yo, bajé y la cogí en mis brazos… para advertir de inmediato el aroma personal de mi padre según subía los peldaños. Luego de aquello, toda sensación desapareció definitivamente. Mi mujer decía que había pasado a despedirse. Así pasó el tiempo hasta  abril del 2023.

Ese año sucedió un prodigioso e inexplicable motivo para pensar que algo se había relacionado con mi padre del modo más aparentemente casual, pero que significaba mucho más, allende la apariencia de lo cotidiano que se me convirtió-con testigos de mi experiencia personal- en un milagro y por ende, en esa señal acordada entre los dos que se entabló para que con una promesa de amor supiéramos de algún modo que nos encontrábamos bien en el caso de haber traspasado el velo de Maia. Deseo narrarlo, describirlo aunque sea en síntesis porque me sería imposible describir lo que supuso recibir una señal de mi Padre tan elaborada como prodigiosa. Existe una hermosa Sabiduría que proviene del alma y se manifiesta sobre la Tierra. Y así comprobé que mi Padre cumplió la promesa de avisarme que se encontraba bien tras el aparente manto oscuro de la Parca. No podía ser de otra manera porque él fue un hombre bueno en el sentido inabarcable del concepto. Honrado, entregado con emoción por los demás, un padre maravilloso y que miró siempre por el bien de sus seres queridos.

Aquel día tardé en contactar con atención al cliente de Gen__ para finalizar los trámites de la reparación de una tubería del garaje que nos propició elevadas e inusitadas facturas de agua. Una de esas vicisitudes que ocurren y forman parte de las sorpresas con que nos obsequia algún amanecer que otro. Problema y solución: en eso consiste el trámite de la vida y soportar las embestidas, como aprovechar las buenas rachas para que la olas nos alleguen a las orillas de la tranquilidad, que no es poco en estos tiempos de zozobra. Habíamos remado mucho para llegar a esas orillas calmas después de que el seguro reparase la fuga, cuando una amable señorita al otro lado del teléfono me pidió el número de carné para identificarme como asegurado.

Cuando se lo di , la gentil operadora creyó identificarme con mi nombre :

-Correcto, caballero, es usted entonces Pedro Fernández Labrador.

Cuando con la identificación de mi carné esperaba escuchar como de costumbre mi identidad, apenas reaccioné al escuchar el nombre de mi padre fallecido hacía más de tres años. Al poco, más consciente de ello, respondí que no era mi identidad sino la de mi padre. Al momento la amable señorita asintió y dijo que, efectivamente, mi número de carné de identidad estaba reflejado en la base de datos a nombre mío. A continuación despachó mi consulta y nos despedimos.

Al colgar  fui aún más consciente de lo extraño que era dar mi número de DNI y que en la base de datos apareciera el nombre de mi padre, aunque fuera fugazmente porque luego la identificación fue normalizada. Así que con esa duda sobre un algo asombroso e indefinible que era escuchar el nombre de mi padre cuando sabíamos la familia que no se había asegurado allí, tomé el teléfono de nuevo para llamar a Gen_____ En esta ocasión me atendió otra amabilísima operadora:

-Buenos días, señorita, le llamo porque acabo de gestionar un siniestro con una compañera suya y me ha pasado algo harto extraño que necesito aclarar. Al dar el número de DNI mío, su compañera me ha identificado con mi padre, Pedro Fernández Labrador, que falleció en marzo del 2020 con los primeros coletazos del coronavirus.

-Por favor, dígame su DNI-tomó la iniciativa la amable señorita que me escuchaba con atención.

Al dárselo apareció en la base de datos mi nombre de nuevo, sin ninguna mención a mi padre.

-Muchas gracias, señorita, así es como debería haber sido al principio. Le ruego que me comprenda pues estoy muy sorprendido de que haya salido el nombre de mi padre al facilitar anteriormente mi DNI. ¿Sería usted tan amable de decirme si hay algún asegurado a nombre de mi padre Pedro Fernández Labrador?

Al poco, con exquisita afabilidad la operadora me confirmó que, efectivamente, estaba asegurado un inmueble de 4 plantas en una calle de Leganés a nombre de mi padre. Lo que me resultó epatante porque mi padre había dejado inmuebles en herencia, pero que supiéramos la familia, ninguno en Leganés. Así se lo expliqué a la operadora y le enumeré las sorpresas que me producía todo aquello:

1-Lo muy extraño que resultaba dar mi número del DNI en la primera llamada y aparecer el nombre de mi padre en vez del mío, para que lde inmediato la base de datos reflejara correctamente mi identidad.

2-Llamar por segunda vez y descubrir que mi padre estaba asegurado en G____ cuando entre sus documentos no pareció ningún seguro con esta compañía.

3-Además, un seguro por un edificio de 4 plantas radicado en Leganés, ciudad en la que mi padre no tenía ninguna propiedad.

4- Si mi padre había fallecido en marzo del 2020, ¿ cómo era posible que siguiera en vigor el seguro y que se estuvieran pagando los recibos durante los años posteriores y estuviera listo para renovación?

La mujer se contagió de mi extrañeza y solidariamente, con una humanidad excepcional, me sugirió ponerme en contacto con una persona intermediaria, a modo de corredor de seguros o broker, que llevaba los asuntos de mi padre más de tres años después de su marcha. Me facilitó el teléfono de contacto en tanto tomaba creciente consciencia de que lo que estaba viviendo poseía un misterio de cariz intimista, tratándose de mi querido padre que de repente volvía a tomar un marcado protagonismo más allá de la nostalgia y del recuerdo imperecedero de todos los días. Esas emociones que no abandonan , así pase el tiempo si es amor verdadero.

Le agradecí profundamente su comprensión y nos despedimos deseándome lo mejor en estas inopinadas pesquisas que tenían como protagonista a mi padre, mi añorado padre al  que sólo podía ir a ver al Cementerio de San Justo.

Inspiré profundamente y marqué el teléfono del intermediario de mi padre sobre una propiedad en Leganés de la que nadie tenía la menor noción, según me comentaron mis hermanos a quienes puse en antecedentes de lo que había sucedido al llamar al seguro. Me atendió un hombre con quien tuve un rápido intercambio de información respondiendo con brevedad a mis preguntas, después de narrarle el porqué de mis indagaciones. La persona que me respondió, también con suma amabilidad, estaba a punto de recoger a sus hijos del colegio y nos emplazamos para una hora más tarde con una llamada en la que me ayudaría a solventar mis dudas.

Previamente me ratificó conocer a mi padre Pedro Fernández labrador, aunque quien más le había tratado era su propio padre que había fallecido en el 2022. Nos dimos mutuamente el pésame y me comunicó comprender el encadenamiento de extrañezas que me habían llevado hasta él.

Apenas una hora después me llamó desde el despacho dispuesto a hojear los expedientes y documentos relacionados con mi padre y el seguro que se estaba pagando puntualmente hasta ese mismo momento, más de tres años después de su muerte, enterrado en soledad y sin poder velarle, como a mi suegro un mes después, por el ilegal confinamiento que practicó el hijo de Satanás Pedro Sánchez.

Con afabilidad dijo recordar a un hombre muy amable que pasaba por el despacho de su padre y que ese inmueble estaba asegurado durante décadas, aunque se había cambiado varias veces de compañía de seguros. Además se extrañó porque pensaba que mi padre estaba vivo, aunque no recordaba bien la última vez que lo vio en aquellas esporádicas visitas al despacho.

-Efectivamente, es Pedro Fernández Labrador que tiene el inmueble en la calle ______ de Leganés. A unas dos manzanas de mi despacho.

A continuación me recitó el DNI de Pedro Fernández Labrador… cuya numeración no coincidía con el DNI de mi padre. Y ahí el misterio parecía tornarse aún más sorpresivo porque al decirme la fecha de nacimiento tampoco había coincidencia y además, la otra persona que se llamaba y apellidaba como mi padre, Pedro Fernández Labrador ¡estaba vivo! Por un momento, con esa extraña confusión de un sortilegio infinito, mágico e inesperado , una sola décima de segundo creí sentir que Pedro Fernández Labrador volvía a estar vivo.

Pedro Fernández Labrador era otra persona con la misma identidad formal de mi padre. Un Pedro Fernández Labrador cuya tumba visitaba con su nombre tallado para llevarme conmigo la helada vibración de una amargura contenida, porque la existencia te obliga a formalizarte con la tragedia y a tragarte la pena para seguir lidiando con los problemas, como fue esa fuga de agua que me llevó sorpresivamente a mi padre. A veces había tenido sueños de los que me despertaba con la realidad de mi padre vivo, antes de sucumbir en este mal sueño que es cada amanecer sin él.

Una vez me despedí de aquella buena persona que como la operadora se había volcado en ayudarme, pude recapitular sobre lo que había vivido con un inesperado frenesí de templanza… ¡cómo expresar las emociones de esos momentos en que perseguí amorosamente a mi padre!

Aquietado, examiné los hechos:

1-Llamé para informarme sobre la reparación de una fuga de agua y al dar mi DNI me identifican como mi padre. Al instante la operadora al volver a introducir los números me comunica que en realidad se corresponde con mi nombre.

2-Llamo extrañado por la aparición del nombre de mi padre y descubro que figura como asegurado. Lo que no explicaría que al dar mi DNI saliera en la base de datos él.

3-Me entero de que el seguro cubre un edificio de 4 plantas ubicado en Leganés y que se siguen pagando religiosamente los recibos, años después de fallecer mi padre.

3-La operadora me facilita la localización del broker que se supone intermedia para pagar el edificio asegurado en Leganés.

4-Redundo en la extrañeza de que mi padre pague un seguro después de fallecer y en una localidad donde la familia no conocía propiedad alguna.

5-Con el intermediario descubro que hay otra persona llamada Pedro Fernández labrador pero que no es mi padre y además sigue vivo.

Y me digo que puede ser que exista una persona que pase por la vida con el mismo nombre y apellidos de otra . De hecho mi madre comentó que en su boda, allá por los sesenta, apareció en el periódico donde se anunciaba el acontecimiento social, otro Pedro Fernández Labrador, aunque no era militar. Puede ser que existan esas casualidades y que estén más cerca de lo que pensamos. Pero no dejo de preguntarme por qué apareció fugazmente en el ordenador de la compañía de seguros el nombre de mi padre cuando me estaba identificando con mi DNI… Para luego comprobar que sí existía un asegurado con el nombre de mi padre creyendo que era él mismo porque… ¿ cómo iba a sospechar que alguien se llamase igual? ¿Es posible tal sucesión de inteligentes casualidades?

Y mi conclusión es plácida para el alma que sabe que las casualidades no existen. He comprendido que mi Padre cumplió aquel pacto de amor y no me olvidó ni en su Sueño Eterno. Y así lo he relatado por si alguien necesita un consuelo de esperanza o una fe cierta basada en esas causalidades que guían imperceptiblemente nuestras existencias hasta que retornamos al abrazo de quienes nos aguardan. Profundo y emotivo Día de todos los Santos.

Te Quiero, Padre, el mejor que Dios me dio. Cada día de mi vida es un Homenaje a Ti.

Autor

Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional, autor de 16 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en medios como El Imparcial y ÑTV España, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.

Información en buscadores de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela

Fue propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
Suscríbete
Avisáme de
guest
1 comentario
Anterior
Reciente Más votado
Miguel Sánchez Asenjo

Buenas tardes Ignacio:

Siento los dos años de tragedia y dolor de corazón, que te persiguen, por la pérdida de tu querido padre, también de tu tío (q.e.p.d.). Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sufrido el zarpazo, con la pérdida de nuestros padres. Yo también. Muy diferente será, lo que sientan mis hijos a mi muerte, pues ni una sola lágrima echaran. Pero, como decía mi amado padre:

“Después de muerto, la cebada al rabo” ¡Allá ellos, con su conciencia, suponiendo que la tengan!

Sin embargo, en tu caso, como en el de tantos otros hijos y parientes, no fue una pérdida de sus vidas, ni por accidente, ni por enfermedad, ni por otra razón lógica. La pérdida de tu amado padre, como la de tantos ancianos en Residencias, fue un ASESINATO, llevado a cabo por el SánchETA y sus sicarios. Así pienso y así lo digo.

Este carnicero e indeseable, como el Zombi-Patatero, siempre están defendiendo a la magnífica II República, tan “democrática”, porque estos esbirros, piensan y hacen lo mismo que hacían sus padres y abuelos, en aquella criminal República, que asesinaba impunemente a tantas miles de víctimas inocentes.

Yo, nunca creí en la Plandemia y es por ello, que me opuse rotundamente a mi vacunación, como conejillo de indias, cuya idea era el extermino de la población.

Estos criminales que padecemos, por eso van de la mano con la ETA y los separatistas. Son más de lo mismo. Y en el caso que hubieran padecido el asesinato de sus diabólicos progenitores, lo mismo harían, porque son ratas, hienas, que no sienten ni padecen. Solo temen, la realidad de los hechos y no es más que vayan detrás de ellos, para darle su justo escarmiento, por eso, a este canalla y diabólico malnacido del SánchETA, yo le apodo “La Rata corredora de Paiporta”, nunca “El Galgo”, ¿Qué culpa tiene ese magnífico y buen perro, de asemejarle con esta hiena con las manos llenas de sangre?

Les fue muy fácil asesinar a los ancianos, que estaban en las Residencias. Porque solo tenían que prohibir la entrada de familiares y las Fuerzas del “Orden”, siempre están a su disposición,  con aquella peregrina Ley, que podían contagiarse, a pesar de llevar bozales.

¡Qué sarcasmo!

Y prueba de ello, fue, que no solo no prohibieron la entrada para honrar a sus padres en vida, sino que incluso les prohibieron poder ir a despedirse de ellos, ya muertos y además enterrarles con dignidad y cariño.

¿Cuántos ancianos asesinaron en toda España? Miles y miles

¿Pero cuántos fueron? Ni se sabe, ni se sabrá nunca.

¿Cuántos cientos infelices muertos, por la riada de Valencia, acrecentada al abrir las presas, para mayor crimen y sin avisar, fueron sus cadáveres, incinerados, sin conocimiento de sus familiares?

¿Cuántos asesinados hubo; 227? Mentira, hubo cientos, quizás miles, los que no encuentran, están supuestamente enterrados, no?

Y como la prueba más tangible y evidente, que este asesino, dejó y rubricó el inmenso genocidio en las Residencias de Mayores, llevado a cabo por él y sus sicarios, inventó la famosa Ley de la “Eutanasia”, que no era más que para cubrir su puto culo maloliente. Lo curioso, es que dicha Ley, era con carácter retroactivo, para así encubrir los crímenes, ya perpetrados. ¡Maldito seas, por toda la eternidad! Y el pajarraco del monarca, confirmó la Ley, como tantas otras, pues estos despreciables y malditos Borbones, han firmado una tras otra, por eso quieren que la actual III República, a pleno funcionamiento, esté bajo el paraguas de una monarquía inexistente, complaciente y colaboracionista.

Pero entre tú, el resto de parientes que sufrieron ese asesinato de Estado de “Deshecho” y yo, es que estamos en las antípodas, porque si eso mismo lo hacen con mi padre o madre o un familiar mío, yo no me hubiera quedado sentado, lamentándome y llorando. Yo hubiera tirado hacia adelante y de seguro que a más de uno me hubiera llevado….

¡Cuando la justicia no existe o está en poder de los demonios, yo me la tomo por mi mano. Y me importa un huevo, lo que después hagan conmigo!

La Ley del Talión (ojo por ojo, diente por diente), dice que: “Exige un castigo igual al crimen cometido, se utilizaba como instrumento para ejercer una justicia personal, con la que se sustituía la venganza arbitraria, a través de una norma aparentemente imparcial y uniforme para todos”. Fue Hammurabi,  quien elaboró ese código. Ese rey de Babilonia, que reinó desde 1.792 a 1.750 a.C.

Amigo mío, los escarmientos, cuando no existe la justicia, para mi forma de pensar y actuar, hay que imponerla, ya no como desagravio propio, sino para que aprendan los que rodean a estos asesinos, que su impunidad no es absoluta.

No debemos olvidar, que si hubiera habido un escarmiento firme, justo y valiente, ajustado a la Ley, contra el mayor delito de Alta Traición a la Patria (Sahara Occidental Español), cometido por parte de ese engendro, maldito Borbón, al que se abrazó a los Gringos, para que protegieran su indeseable figura, con la comisión de innumerables delitos. Si hubiera sido arrestado, formándole un Consejo de Guerra, justo y necesario, no estaríamos en donde estamos y a donde hemos llegado, porque este borreguil y despreciable pueblo, ha aguantado todo y tragado infinitos sapos bien condimentados. ¡Aquí, cada Presidente de Gobierno, cada monarca, cada preboste, hace y deshace lo que le viene en gana, porque los Tribunales; el Constitucional y el Supremo están a su servicio.

¿Acaso no crees, que si a ese perjuro y traidor, no se le hubiera dado un gran escarmiento, habríamos llegado en donde estamos?   

¿Qué País del mundo, está gobernado o es la comparsa de un Gobierno, con una Banda de asesinos etarras?

¿Hay mayor ignominia que estén en el Gobierno los criminales etarras, con más de 1.300 asesinatos a sus espaldas, aunque para aquellos “listos”, son 850, porque se les ha olvidado sumar y sumar, los “accidentes” de tantos muertos?

Siento de corazón tus lamentos Ignacio, tu tristeza y tu impotencia, pero para mí: ¡A quien hierro mata a hierro muere!

Fíjate si este tipo está envalentonado, que no solo no se arrepiente de nada, sino que cruza mil veces la raya roja, porque sabe que al otro lado no tiene a nadie que le de un escarmiento. Y como prueba de ello, es que cada día inventa algo, para joder a España y a los españoles:

.- Solicitó que en Europa reconocieran esos idiomas de caverna, hablados en Regiones en poder de separatistas, que impiden que el español se hable en territorio nacional. Menos mal que aún hay algo de sentido común en Europa.

.- Sin embargo aquí, en su territorio, SOLO SUYO, ha impuesto los pinganillos, como hace décadas existen en el Senado.

.- Y para hacer más importantes a los separatistas, enemigos de España, hoy celebra la Conferencia de Presidentes Autonómicos, en Barcelona.

.- Tiene previsto hacerse con todo el Recinto del Valle y lo hará antes que nadie le eche, porque este criminal, profanador, talibán y vengativo hijo de Satanás, sabe que se tiene que ir matando.

.- Quiere pasar parte del Banco de España a Cataluña y lo hará y conseguirá.

.- Replegará a las Tropas de Ceuta y Melilla, a favor de Marruecos, para destruir más a España, como hizo el hi.. de la grandísima p.., que por ahí va, con la garrota, sus viagras y sus esclavos, animadores y alabadores del Becerro de Oro.

.- Y como han dicho hoy, muy claramente, gobernarán hasta 2.027. Ya España a esa fecha ni existirá. Es su única pretensión.

Las gentes olvidan, cuando la Guerra de Liberación que empezó por parte española el 17-18 de julio de 1.936. Mientras que el Bando bolchevique, que representaba a su amada URSS, empezó la guerra y asesinatos, con quema de todo lo divino y religioso, el 14-04-1931.

Un abrazo,

Miguel Sánchez
Caballero Legionario

Te adjunto, el escrito de bienvenida al periódico y contestando al tuyo por la muerte (asesinato) de tu querido padre y tío, que expusiste en público. Nada más coger la riendas del periódico:

31-07-2.023 – ¡BIENVENIDA a nuestro Director General y Editor!
 
Don Ignacio Fernández Candela, Director general-Editor de
ÑTV ESPAÑA
 
Buenas tardes Don Ignacio: Yo, Miguel Sanchez,
un humilde articulista y colaborador de ese entrañable periódico digital, a
título personal, le doy la: ¡BIENVENIDA!
 
Ante todo, mi más sentido pésame, por el
fallecimiento de su querido padre y de su suegro. En verdad, que se siente una
terrible impotencia, cuando todo un Gobierno, se ha dedicado a la matanza de
nuestros mayores, con la disculpa peregrina, de que su muerte era debido a la
Plandemia y no solo eso, sino que impedían un velatorio y una despedida
adecuada, de nuestros mayores, con esa historia diabólica, de posibles
contagios, por la que nos impedían hacerlo, con su policía eficaz a su servicio.
 
Pero no hay que olvidar, que este Gobierno,
compuesto por toda la peor clase de engendros diabólicos, no ha estado solo. Y
para que todos esos asesinatos quedaran impunes se aceleró en aprobar la Ley
criminal de la “Eutanasia”, con 198 votos a favor, que eran muchos más de lo
que representan la extrema izquierda que padecemos.
 
Pero aparte de esos colaboracionistas, de esa
derechona infame, que persiste en limpiar los caminos a la extrema izquierda,
colaborando con ellos y no derogando ninguna Ley criminal de la que ellos
promulgan, como las del Zapatero, personajillo del abuelito, que se pasaba de
un Bando a otro, sin pudor. Hoy, inmensamente rico, porque es la mano izquierda
del “INMADURO” criminal venezolano.
 
Pero aún hay más, mucho más; Estos reyes
diabólicos, que todo lo aprueban, sean cuales sean la Leyes y Decretos, por muy
criminales y contrarios a España y su ciudadanía, son aprobados todos, sin
rechistar. Dirán muchos, que es debido a que son reyes parlamentarios y no
absolutistas y que se deben a la imposición de unos políticos infames y
unos gobiernos, que luchan contra nuestra Patria y cada uno de sus ciudadanos
honrados y buenos.
Pues sí, solo hay que ver el final
de la Ley, publicada en el BOE, en la que dice:
Por tanto, Mando a todos los españoles,
particulares y autoridades, que guarden y hagan guardar esta ley orgánica.
 
Madrid, 24 de marzo de 2021.
Firmado y rubricado por: FELIPE R.
 
A instancias del Presidente del Gobierno,
PEDRO SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN.
 
Para aquellos, muy demócratas ellos, que
dicen, que nada puede hacer el rey, salvo tragar, les recordaré cuando un Rey
Católico, casado con nuestra Reina Dª Fabiola, dejó de ser rey por un día, para
no ser partícipe del ASESINATO DE NIÑOS NO NACIDOS.
 
Y abundando en el tema, me gustaría saber,
cuando estos monarcas títeres, en manos de los gobiernos anti españoles, como
Parlamentarios que son, si firmarán su renuncia a la monarquía diabólica, que
padecemos desde 1.700, cuando les pongan en su mesa, la derogación de la
monarquía y la puesta en la frontera, para emular a su bisabuelo Alfonso XIII,
que cuando vio el panorama de la “Democrática II República” y temeroso a lo que
hicieron con los Zares, los mismo bolcheviques, salió corriendo con su valija
bien cargada y diciendo: 
 
“Españolitos, ahí os quedáis que yo me voy”
 
Don Ignacio, debo darle las gracias, por su
valentía, arrojo, honestidad y heroicidad, al hacerse cargo de nuestro insigne
y emblemático medio de comunicación, porque no solo es fácil, llevarlo a buen
puerto, ya que para los pocos que estamos en contra del “Pensamiento Único”,
sabemos que el mar está embravecido, lleno de tifones y maremotos, que no
podemos controlar, pues somos objeto de todo tipo de amenazas, desprecios y
multas, por aquello de nuestro pensamiento Libre, sin estar atenazado por
suculentos reembolsos gubernamentales, para que seamos un medio, al servicio de
la voz de su amo.
 
Sin duda, la decisión tomada, no le ha sido
fácil. Pero será recompensada, con las decenas de escritores de primera fila y
de última fila como es mi caso, para que nuestro diario, siga siendo la
vanguardia de la Libertad, que en los tiempos que corremos, ya es bastante.
 
Bien sabe y es consciente de ello, que este
medio no solo no le hará millonario, sino que como hacía mi amado y admirado
Caudillo Don Blas, tendrá incluso que poner dinero de su bolsillo. Esperemos
que no.
 
Por todo ello, por su fe, su valentía, su
arrojo y su honestidad, le doy un abrazo fraternal, porque ya quedan pocos
valientes y hombres de valores, que aún no han perdido su fe y dignidad.
 Aprovecho desde aquí, para
enviar un fuerte abrazo a mis amigos, camaradas y hermanos de lucha, Don Álvaro
Romero y Don Javier Navascúes, pilares importantísimos que han sido y seguirán
siendo, en la defensa y difusión de nuestro amado diario.
Dios, nuestro Señor le iluminará en su
singladura, porque Él, solo apoya a los valientes, nunca a los cobardes.
 
Un fuerte abrazo Don Ignacio, de un humilde
colaborador, que lo seguirá siendo, aportando tan solo un pequeñito grano, para
ese gran granero, que rebosa de Libertad, Justicia, Fe y Patriotismo.

Miguel Sánchez 
 
Caballero Legionario

1
0
Deja tu comentariox
ÑTV España
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.