01/11/2026 03:11
Getting your Trinity Audio player ready...

Cuando la conservación del poder se convierte en el único principio vertebrador de una acción de Gobierno, la administración de la cosa pública deja de ser un instrumento de protección para transformarse en un engranaje de devastación sistémica. La pretensión explícita de Pedro Sánchez de prolongar cuatro años más su permanencia en el Palacio de la Moncloa no puede examinarse ya bajo las categorías ordinarias de la alternancia democrática o la contienda partidista. A estas alturas de la degradación institucional, esa aspiración política equivale a la resignada aceptación de una sangría continuada sobre el pueblo español, donde la inacción, la corrupción presupuestaria y la negligencia criminal del Estado se cobran vidas humanas de forma tan predecible como inevitable.

Asesinar a una nación no exige únicamente empuñar un arma de forma directa; se asesina con la misma efectividad y mayor cobardía mediante la omisión consciente del deber de protección. Se mata por asfixia institucional cuando se desvían partidas millonarias de la Unión Europea concedidas expresamente para la seguridad ferroviaria mientras se fuerza a los profesionales a gobernar trenes a ciegas a 250 kilómetros por hora sobre pantallas obsoletas del siglo pasado. Se mata por abandono cuando la prioridad presupuestaria se subordina al sostenimiento de redes clientelares y pesebres ideológicos, postergando sine die el mantenimiento crítico de la red vial, las infraestructuras hídricas y los protocolos de auxilio ciudadano que deberían salvaguardar la vida de los españoles en los momentos de catástrofe.

El balance de esta etapa no se mide en indicadores sociológicos maquillados, sino en el dolor irreparable de familias condenadas a la tragedia por la ceguera y la soberbia de una cúpula política incapaz de dimitir. Pretender cuatro años más al frente de este diseño no es un proyecto de gobernabilidad: es la amenaza de consolidar un horizonte de impunidad donde la vida del ciudadano común pasa a ser una mera variable prescindible en la ecuación del poder. Frente a la crueldad de la indiferencia institucional y el cinismo de quienes anteponen su supervivencia política a la dignidad y la vida de la persona humana, la palabra taxativa y el compromiso con la verdad no admiten neutralidad posible. La historia no eximirá a quienes, conociendo el peligro cierto que amenaza a España, prefirieron el silencio servil al deber innegociable de la denuncia.

Esta estrategia de la indiferencia no es fruto de la improvisación ni de un fallo fortuito del sistema; constituye la sustancia misma de un proyecto ideológico que concibe a la ciudadanía como simple material prescindible al servicio de la permanencia en la jefatura del Estado. Permitir la prórroga de esta gestión durante cuatro años más supondría validar de forma implícita un modelo donde la vida humana queda supeditada al cálculo presupuestario, a la agitación propagandística y al blindaje de una casta política dispuesta a devastar los cimientos de la nación antes que rendir cuentas ante la justicia.

España no resistirá otro ciclo de abandono sistemático, impunidad institucional y sangría silenciada bajo el manto carroñero y homicida del discurso oficial. La defensa de la vida, de la verdad y de la dignidad nacional exige desmantelar de inmediato la estructura de complicidades que tolera este estrangulamiento diario, señalando sin tibieza a los responsables directos de una deriva cuya factura no se mide en votos, sino en tragedias humanas irreparables.

La memoria de España bajo el mandato de Pedro Sánchez no es una sucesión de lances políticos, sino una cadena ininterrumpida de tragedias donde el abandono del Estado se ha cobrado un peaje devastador en vidas humanas: desde la gestión opaca e inhumana de la pandemia —marcada por protocolos desalmados, la sedación masiva en soledad de nuestros mayores y una cifra silenciada de más de cien mil fallecidos—, hasta la desolación de los incendios forestales desatendidos, el desamparo institucional tras la DANA y el trágico colapso ferroviario actual. Cada episodio revela un patrón idéntico donde la propaganda sofoca la responsabilidad y la vida del ciudadano queda supeditada a la frialdad del cálculo político… Ya ven, el cáculo criminal de quien ya hace tiempo y en otro país ya habría sido detenido a mano armada como número 1 de una mafia homicida que sigue acumulando muertes en este hábito demoníaco de la destrucción impasible de España contra buenas gentes. Todos fascistas.

RES NON VERBA

Ignacio Fernández candela

Autor

Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional Muck Rack, autor de 17 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en muchos medios de prensa escrita y digital como El Imparcial, Rambla Libre, Diario 16, Levante y ÑTV España entre otros, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.

Información en buscadores mundiales de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela

Perfil de autor, obra literaria y trayectoria indexada en Google con Google Knowledge Panel.

Propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
Suscríbete
Avisáme de
guest
0 comentarios
Anterior
Reciente Más votado
0
Deja tu comentariox
ÑTV España
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.