El infrascrito de esta reflexión se ubica en las coordenadas de los españoles que están tan cerca de los deberes constitucionales de las FA,s, y a la vez, tan lejos de tener que soportar la acedia, pasividad y tolerancia ante las humillaciones, provocaciones y permanentes desafueros del enemigo interior(1).
El escenario tautológico de proposiciones, fórmulas y conductas, tan vacías de contenido como tramposas y humillantes, que se explican a sí mismas sin ofrecer una solución razonable, lógica y real del propio sistema guerracivilista y corrompido, vienen agravándose sin solución de continuidad en los espinosos conflictos políticos y sociales que España sufre desde el año 2004, (año en que se produjo el aborto político de Zapatero), acrecentados y reforzados por la entrada en escena del doctor cum laude del patio de Monipodio nacional.
Es decir: «lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible», aforismo del matador Rafael Guerra «Guerrita».
Ambos sujetos son el regalo, el producto, una broma de mal gusto, que las democracias bisoñas y mal estructuradas suelen ofrecer a los pueblos carentes de sólidas bases culturales, o huérfanos de la necesaria e imprescindible pedagogía cívica, histórica y política.
Dicho de otro modo, una generosa dádiva envenenada de las urnas defectuosamente concebidas.
En fin estos donativos que España no merece, procedentes del palacio de la mentira, del bolivariano y criminal gobierno, del destructor sanchismo, de la inventada y prostituida «democracia monclovita», demuestran a todas luces, la fragilidad, endeblez y pusilanimidad de las instituciones, su falta de coraje y determinación, así como su grado de descomposición; por otra parte, como un gran número de acérrimos veneradores de la democracia, defensores a ultranza desde su alumbramiento a esta vida, hipócritas irredentos, que asumen y aceptan el ludibrio sanchista y las burlas y provocaciones del gobierno, con una prudencia que delata una sublime cobardía (valga el contraste) que les impide defender a España tanto en público como en privado. Allá ellos con sus miedos espectrales, pero que sepan que la pasividad es un acatamiento de la injusticia y del horrísono futuro que les espera a sus hijos y nietos; y por descontado a España.
Todos atrapados por un presente ruinoso y un futuro que no existe.
Alguien tiene que poner pie en pared, y autoconvencerse del deber inexcusable que obliga a alertar a la ciudadanía del peligro que le acecha, expresando de manera contundente, que «todo lo que pasa en España proviene de que estamos gobernados por un enfermo, incapaz de un acto noble, o de tomar una decisión que vaya en contra de sus intereses personales, o le alejen del poder»; algo similar a lo que el socialista Prieto le dijo a Pi y Suñer refiriéndose a Companys.
Una institución cuyo deber es garantizar la soberanía, la integridad territorial y el orden constitucional, hasta el día de la fecha, ha mantenido un clamoroso silencio, no se ha dignado a ofrecer a los españoles un signo de desagrado con las tropelías sanchistas, una señal de enojo o desacuerdo con lo que viene sucediendo; España lo hubiera agradecido, habría sido un lenitivo esperanzador que las FA,s hubieran hecho acto de presencia en la escombrera nacional, reforzando el deteriorado espíritu patriótico, diciendo: «estamos aquí, para cumplir escrupulosamente nuestro deber».
Al parecer, su deber es permanecer aquí hasta que sobrevenga la gran catástrofe de la mano del traidor Sánchez y esa larga lista de sinvergüenzas y terroristas que lo apoyan, entre los que se cuentan los llamados sanchistas, movidos e infectados por la execrable avidez del oro y por la mala costumbre de vivir del trabajo ajeno.
Este es el estado de ánimo y beligerancia en el que me encuentro; me «drogo» un poquito para descansar y dormir a pierna suelta, últimamente suelo tener sueños absolutamente incongruentes, pero reparadores, sueños balsámicos y festivos.
He soñado que el JEMAD y los Jefes de Estado Mayor de los tres Ejércitos reunidos y pastoreados por la ministra de Defensa, han salido de su mutismo, y le han indicado a Margarita, «la flor roja» que llegado el caso, cumplirán con su deber, con las inequívocas misiones contempladas en el artículo 8.1 de la vigente Constitución del 78; que de ningún modo está en su ánimo romper el juramento de guardar y hacer guardar la Constitución; que la lealtad a la Corona es inquebrantable; que España en su conjunto, y desde luego Ceuta, están por encima de cualquier gobierno, o por encima de cualquier intento de golpe de Estado promovido por un gobierno traidor; que han decidido de común acuerdo manifestar en aras de tranquilizar a los españoles, que los Ejércitos están presentes y que España no es sujeto de almoneda de los enjuagues políticos; que seguirán observando escrupulosamente sus deberes y condición de militares profesionales, lo que no es óbice, para intentar evitar en lo posible, que su silencio pueda ser malinterpretado por sus compatriotas; que no es rentable para España cambiar una democracia liberal por un régimen criminal de ideología socio-comunista; que los honores y reconocimientos, sean de cualquier orden o condición, no se admitirán si pueden ocasionar un perjuicio a su dignidad, o al bien ganado prestigio de los Ejércitos; que la integridad territorial es innegociable.
Lector comprensivo, Vd se hará cargo de la situación y entenderá el motivo por el que el amanecer ha sido celebrado con alegría y esperanza en un futuro dichoso, el sueño balsámico y reconfortante ha dejado un regusto fresco y ajardinado en el paladar, nada que ver con el reseco y arcilloso con que habitualmente me despierto.
Este estado de inconsciencia he procurado mantenerlo el mayor tiempo posible, el empeño ha resultado inútil. Los trágicos hechos que se repiten a diario, han hecho añicos la quimera, la fantasía de lo soñado.
Así que, habrá que regresar a la lucha.
NOTAS AL PIE DEL DOCUMENTO
(1) «LAS OPINIONES VERTIDAS EN LA SECCIÓN DE OPINIÓN CORRESPONDEN EXCLUSIVAMENTE A SUS AUTORES Y NO REFLEJAN NECESARIAMENTE LA LÍNEA EDITORIAL DEL MEDIO».
Autor
Últimas entradas
Actualidad03/11/2026La cúpula de las Fa,s, y un sueño quimérico. Por Antonio Cebollero del Mazo
Actualidad26/10/2026Leyes de «memoria». Por Antonio Cebollero del Mazo
Actualidad14/10/2026Un robot desnaturalizado convoca elecciones. Por Antonio Cebollero del Mazo.
Actualidad22/09/2026La historia se repite. El eterno retorno de Nietzsche. Por Antonio Cebollero del Mazo
