27/10/2026 14:07
Getting your Trinity Audio player ready...

Cuando un régimen totalitario y acorralado presiente su inminente ajuste de cuentas ante la historia, no busca convencer en las urnas mediante el debate libre: busca manipular el censo para alterar el resultado desde las cloacas del Estado. El sanchismo, adiestrado en el arte del filibusterismo chabacano y las fullerías de prostíbulo institucional, ha diseñado una nueva trampa de ingeniería social y legal para garantizarse una vía de escape fraudulenta en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre y burlar la suspensión de la ley de nietos que dictó el Tribunal Supremo.

El foco de esta felonía no es nuevo, pero la artimaña para consumarla roza lo grotesco: el uso y abuso del voto exterior a través de la mal llamada Ley de Nietos, esta vez por la puerta de atrás. Hecha la ley, hecha la trampa sanchista , no obstante tiene un ejército de malparidos aconsejándole en todo momento con fullerías extremas.

Recordemos los hechos con la gravedad que merecen. La Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo asestó un varapalo judicial de calado al suspender el derecho a voto de más de 160.000 nacionalizados a troche y moche. Una avalancha de expedientes exprés concedidos sin la menor verificación, donde se regalaba la ciudadanía española a miles de personas en el extranjero sin acreditar su verdadero descenso de exiliados. Aquella paralización supuso una victoria imprescindible de la legalidad sobre la manipulación masiva del censo.

Sin embargo, para la caterva de gobernantes que hoy padecemos, las resoluciones judiciales no son límites infranqueables, sino meros escollos a sortear. Al ver desbaratado su plan original, el Ejecutivo ha activado esa «puerta de atrás»: mediante un retorcido tecnicismo procedural, si bien los padres con expediente viciado ven congelado su derecho a voto, sus hijos, beneficiados en cadena por esa misma nacionalidad bajo sospecha,  están recibiendo impunemente las papeletas en sus domicilios en el extranjero.

La paradoja es tan siniestra como ridícula por cómo estas culebras se manejan para esquivar la norma: el progenitor no puede votar por irregular, pero la prole sí acudirá a las urnas con el aval expreso del Gobierno.

A este esperpento se suma el sabotaje activo por omisión. El Ministerio correspondiente arrastra deliberadamente los pies y se niega a remitir a la Junta Electoral Central (JEC) el listado cotejado de los nombres afectados por la suspensión del Supremo. No es desidia administrativa; es un cálculo calculadamente criminal. Buscan ganar tiempo, estirar los plazos hasta que las papeletas no auditadas del extranjero inunden los colegios electorales y sean introducidas en las urnas de forma irreversible.

Sánchez conoce perfectamente la regla de oro del pucherazo moderno: el chantaje de los hechos consumados. Un voto fraudulento, una vez depositado dentro de la urna, se vuelve anónimo e inexpugnable. No hay recurso contencioso, ni querella ni sentencia posterior que pueda extraer esa papeleta del cómputo general. Valdrá exactamente lo mismo que el voto del ciudadano que sostiene esta nación con el sudor de su frente, el pago de sus impuestos y la lealtad a la Patria.

Frente a esta profanación del proceso democrático, la Junta Electoral Central no puede comportarse como un órgano de convidados de piedra o un negociado timorato. La JEC tiene el deber moral y legal de actuar de oficio y dictar la congelación inmediata e íntegra de todo el voto exterior no verificado. Un voto congelado puede ser auditado, comprobado y contabilizado posteriormente si se demuestra su legitimidad; un voto espurio emitido a toda prisa por la vía del coladero censal es, sencillamente, un robo electoral perpetrado con la firma y el sello del Gobierno.

Lo que nos jugamos el 29N no es un simple cambio de siglas o una alternancia partidista. Nos jugamos la pervivencia misma de la soberanía nacional y la dignidad de la democracia española. Quien manipula el censo ataca directamente el corazón de la Nación. Frente a la ingeniería del fraude, la luz y los taquígrafos son taxativamente obligados.

RES NON VERBA.

Ignacio Fernández Candela

Enlace de Hazte Oír para firmar y neutralizar esta nueva trampa del desgobierno criminal con la Ley de Nietos reactivada.

Autor

Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional Muck Rack, autor de 17 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en muchos medios de prensa escrita y digital como El Imparcial, Rambla Libre, Diario 16, Levante y ÑTV España entre otros, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.

Información en buscadores mundiales de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela

Perfil de autor, obra literaria y trayectoria indexada en Google con Google Knowledge Panel.

Propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
Suscríbete
Avisáme de
guest
0 comentarios
Anterior
Reciente Más votado
0
Deja tu comentariox
ÑTV España
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.