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Quedan muchos incondicionales sin conciencia y parásitos, comprados en mayor o menor medida por un desgobierno criminal, para intentar el asalto al felipismo, de igual modo que se practicara contra el rey Juan Carlos cuando, tras ataques a la monarquí, advirtieron los fulleros que España era más junacarlista que devota de la monarquía despersonalizada.
Los orangutanes de turno salen crecidos a arremeter contra Felipe VI por fotografiarse con Javier Negrete, tildado de fascista en ese señalamiento anacrónico que buca pescar a río revuelto porque, como decía Escohotado, la ultraderecha es una invención de la izquierda radical. Estoy seguro de que la estrategia de invadir las instituciones y anatematizar al adversario político surgió de la carroña de la Complutense dando lecciones inmunda tiranía al sanchismo. El cáncer de España es podemita, sin duda, la metástasis por complacencia con el crimen, sanchista.
La maquinaria del fango sanchista está engrasada y el objetivo es evidente. Y así será sorpresa tras sorpresa hasta que Pedro Sánchez sea apeado a patadas policiales y judiciales del trono de mafiosa impunidad. No estamos ante un simple debate sobre el modelo de Estado ni ante la efervescencia de una ideología republicana legítima. Lo que presenciamos es el asalto sistemático de un poder ejecutivo que opera con los tics y las dinámicas propias de una organización criminal. Para asegurar su impunidad y perpetuar el desmantelamiento de la nación, necesitan liquidar la única institución que no pueden colonizar, comprar ni chantajear y que es tomada como eje troncal del Estado de derecho: la Corona.
El Rey representa, por su propia naturaleza constitucional, el límite a la arbitrariedad del autócrata. Es el muro de carga del Estado de derecho. Precisamente por ello, quienes han convertido el fraude, el saqueo institucional y la traición en su hoja de ruta diaria no soportan la existencia de un mando supremo que escape a su sumisión. Para un gobierno ahogado en fango judicial, que negocia la soberanía a pedazos en habitaciones de hotel para mantenerse en el escaño, la Jefatura del Estado es un espejo insoportable que refleja su indignidad y su naturaleza delictiva.
El asedio es constante y multifactorial. Alientan a sus socios separatistas y filoterroristas a insultar la figura del monarca mientras el Ejecutivo aplaude en silencio o patrocina la ofensa. Despojan al Rey de su papel representativo y lo aíslan, buscando normalizar la anomalía para que la sociedad interiorice la irrelevancia del monarca. No es republicanismo; es táctica mafiosa. Buscan socavar el respeto a la institución para que, cuando llegue el momento del asalto final, la ciudadanía asista anestesiada al funeral de sus propias garantías.
Si la Corona cae, cae el último dique que protege a España de la tiranía y del capricho de quienes legislan a la carta para blindar su corrupción. Sin el Rey, el Estado queda desguazado, servido en bandeja para que la criminalidad institucionalizada se convierta en la única ley, un régimen feudal donde los mercaderes de la patria repartan el botín sin nadie que les pida cuentas. Frente a esta demolición planificada, el silencio no es prudencia: es cobardía cómplice.
Pretender sustituir el rigor soberano de la Corona por el caos tarifado de un mosaico republicano es entregarle las llaves del presidio a los propios condenados. La república federal que vociferan no es más que la balcanización del Estado para que la impunidad se reparta por parcelas, un régimen feudal de favores donde la ley ya no protege al débil, sino que blinda al corrupto. La traición se habrá consumado: la delincuencia institucionalizada presidiendo el banquete sobre las ruinas de España.
Nos debemos el deber histórico de evitarlo. Pedro Sánchez debe ser detenido.
RES NON VERBA: Frente a la criminalidad y el secuestro marrullero contra el Estado y la retórica del saqueo, la verdad no se pacta: se impone con hechos.
Autor

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Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional, autor de 17 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en medios como El Imparcial y ÑTV España, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.
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Perfil de autor, obra literaria y trayectoria indexada en Google.
Propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
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