|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
En la Florencia de 1418 el problema no era la falta de ambición, sino el abismo. La catedral de Santa María del Fiore se alzaba imponente, majestuosa, pero completamente abierta al cielo. Un boquete de cuarenta y cinco metros de ancho desafiaba la gravedad y la paciencia de los magistrados florentinos. Nadie sabía cómo cerrar aquella herida arquitectónica sin que todo el peso de los ladrillos se viniera abajo. Llegaron charlatanes, visionarios y mediocres proponiendo rellenar el templo con montañas de tierra mezclada con monedas de oro para sostener el techo provisionalmente. La nada revestida de opulencia.
Entonces apareció Filippo Brunelleschi, un tipo menudo, soberbio y de negro rigor, que retó a los jueces con un juego de apariencia simple: poner un huevo de gallina de pie sobre el mármol. Ante el fracaso de sus rivales, Filippo hundió la base del huevo contra la mesa con un golpe seco. Se sostuvo. Eso también lo habríamos sabido hacer nosotros, gritaron los burócratas despechados. Sí, replicó el genio, pero a vosotros no se os ha ocurrido. Brunelleschi salvó el abismo de Florencia porque tenía un plano real en la cabeza, una técnica inédita de espina de pez que desafiaba la física con ingenio puro.
Hoy la España de Pedro Sánchez presenta un escenario idéntico en su geometría del caos, pero trágicamente invertido en su calidad moral. El sanchismo también tiene su propio y gigantesco boquete abierto al cielo: una catedral institucional agrietada, cercada por las terminales de la corrupción ramificada, los escándalos que salpican el entorno más íntimo de la Moncloa y el asedio judicial. El abismo está ahí, a la vista de todos. Pero a diferencia de Brunelleschi, el actual inquilino del poder no posee ingenio constructivo, sino el arte de la demolición controlada.
El parangón es tan perverso como ingenioso. Sánchez también se enfrenta cada día al tribunal de la opinión pública y de los jueces con un huevo de gallina entre los dedos: el de su propia supervivencia política. Cuando la lógica jurídica, la decencia parlamentaria y la gravedad de los hechos dictaminan que es imposible sostener el tinglado, él saca su particular mazo del Boletín Oficial del Estado (BOE).
Donde Brunelleschi dio un golpe seco para demostrar una idea, el sanchismo golpea las instituciones del Estado, deforma las leyes a la carta y aplasta los contrapesos democráticos para que el huevo de su poder se mantenga en pie, aunque sea a costa de romper la base del sistema. La «técnica» monclovita no busca la gloria de una cúpula eterna, sino el equilibrismo diario de un funambulista que usa el presupuesto público y los decretos como red de seguridad para dejar impune su red de organización criminal tejida durante ocho años con la intención marrullera de perpetuarlos.
Sin embargo, frente a la desfachatez del tramposo, la verdadera solución de Brunelleschi aplicada al problema de la Moncloa no admite más dilaciones ni paños calientes: consiste en romper el huevo de una vez por todas en defensa del Estado de derecho, sin importar en absoluto la ruidosa protesta de los fulleros y los mediocres de la corte. La respuesta técnica y profiláctica no es el debate político, sino la detención inmediata del Número 1 de la organización criminal. Si primero se actúa con el rigor de la técnica judicial y se erige con firmeza la cúpula de la ley, ya habrá tiempo después para protegerla, impidiendo que los mismos de siempre intenten destruirla.
La mesa de mármol está dispuesta; solo falta saber qué mano firme dará el golpe definitivo.
Ignacio Fernández Candela
Autor

-
Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional, autor de 16 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en medios como El Imparcial y ÑTV España, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.
Información en buscadores de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela
Fue propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
Últimas entradas
¿Dónde está el Rey Felipe VI?14/08/2026La orden subliminal del Rey sobre Ceuta y el uniforme de campaña: la Patria no se negocia. Por Ignacio Fernández Candela
Actualidad14/08/2026Semejanzas del sanchismo con el absolutismo francés, el zarismo ruso y los Ceaușescu. Por Ignacio Fernández Candela
Actualidad13/08/2026La penosa altanería del clan del Falcon. Por Ignacio Fernández Candela
Actualidad12/08/2026Marruecos destapa la trampa de Sánchez con la inmigración masiva. Por Ignacio Fernández Candela

