|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Juan Carlos Monedero analiza su libro Crítica Católica al Concepto Protestante de Sola Scriptura
Juan Carlos Monedero es licenciado en Filosofía por la Universidad del norte Santo Tomás de Aquino. Escritor argentino. Autor de varios libros y un buen número de artículos de prensa.
¿Por qué un libro sobre este tema? La Reforma Protestante tuvo lugar en el siglo XVI. ¿Cuál es la actualidad de este debate?
En los últimos 5 años pero especialmente de un año a esta parte, ha recrudecido todo tipo de diálogos, intercambios y debates entre católicos y protestantes sobre este tema. Incluso han terciado también sacerdotes de la Iglesia Ortodoxa. La Reforma tiene dos pilares: Sola Scriptura y Sola Fide. Ambos temas se discuten acaloradamente en las redes sociales, en especial desde Youtube. Entre los católicos, docentes y divulgadores muy reconocidos como el Dr. Dante Urbina y José Plascencia han intervenido profusamente. Como es de público conocimiento, hace poco Fernando Casanova ha retornado (por desgracia) a alguna rama protestante. Este recaer en la herejía de Casanova sacudió al mundo católico por la notoriedad del personaje. En absoluto es un tema superado. Te digo más: ¿no colocó la Santa Sede una estatua de Martín Lutero dentro de sus palacios en el 2017, al cumplirse 500 años del comienzo de la Reforma? Si tomamos en cuenta que el mundo protestante-evangélico-calvinista (por nombrar algunas denominaciones) recluta sus integrantes de las entrañas de bautizados católicos que –por una mala formación, por una mala experiencia o por el motivo que sea– abandonan el Catolicismo, entonces entenderemos que Sola Scriptura está totalmente vigente: es una necesidad para la Apologética ofrecer una respuesta a este grave error.
El prologuista de este trabajo es el Dr. Dante Urbina, quien se ha destacado mucho en los últimos años por su trabajo teológico, filosófico, apologético pero también en economía. ¿Por qué lo elegió?
Hay muchos divulgadores católicos en las redes sociales. Me gusta el estilo de Dante Urbina, a quien me une la amistad en Cristo, porque es serio, claro, respetuoso, fuerte y no fomenta el escándalo. El gran peligro de las redes sociales es la lógica perversa del debate show, donde prima la cantidad de visualizaciones (a mayor vistas, más dinero) en detrimento de la comprensión y análisis. Esto ha penetrado, cual Caballo de Troya, en el mundo católico y en especial en ciertos espacios de la Apologética. Parece mentira que el hecho de ser ¡serio! signifique mucho para mí. Y espero que también para los demás. Además de Dante, también he aprendido de divulgadores como José Plascencia, Max Roper Calvo, Hugo Ariza, Luis Lisboa (ex calvinista), “Teoforos” (ex protestante), Santiago Alarcón (ex protestante), entre otros.
La seriedad no sólo es una cuestión de palabras o gestos sino también de vestimenta. A la hora de representar a la Iglesia y defenderla en un debate o intercambio, debemos estar adecuadamente presentados: a la altura del misterio que estamos predicando. Yo entiendo que las redes llevan al sensacionalismo pero hay que evitar hacer del misterio ocasión de burla e irreverencia. Creo que la seriedad y sobriedad de Dante Urbina es un ejemplo en ese sentido.
¿Cómo se estructura su libro? ¿Qué temas concretos desarrolla?
El libro tiene dos grandes partes: la exhibición de la tesis de la Sola Scriptura, junto con una exposición de su enorme problematicidad de significado, y luego la réplica de esa tesis. En la primera parte, presentamos lo que se suele entender por Sola Scriptura, y ahí ya notamos un primer problema: no hay uniformidad en el mundo protestante. Luego analizamos confesiones de fe históricas, como la de Westminster (calvinistas) o la de Londres (bautistas). Desglosamos sus oraciones, comentamos sus palabras, procuramos desentrañar su significado. También nos ocupamos de los teólogos protestantes más conocidos: R. C. Sproul, John MacArthur, Miguel Núñez. Nos enfocamos en contrastar expresiones del conocido divulgador protestante Carlos Veloz, quien ha debatido con Dante Urbina, con varios polemistas católicos y con nosotros mismos1. Mostramos las implicaciones de Sola Scriptura. Reproducimos los fragmentos bíblicos que, en teoría, respaldan la Sola Scriptura. Además, se explica la relación de esta idea con otro concepto: el Libre Examen. En toda esta primera parte, se detalla el origen histórico y la motivación que detonó el nacimiento de Sola Scriptura, aspecto ausente en los debates.
En la segunda parte del libro tiene lugar la crítica, la argumentación y la contraargumentación. Mostramos cómo el término Sola Scriptura se usa de manera equívoca en los debates. Usamos muchos cuadros para ilustrar esto. Nos valemos mucho de la Biblia y usamos el método de contrastar párrafos con cuadros, de manera que también es un libro didáctico para aquellos que recién se introducen en el tema.
Cuéntenos de manera somera alguno de los principales argumentos presentes en el libro.
Hay que entender que, en esta época y hace décadas, la Iglesia Católica viene siendo objeto de cuestionamientos, ataques, difamaciones y calumnias por parte del amplio mundo protestante. No sólo es cierto que vivimos en una época donde la verdad se relativiza como consecuencia del Libre Examen Protestante. También es cierto que los católicos no pueden ser espectadores pasivos mientras su fe es atacada.
Por eso este libro. En él explicamos la necesidad de una autoridad infalible que interprete la Biblia. Mostramos que los versículos invocados para sustentar Sola Scriptura no resisten una sana crítica racional. Más aún: mostramos versículos que impugnan la tesis de la Sola Scriptura. Fundamentamos otras autoridades infalibles. Explicamos porqué la Iglesia Católica es anterior al Nuevo Testamento y las implicancias en este debate. Mostramos cómo el Concilio de Jerusalén desacredita Sola Scriptura. Relacionamos el canon bíblico con Sola Scriptura y mostramos cómo su formación desacredita esta herejía protestante. Presentamos los versículos que respaldan la Tradición Oral de la Iglesia. Incluimos datos históricos que muestran cómo los propios protestantes no cumplieron ni cumplen la Sola Scriptura, como tampoco sostuvieron siempre la Libre Interpretación. Finalmente, mostramos que Cristo quiso una jerarquía y no una anarquía. Aunque la idea de que ‘sólo la Biblia basta’ suene atractiva, cuando hay miles de interpretaciones distintas el resultado es confusión y división. Este libro busca justamente desmontar esa herejía, parte a parte, para devolverle al lector el auténtico cristianismo: el que Cristo fundó sobre Pedro (Mt. 16, 18) y sus sucesores.
¿Por qué cree que tantos cristianos hoy en día desconocen el fundamento de la autoridad en la Iglesia?
Fundamentalmente, la primera de esas razones con seguridad debe de ser la falta de una formación en estos temas. La Apologética se sostiene en las Humanidades. La base de las Humanidades es la Filosofía. Pero antes de estudiar Filosofía, es fundamental nociones generales de lógica, el hábito de leer literatura, novelas, cuentos. ¿Se formó esta persona en los grandes cuentos infantiles? La educación se apoya en las etapas anteriores. Ahora, si no estimulamos el amor por aprender en nuestros niños, el proceso de aprendizaje puede retardarse o morir antes de empezar. Nosotros impartimos cursos y clases con esta filosofía de la educación –sobre todo para el mundo Homeschooling– desde Academia Catena Aurea2. En definitiva, el desconocimiento de hoy es consecuencia de un déficit formativo que lleva años y que requiere de su atención urgente.
¿Qué consecuencias tiene para el cristiano aceptar el principio protestante de «Sola Scriptura»?
Nefastas. La persona comienza a cuestionar las prácticas religiosas, a abandonar la piedad y la devoción para con la Virgen, a desestimar el valor de las obras de caridad y finalmente a generarse una religión “a la carta”. Desprecian las imágenes, rechazan el Santo Rosario, se enfría el amor por la Iglesia, se inventan doctrinas, se engañan a sí mismos con una religiosidad a la medida, difaman a los católicos, confunden a todos a su alrededor. La consecuencia más patente: la fragmentación del cristianismo en miles y miles de denominaciones contradictorias.
¿Diría que muchos católicos están perdiendo la capacidad de defender su fe por no comprender esta polémica clave?
Ciertamente. La cantera donde más recluta el evangelismo es el bautizado no practicante. Por eso el Padre Jorge Loring decía: “Católico ignorante, futuro protestante”. Hay que tener mucho cuidado con eso. No hay que subestimar esta polémica. Hay que leer y formarse. Algunos católicos desprecian a los evangélicos y hasta se burlan. Eso no está bien. Las críticas de los protestantes representan un desafío que los católicos debemos enfrentar con los mejores recursos intelectuales y morales disponibles, “siempre dispuestos a dar razón de nuestra esperanza” (I Pedro 3, 15). Formarse es un deber, no una opción.
¿Qué errores frecuentes cometen los católicos al discutir con protestantes?
A vuelo de pájaro, mencionaría los siguientes. Debaten de forma improvisada. Creen que hay que debatir todo y descuidan estudiar Sola Scriptura y Sola Fide. Caen en descalificaciones personales. Plantean que toda confesión religiosa es buena. No conocen los distintos matices del protestantismo. Aceptan formatos de debates que deshonran las altas verdades teológicas. De todos los errores, el más común quizás sea el intentar demostrar las verdades católicas desde premisas protestantes: un juego perdido antes de empezar. Y el principal: no conocen las Escrituras. Es imprescindible que los católicos dominen estos argumentos hoy más que nunca. En el libro se muestra cómo cambiar el enfoque del debate para que la verdad católica quede expuesta de forma contundente y caritativa.
¿Qué aporta su libro que no se encuentra en otras obras de apologética?
Me esforzado para presentar un trabajo pedagógico, accesible, donde confrontamos frases mediante cuadros que permiten su comparación. Trato de ir de a poco, desojando la margarita sin prisa, y procurando demostrar cada afirmación antes de pasar a la siguiente. Habitualmente, no se hace hincapié en que los términos Sola Scriptura son usados de forma equívoca. Y eso en el libro está claramente indicado y demostrado. El libro analiza incontables versículos, uno por uno, descomponiendo sus partes. Y finalmente, para algunos temas vinculados a la Tradición de la Iglesia, me apoyé en algunos conceptos del Derecho Romano, de la filosofía griega y del Derecho de la América Española.
¿Qué transformación puede esperar el lector después de estudiar su obra?
Lo primero, comprender la alta complejidad de esta controversia que hará bien en no subestimar. Lo segundo, perder el miedo a discutir dado que existe algún grado de correlación entre la falta de preparación para cierto desafío y el terror ante ese desafío. Tercero: podrá defender la fe con convicción y caridad ante las objeciones del mundo protestante.
Es fundamental entender que la victoria argumentativa (en una conversación, intercambio o debate) no se busca por sí misma sino como un medio para que la verdad brille, para que las personas se acerquen a la Iglesia de Cristo y practiquen los mandamientos.
De no conocer el contenido del libro, un católico perdería la posibilidad de contar con un material actualizado sobre los debates en redes, que ha compilado buena parte de la información disponible, donde los temas se explican de forma didáctica, donde el uso de cuadros comparativos permite contrastar los versículos bíblicos con la interpretación que los protestantes hacen de ellos, etc. En definitiva, este libro facilita en gran medida el acceso a una información totalmente dispersa y caótica.
¿Cómo se puede conseguir “Crítica Católica al Concepto Protestante de Sola Scriptura”?
En Amazon, el libro está disponible en tres formatos: como archivo digital, como libro de tapa blanda y como libro de tapa dura. Link: https://www.amazon.com/-/es/dp/B0F1GFJFZK/ref=
Los que no manejen Amazon y quieran el libro virtual, pueden comunicarse con la Academia Catena Aurea (+54 11 5771 8475). Ahora estamos con un precio de promoción del libro. No es largo, tiene menos de 160 páginas y me parece un buen “complemento” para los que tienen horas y horas de escuchar videos de debates orales.
Por Javier Navascués
1Cfr. https://www.youtube.com/watch?v=Fg_N2Z7SHqg . También: https://www.youtube.com/watch?v=_XgxVkqHa5k&t= Otra intervención sobre el tema con el divulgador protestante Cristian Osorio: https://www.youtube.com/watch?v=o0E1XMlKUZI
Autor
-
Subdirector de Ñ TV España. Presentador de radio y TV, speaker y guionista.
Ha sido redactor deportivo de El Periódico de Aragón y Canal 44. Ha colaborado en medios como EWTN, Radio María, NSE, y Canal Sant Josep y Agnus Dei Prod. Actor en el documental del Cura de Ars y en otro trabajo contra el marxismo cultural, John Navasco. Tiene vídeos virales como El Master Plan o El Valle no se toca.
Tiene un blog en InfoCatólica y participa en medios como Somatemps, Tradición Viva, Ahora Información, Gloria TV, Español Digital y Radio Reconquista en Dallas, Texas. Colaboró con Javier Cárdenas en su podcast de OKDIARIO.
Últimas entradas
Actualidad15/08/2026La peregrinación a Luján sigue creciendo cada año pese a la prohibición de celebrar en la Basílica. Por Javier Navascués
Actualidad14/08/2026El general Rosety acusa de traición al Gobierno por la invasión de Ceuta: “Se facilitó la entrada al enemigo”. Por Javier Navascués
Actualidad13/08/2026Médico español pide con urgencia medios para poder salvar la vista de muchas personas sin recursos. Por Javier Navascués
Actualidad12/08/2026Eclipse de Dios. Por Javier Navascués

Está totalmente claro. Ser luterano encaja perfectamente con ser de izquierdas y ser calvinista con ser de derechas. Otros nombres, otros «conceptos», otros escondites, otros engaños, otras vanos barnices de falaz filosfía, misma raíz, misma herejía, mismos ultrajes a Dios, misma rebeldía, mismo «no serviam», luteranos o calvinistas, socialistas o conservadores, se disfracen de lo que se disfracen.
¿Eres amado y eres popular en este mundo?¿Tienes buena reputación profesional, empresarial, laboral, social, académica, vecinal…?¿Tu «vida social» es rica?¿Eres popular, admirado y aclamado?¿El mundo no te odia como a Cristo y los suyos (Jn 15, 18-19)?
Si la respuesta es SI, peligro mortal extremo. Atento, NO eres católico, no eres fiel a Cristo, no te engañes y que nadie te engañe.
¿A tí no te persigue nadie, no te vilipendian, no te insultan, no te tratan de loco como al Señor o como a san Pablo y a tantos y tantos santos y mártires, no te «cancelan», no te excluyen, no te martirizan, no eres víctima de holodomor, no haces el ridículo por Cristo, no das testimonio de Él incluso aunque te desprecien…?
Olvídate, NO eres católico, no eres fiel al Señor, no eres su discípulo. NO te engañes con otras sugestiones.
¿Cómo, que de ti hablan bien los poderosos de este mundo, los más carniceros aborteros, los más puteros, divorciados, progresistas, mercaderes, empresarios, sindicalistas terroristas (todos), essaus diversos, políticos de todo signo, hechiceros diversos, medios de manipulación de masas, jueces, profesionales, etc.?
No. NO te engañes. NO eres católico, no eres fiel a Jesucristo Nuestro Señor, Dios y Hombre verdadero. Que NO. Que mil veces NO. Te engañas como Lutero y Calvino si insistes en creer que lo eres.
¿Amas a tu vida (Jn 12, 25), a tus riquezas, a tu patrimonio, a tu reputación, a tu «buen nombre», a tu fama, a tu apariencia, a tu integridad física…?
No. No eres fiel a Jesucristo Nuestro Señor, no eres católico.
¿Que tienes más miedo a morir o a que te torturen que a perder el Cielo (Ap 21, 8)?
NO. No eres católico, no te engañes, no eres fiel a Jesucristo Nuestro Señor. ¿Acaso no conoces lo que el Señor nos enseñó: Mt 10, 26-33?¿O prefieres callar como tu ya sabes qué tipo de mujeres?¿Te da miedo correr la suerte de nuestros compatriotas en Paracuellos del Jarama y en multitud de Chekas y afueras de pueblos y ciudades paseados?¿Te da miedo ser mártir como los perseguidos desde Jerusalén y Roma de Nerón hasta hoy?
¿Que crees que la política es «caridad», que las cosas se resuelven hablando, dialogando, como Eva y la serpiente en el Paraíso, que crees en la diplomacia, las instituciones nacionales e internacionales y en la «paz» y «concordia» (Mt 10, 34-35; Lc 2, 34; Jn 14, 27)?
Desengáñate. Serás luterano o calvinista, pero católico NO. ¿Desde cuándo se aconseja hablar con el demonio?. Ahora, en España, con la libertad de ultraje a Dios por medio de las herejías a gusto del pecador, tienes muchas sectas donde elegir conforme a tu ideal político y a su subjetiva interpretación política y tu relativismo, pero no profeses en falso, no ultrajes más a Dios, que ya está muy ofendido. NO traigas tu protestantismo social a la Iglesia de Cristo, vete, vete fuera ya. No, no sigues a Cristo, sigues a los políticos o falsos profetas, pero al Señor NO. No te engañes, ni engañes a los católicos con tu toxicidad y tu levadura envenenada.
¿Pero cómo, que crees en el divorcio (Mt 19, 3-9) difundido por todos los «Estados sociales y democráticos de derecho», como derecho humano fundemental incluso y como emancipador de la mujer?
Pero hombre, ¿cómo se te ocurre decir que eres católico? Tu no sabes ni dónde estás. Deja ya la cocaína, la heroína, los porros y tus drogas y céntrate. Tú eres más protestante que Enrique VIII, traidor como el Iscariote a la mesa de la Última Cena, pero católico ni en sueños. Que NO, que a ti Cristo no te conmueve en absoluto, que NO, que NO y que requeteNO. No te engañes, que es peor.
¿Pero cómo, que eres abortero, que defiendes el uso de condones, de pastillas post coito, de inseminación artificial, etc.?
Pero hombre, se coherente contigo mismo. Tú lo que eres es conservador o socialista, pero católico ni por recomendación. Tú odias a Jesucristo (Jn 14, 6). ¿O le vas a discutir a Cristo, cuando te llame a su presencia, que el camino es el de cada cual, la verdad es la que cada cual quiera admitir como tal y que la vida cada cual es dueño de ella? Vamos, hombre, ya de una vez. Se coherente. Tu odias a Cristo, le vilipendias día tras día, hora tras hora. Tú le desacreditas con tu proceder y tienes la soberbia de no arrepentirte, de no hacer penitencia. Tú no eres de Cristo, que NO.
O sea, que dices que la «sola fe» salva, que da igual que seas contumaz impuro, contumaz idólatra (incluso de la democracia, el ídolo más extendido), contumaz adúltero (divorciado, por ejemplo), contumaz afeminado, contumaz homosexual, contumaz ladrón, contumaz avaro, contumaz borracho (drogadicto), contumaz ultrajador (perseverante en el ultraje a Dios mismo, a la Santísima Virgen María y a todos sus elegidos, los santos y santas), contumaz explotador (que no pagas lo que debes), que todo eso da igual porque la «sola fe» salva y Dios es Infinitamente Misericordioso y justifica a todos sin excepción independientemente de sus obras o que predestina a sus predestinados a la salvación independientemente de lo que hagan (por ejemplo, a los ricos, pues la riqueza es signo de predestinación para ir al Cielo)?
Hombre, si tal cosa crees, repito lo de la libertad de herejía en las democracias en las sectas heréticas al gusto del pecador según su subjetiva interpretación política a conveniencia de la vanidad de cada cual y su relativismo subjetivo social, pero abstente de decir que eres católico o de practicar en vano los sacramentos, ofendiendo aún más a Dios y atrayendo su Santísima Ira (Ap 19, 15-16), incluso sobre su Santa Iglesia Católica y sus prelados por consentir lo que no debieran, porque eres el vivo rechazo a Dios, al Espíritu Santo o Espíritu de la Verdad (Jn 14, 16-17), que se expresó por medio de san Pablo (1 Co 6-9-11; Rm 1, 21-32; Ef 5, 5-7; 1 Tm 1, 8-11), como por medio de todos sus santos y santas, sus elegidos, que no los políticos, todos ateos, calvinistas o luteranos.
¿Cómo que la «solidaridad» es un valor «cristiano» (2 Jn 9-11)?¿Seguro que la «solidaridad» es «desinteresada», «no jactanciosa», «no engreída», «decorosa», etc. como afirma el Espíritu Santo por medio de san Pablo según 1 Co 13, 4-7?¿Quieres hacerte solidario de los falsos doctores y los falsos profetas políticos, votándoles, por ejemplo, y comprometiendo tu alma con ellos y su destino?
Si es así, desengáñate, NO eres fiel a Cristo, no eres católico, discípulo del Señor, porque lo que el Señor prescribió, es la virtud teologal de la Caridad, no el «proletarios del mundo, uníos» o el mercantilista asumir las pérdidas de los negocios solidariamente. Si tratas de esconder tu rechazo a la humildad o la humillación que supone la Caridad (Lc 1, 46, 53), predicando la «solidaridad», es que no eres fiel a Jesucristo Nuestro Señor, no eres católico, no eres fiel. Eres más bien un embaucador o un embaucado con vanas doctrinas. ¿Dónde predica Jesucristo Nuestro Señor la «solidaridad» en lugar de la santísima Caridad?¿No eres capaz de entonar el Magníficat con sinceridad porque te lo impide tu ideología social o política? Pues no eres católico, lo siento en el alma, pero NO lo eres, no te engañes.
¿Cómo que «justicia social»?¿Qué andas enseñando por ahí de políticos de distinto signo en la Iglesia?
Si andas erigiéndote en «juez» de la «justicia social» deberías ser consciente de que tú no lo eres y que el único Juez es Dios y nadie más (Mt 25, 31-36, pues Jesucristo será el Único Juez que juzgará a todas las naciones por lo que los poderosos han hecho a sus pequeños, sus súbditos o personas que tuvieron que padecerlos). Es Él y nadie más el que establece lo que es justo o injusto, no tu «justicia social». Si sigues por ese camino, engañando a los fieles al Señor, no eres católico, no eres fiel a Jesucristo Nuestro Señor, serás más bien un protestante político, calvinista o luterano, a conveniencia de tu ideal político, pero de Cristo NO. Serás como los saduceos, los fariseos, los escribas, los legistas, los herodianos, los zelotas, los sicarios, los samaritanos, etc., pero no como los discípulos del Señor.
¿Que Jesucristo autorizó la esclavitud según san Pablo?
Vamos, eres más protestante que Lutero y Calvino juntos. Eso lo afirmarán en USA, como lo afirmaron sus antepasados respecto a los negros, pero instrumentalizar la Palabra de Dios en beneficio de tus intereses económicos o políticos, es rabiosamente protestante, no católico, que el Señor jamás fue político y sí víctima mortal de los políticos de su tiempo. Que Dios pidiese, contra toda «lógica» política, mansedumbre a los esclavos frente a sus amos, no quiere decir que autorizase la esclavitud. Más bien, con la mansedumbre, la historia ha demostrado que la esclavitud ha resultado más vencida que con la espada, pues no pocos esclavos se ganaron no solo la libertad (manumisión) con su caridad hacia los amos, sino también heredaron sus propiedades e incluso emparentaron sus familias, mientras que las rebeliones solo trajeron más esclavitud y odio. El Señor es infinitamente sabio, nosotros necios.
¿Que Dios exige que honremos tributo y obediencia a los políticos en el poder?
Si crees que san Pablo escribió Rm 13, 1-7, para rendir tributo, honores y respeto al anticristo Nerón que exigió adoración cual si de Dios mismo se tratase, es que no solo no eres católico, sino que eres un hereje peligrosísimo para la salvación de las almas. ¿Cómo te atreves a manipular e instrumentalizar la Palabra de Dios en beneficio de tu política y de tus políticos y de tus asquerosos intereses económico-político-sociales? Que Dios te lo haga ver y te perdone a tiempo, porque el crimen de tus falsas doctrinas arrastra almas al infierno. Desde luego que aquellos cristianos fieles de entonces, con san Pablo a la cabeza, no rindieron, a pesar de su multitudinario martirio, culto de adoración a Nerón, que no tenía autoridad ninguna (y menos venida del Cielo, que Dios no envía anticristos semejantes ni quiere el mal de nadie, por mucho que los malvados le culpen del mal), y menos ante los cristianos, el rebaño del Señor, cuyo Buen Pastor es el Señor mismo, a quien hay que obedecer por encima de todos y de todo, cueste lo que cueste y mande quien mande sobre la tierra, emperadores, reyes, príncipes, poderosos, aristócratas, políticos, presidentes, etc. incluidos, que también tienen el deber de obedecer a Dios en todo mientras le quede vida terrenal, por muy poderosos que sean, por mucho que uno se afane en manipular e instrumentalizar la Palabra en beneficio de sus líderes y sus ídolos políticos o de sus cochinos intereses mundanos.
¿Que la mujer es «igual» que el hombre?¿Engañas al mundo con el veneno demoníaco de la «igualdad»?
Entonces NO eres católico, pues contradices la Palabra de Dios. ¿Cómo podemos los no santos igualarnos a los santos?. NO hay dos criaturas iguales. Somos únicos e irrepetibles. Así nos creó el Creador, así ha sido y así será hasta el fin de los tiempos. ¿Te parece «injusto» lo que Dios estableció por nuestra culpa Gn 3, 16?¿Te parece privilegio de «machos» Gn 3, 17?¿Siembras cizaña demoníaca y política entre los que Dios quiere unidos en santo matrimonio?¿Apelas al «derecho», engaño y engendro de hombres, interesado y manipulador, aparte de anticristiano, para rechazar la realidad conforme a Gn 3,17-19?¿Vas a ponerte farruco o farruca contra Dios el día que te llame a su presencia? Si es así, no solo NO eres católico, sino soberbio como el demonio, opositor a las llamas del infierno, deportista entrenando para correr veloz a las llamas del lago de fuego y azufre. Ándate con ojo y deja en paz los matrimonios de Dios, las familias, la paternidad, la maternidad, los hijos e hijas, los niños, que son todos ellos regalos de Dios, Infinita Bondad, y apártate de los fieles al Señor que viven conforme a sus mandatos si no los soportas, pero no te hagas pasar por católico. Vete a tu secta política y no intoxiques con tu protestantismo «igualitarista».
¿Te parece indigno ser humilde frente a sentirse «orgulloso» y «visible»?
NO. No eres católico, por tanto no vas por buen camino para ser bienaventurado.
¿Te parece indigno llorar, algo propio de mujeres y de débiles?
¡Ay de ti si perseveras en tal pensamiento NO católico! Todos los santos y santas lloraban, especialmente recordando la Pasión del Señor. ¡Ay de ti si lo único que haces es reír! (Lc 6, 25). ¿Te crees que es una broma, un cuento?…¿Y te sigues considerando católico? Vamos hombre, desengáñate ya. Protestante a subejtiva conveniencia política.
¿Te parece indigno ser manso en lugar de rebelde, activista, sedicioso, etc.?
Pues tu verás, pero católico, ni por asomo.
¿Qué dices, que los impuestos «no son un robo»?
¿Qué clase de católico fiel a Jesucristo Nuestro Señor es el que justifica el robo perpetrado por los poderosos? Comer con publicanos no significa autorizar el robo, del mismo modo que curar al criado del Centurión autorizar la opresión de las legiones romanas.
¿Dónde dice Nuestro Señor Jesucristo que, por supuesto, que hay que pagar puntualmente los impuestos sin fraude ni elusión alguna, como por desgracia tanto se escucha en las homilías de muchas misas, como si fuesen impartidas por inspectores fiscales? Veamos Mt 22, 15-21; Mc 12, 13-17; Lc 20, 20-26; Mt 17, 25-27:
1º ¿Quién pregunta a Jesús? Los fariseos y los herodianos (Jn 19, 15:…»No tenemos más rey que el César». Los católicos no tenemos más Rey que el Señor).
2º ¿Le preguntan si el lícito pagar en los mercados por lo que se adquiere en ellos (alimentos, muebles, animales, etc.) o pagar por una casa donde vivir o por unas tierras o por unas herramientas o por un servicio prestado, etc.?
NO. Por eso no le pregunta nadie. Parece que eso es obvio. La propia pregunta ya debería hacer meditar a los fieles por la singularidad de los impuestos, por qué han de ser diferentes a otro bien comercial o al salario debido al obrero, por ejemplo. En la propia pregunta de los fariseos y herodianos ya está implícita la respuesta, pero se la quieren hacer pronunciar a Jesús, que esto debería ser tenido en cuenta siempre que se meditan estos textos.
3º ¿Los impuestos, se dan (ahora, con la nueva censura, «devuelven») o se pagan? Los fariseos y herodianos utilizan el verbo pagar. Los impuestos se pagan, no se dan, por lo que es correcto el uso del verbo pagar. Las donaciones sí se dan. La Santa Iglesia Católica Apostólica recibe donaciones, el poder político, impuestos. Unos salvan almas, o deberían conducirlas a la salvación eterna (labor exclusiva suya), otros compran voluntades con el dinero recaudado con los impuestos. La nobleza de unos fines y otros muestra un abismo entre ambos casos. Los impuestos son transferencias coactivas en favor del poder público. Su no pago involucra castigo, incluso la muerte en tiempos de Jesús, pero Jesús no coaccionó a nadie a seguirle y, hasta ahora, veremos en el futuro, no se exige impuesto para acceder a misa y a los demás sacramentos. Se imparten gratis porque gratis los hemos recibido. La Santa Iglesia Católica Apostólica NO es un reducto de ricos. Y el Señor afirmó que la viuda que dio las dos monedas que tenía para comer, había dado más que nadie. Que tomen nota todos los que sean católicos de verdad, los que sientan arder sus corazones por amor al Señor, que son los que aman la Verdad.
4º ¿Por qué se enfada Jesús con los escribas y fariseos?
Ningún prelado actual, papa, cardenal, arzobispo, obispo o sacerdote, parece enfadarse cuando exige el pago de impuestos a todos los fieles en sus homilías, incluso lo han prescrito en el Catecismo de 1992 (palabra de hombres, que no de Dios, impuesta por políticos o fruto de ignorancia o errores arrastrados o nuevos) con o sin abuso de autoridad, que eso lo determinará el Señor el día del Juicio.
Jesús se enfada porque le tienden una trampa. Jesús da testimonio de la verdad, luego no hay mentira en Él. Jesús NO miente jamás, ni mintió cuando le preguntaron. Pero el Señor es infinitamente más sabio que sus interlocutores y es capaz de enredar a los más refinados sabios de este mundo en sus propias trampas. Los necios somos nosotros al no comprender su respuesta. Nadie engaña a Dios.
Jesús se enfada dando respuesta implícita inequívoca ya a la pregunta. Si la respuesta fuera tan obvia, ¿por qué le habrían de preguntar?¿Y por qué habría de enfadarse? Lo que ocurre es que si da la respuesta explícitamente, los fariseos y heredianos, funcionarios de Roma imperial, denunciarían a Jesús para que fuesen los romanos los que le «ajusticiasen» en lugar de tener que hacerlo los propios fariseos (cargando en conciencia con su Preciosísima Sangre), como llevarían a cabo en Jerusalén en la Pasión del Señor. Y la respuesta implícita de Jesús no es la que hoy dan muchos prelados que deberían ser pastores y no asalariados. ¿Qué somos hoy, pastores o asalariados?
5º ¿La respuesta de Jesús fue afirmativa?
Conforme a muchos prelados actuales, sin ninguna duda. Pero no parece que los fariseos y herodianos reaccionasen como si tal fuera la respuesta. De hecho, una de las acusaciones que vertieron sobre Él en el sanedrín la noche de Jueves Santo fue que incitaba al pueblo a no pagar tributo al César (Lc 23, 2), así como de destruir el templo y reconstruirlo en tres días, etc. No parece que la respuesta fuera conforme a la que hoy dan los prelados y los funcionarios. Una respuesta conforme a la que hoy dan los prelados, tan conforme a los funcionarios de las Haciendas públicas y los políticos de todo signo, no es lo que el Señor les contestó, como todo el mundo puede comprobar a la lectura serena y humilde de los Evangelios (si se puede hacer tal cosa dejando prejuicios, complejos, soberbia, ideología, fanatismo, intereses de negocios, políticos o mundanos, etc.).
6º Entonces, ¿qué contestó el Señor?
La respuesta es inequívoca e implícita. El Señor usa el verbo dar. Y dar es el verbo que es conforme plenamente con la Caridad, con la donación desinteresada, entre otras muchas cosas buenas, pues Caridad, Bien y Amor son sinónimos. El Señor exige dar al César (se entiende que al poder terrenal), lo que es del César (no lo que no es del César, que eso no lo exige dar) y a Dios lo que es de Dios. El Señor NO exige injusticias ni justifica robo alguno, ni opresión alguna, pues es Él y no otro el que nos trae la verdadera libertad (Jn 8, 31-32), la libertad frente a la esclavitud del pecado, el del robo también y el de la esclavitud y opresión fiscal también, que no son queridas por Dios en absoluto. Los impuestos no se dan, se pagan. Y la Caridad no se paga se practica, sin esperar recompensa, por amor sin exigencia alguna a Dios, no a uno mismo. Así pues, como los impuestos no se dan, la respuesta es inequívoca: los impuestos son un robo, no están justificados en absoluto. O se suprimen, o acarrearán condena al infierno por robo.
7º Entonces, ¿está exento el César (poder terrenal) de obedecer el mandato de Dios de no robar?
Si tal cosa se cree, el grado de peligrosidad en cuanto a la salvación de las almas es alarmante. ¿Por qué un emperador, un rey, un príncipe, un noble, un aristócrata, un mercader rico, un terrateniente, un gran empresario, un político o un poderoso de la tierra ha de estar exento de cumplir la Santísima Voluntad de Dios ajena al robo?¿Acaso Dios hacía excepciones a sus mandatos en función del cometido que la criatura tenga en esta vida terrenal? Claro que NO. Dios no hacía acepción alguna de personas. Dios ama a todos y a todos exige adoración y gloria porque se le debe, porque somos deudores infinitos de Dios, Nuestro Señor y Salvador, ¿o acaso alguno está exento del deber de adorarle guardando sus mandamientos?¿alguno no tiene porqué doblar la rodilla ante el Señor en Cielo, tierra o abismos? Por todo ello, fuera de la Iglesia Católica las falsas doctrinas de falsos profetas. Robar es pecado mortal y los ladrones no heredarán el Reino de Dios.