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Este texto forma parte del análisis completo del caso: https://ntvespana.com/27/04/2026/por-que-escribo-tras-xi-capitulos-el-caso-ignacio-escolar-por-ignacio-fernandez-candela/
Cuando no habla por los codos arremetiendo contra lo que no le ceba, calla la evidencia de la corrupción de los propios. Puro sectarismo, nada de periodismo. Es bien agradecido con los que sostuvieron la mediocridad durante el ascenso artificioso. Hay silencios que huelen a miedo, pero los hay mucho más lucrativos: los silencios administrados por subvención. Son esos silencios de diseño, dosificados con precisión de boticario, que se han convertido en la herramienta de supervivencia por excelencia en ciertos ecosistemas mediáticos donde el pesebre es el único norte.
En este periodismo de estómagos agradecidos, la censura ruda es ya un anacronismo. ¿Para qué prohibir si se puede desplazar, minimizar o, mejor aún, dejar enfriar la basura bajo la alfombra hasta que el tiempo la convierta en polvo? Es la omisión selectiva, ese arte de la «limpieza ética» que permite a personajes como Ignacio Escolar mantener una apariencia de neutralidad mientras modelan, con manos de enterrador, el marco mental de un lector que se cree libre.
El caso de este amancebado del poder es el ejemplo perfecto de esa dinámica de alcantarilla. Su autoridad no se mide por lo que publica, sino por lo que cuidadosamente evita. Pero llega un punto en que el silencio es tan ensordecedor que deja huellas más profundas que la propia tinta; un momento en que la ausencia de palabras delata al cómplice.
Para su desgracia, la red tiene una memoria de elefante que no entiende de favores institucionales ni de «apagones» informativos. Internet ha roto esa vieja lógica de las redacciones de moqueta donde lo que estorbaba desaparecía bajo la portada del día siguiente. Hoy, la infamia permanece indexada, esperando su momento, reapareciendo en cada búsqueda como un fantasma que no acepta el archivo.
Ese es el verdadero drama para quienes, como Escolar, pretendieron levantar su mausoleo moral sobre una centralidad incontestable: en el mundo digital, nadie tiene el monopolio del relato para siempre. La red no olvida la mancha, por mucho que el amancebado intente lavarla con agua de subvención. Una subvención que , visto lo visto, pòdría formar parte de la corrupción que calla si no de la conveniencia política que le da argumentos para manipular la realidad que ya toda España vislumbra.
Para quien desee recorrer el conjunto de esta serie:
https://ntvespana.com/?s=el+caso+ignacio+escolar
Ignacio Fernández Candela
(Para quien desee seguir otras líneas de mi trabajo)
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Autor

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Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional, autor de 16 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en medios como El Imparcial y ÑTV España, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.
Información en buscadores de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela
Fue propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
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