15/08/2026 14:04
Getting your Trinity Audio player ready...

Dos cruces cargó en su vida:

la de Patricio, su marido,

y la de su hijo Agustín,

que tanto la hicieron sufrir

por estar uno y otro alejados

del camino de la Fe.

Por ellos oró y lloró

con lágrimas oceánicas

suplicándole al buen Dios

que sus almas convirtiera.

Por ellos oró y lloró

durante años noches enteras

y sus lágrimas al fin

dieron los frutos queridos:

en gracia murió su marido

y en santidad vivió Agustín.

Después, satisfechos sus anhelos,

dejó este mundo para seguir

ayudando desde el cielo.

Bendita sea Santa Mónica,

esposa y madre ejemplar,

que supo perseverar

y poner en lo más alto

sus oraciones y su llanto.

Autor

Suscríbete
Avisáme de
guest
0 comentarios
Anterior
Reciente Más votado
0
Deja tu comentariox
ÑTV España
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.