26/10/2026 10:01
Getting your Trinity Audio player ready...

La Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento deberían ejercer alguna acción judicial frente al sicario que ha perjudicado visceralmente y sin escrúpulos a todos los madrileños.Como pago a su miserable función sectaria ha sido traicionado quedando fuera de las listas del PSOE.

Probablemente por hacer tan bien el trabajo sucio, guarro, en Madrid, el prescindible peón se ha quedado fuera de las expectativas de trepar en el partido. Hay renuncias que no nacen de la dignidad ni del arrepentimiento, sino del puro pánico al desamparo. La dimisión de Francisco Martín Aguirre como delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid no es el gesto noble de un servidor público golpeado por la conciencia, sino la desbandada a la desesperada de un peón que ha descubierto, de la noche a la mañana, que el amo lo ha sacrificado en el tablero electoral. Quedar fuera de las listas del PSOE al Congreso y al Senado no solo le despoja del sueldo y la moqueta; lo deja desarmado, expuesto y sin la impunidad del aforamiento ante los tribunales por el rastro de desmanes e irresponsabilidades que deja tras de sí.

El recorrido de Francisco Martín ha sido el retrato fiel del sectarismo elevado a gestión institucional. Nadie olvida su nauseabunda e infame declaración cuando, sin el menor rubor moral, se atrevió a afirmar que los herederos políticos de la banda terrorista ETA, los mismos que ni condenan los asesinatos ni ayudan a esclarecerlos, «habían hecho más por España que los de la pulserita». Aquella frase no fue un lapsus, sino la confesion explícita de la doctrina sanchista: la perversión del lenguaje, la humillación a las víctimas y el abrazo al proetarrismo para mantener a Pedro Sánchez en el poder.

Como comisario político al frente de la Delegación del Gobierno en Madrid, Martín ejerció de obediente martillo ejecutor del régimen. Bajo su mando vimos la doble vara de medir más repugnante de la democracia reciente: mientras se toleraba la agitación violenta en las calles, escraches feroces a rivales políticos y la ocupación ilegal del espacio público, se ordenaba la represión policial desproporcionada contra ciudadanos de a pie, mujeres y personas mayores en las protestas de Ferraz. Su gestión fue la de un agente de partido dedicado a blindar la Moncloa e incitar a la crispación en la capital.

Tampoco es casual su implicación en la tramoya financiera del sanchismo desde sus orígenes. Presidente de «Bancal de Rosas», la opaca plataforma de crowdfunding que financió las primarias de Sánchez en 2017 fuera del control del Tribunal de Cuentas, e investigado por la trama del caso Begoña Gómez por la contratación de asesoras con dinero público, Martín encarna hasta la médula la naturaleza intrínseca del aparato sanchista: servilismo ciego, zafiedad institucional y uso del Estado como trinchera personal.

Su salida a la desesperada coincide, significativamente, con el caos absoluto consentido y amparado en el corazón de Madrid. Bajo su mirada complaciente y su calculada inacción, la Puerta del Sol ha sido tomada por la agitación radical, convirtiendo el centro de la capital en un foco de degradación, insalubridad y altercados violentos que han asfixiado al comercio local y soliviantado a los vecinos. El mismo delegado que exigía celo y contundencia contra las familias que protestaban pacíficamente en Ferraz, ha decidido cruzarse de brazos ante el acoso callejero, utilizando la seguridad pública como una herramienta de chantaje político contra la Comunidad de Madrid.

Esta dimisión precipitada, por tanto, destapa el verdadero rostro de un modelo de poder herido de muerte: el de aquellos que, tras haber prestado los servicios más oscuros y sectarios a la causa sanchista, comprueban que el tiránulo no guarda lealtad a nadie. Francisco Martín abandona el barco no porque repentinamente abomine del atropello institucional que ha encabezado, sino porque intuye que la tormenta judicial se le viene encima sin el paraguas protector del Estado. Su huida es el preludio de un fin de ciclo donde los ejecutores del fango empiezan a comprender que la Historia, tarde o temprano, pasa factura a la indignidad.

Hoy, desamparado por la misma apisonadora del partido que lo encumbró, dimite alegando «presión» insostenible. La realidad es demoledora: la fruta caída del sanchismo ya no encuentra refugio cuando se acerca la rendición de cuentas. Quien convirtió la Delegación del Gobierno en un bastión de agitación e impunidad descubre ahora que, en el mercado de voluntades de la izquierda, los ejecutores son prescindibles. Se va sin honor, sin aforamiento y señalado por la Historia como el paradigma de la indignidad sanchista.

Que sea juzgado por su aberrante servicio a la organización criminal que hoy prescinde de él dejándoles sin aforamiento a merced de la Justicia. Ya están tardando las querellas.

RES NON VERBA

Ignacio Fernández Candela

Autor

Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional Muck Rack, autor de 17 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en muchos medios de prensa escrita y digital como El Imparcial, Rambla Libre, Diario 16, Levante y ÑTV España entre otros, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.

Información en buscadores mundiales de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela

Perfil de autor, obra literaria y trayectoria indexada en Google con Google Knowledge Panel.

Propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
Suscríbete
Avisáme de
guest
0 comentarios
Anterior
Reciente Más votado
0
Deja tu comentariox
ÑTV España
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.