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Hay operaciones que se cierran en un contrato y otras que comienzan realmente cuando ese contrato ya se ha firmado. Porque no todo lo que se transmite se ve, y no todo lo que se paga se recibe. Durante un tiempo, uno se obliga a interpretar ciertos desajustes como parte de la normalidad: accesos pendientes, cuestiones administrativas, integraciones que requieren tiempo. Es una lectura razonable y, también, en ocasiones, una forma de retrasar una evidencia que termina imponiéndose por sí sola. Al principio, uno quiere pasar por alto ciertas “distracciones” que el tiempo termina revelando como algo más que simples descuidos.
Porque llega un momento en el que lo que no llega empieza a pesar más que lo que se entregó. No se trata de grandes ausencias, sino de detalles persistentes: accesos que no se completan, estructuras que continúan vinculadas a donde ya no deberían estar, circuitos económicos que siguen operando fuera del ámbito que, en teoría, los adquirió. Y entonces la pregunta deja de ser si falta algo para convertirse en por qué falta.
Cuando en julio de 2023 se formaliza la transmisión vinculada a ÑTV España -operación en la que intervinieron, entre otros, Álvaro Romero Ferreiro y la entidad Sierra Norte Digital- lo relevante no es únicamente el contenido formal del acuerdo, sino la correspondencia efectiva entre lo transmitido y lo operativamente recibido.
Cuando en una transmisión se incluyen activos intangibles -marca, estructura digital, capacidad operativa- lo relevante no es su mención, sino su control efectivo. Y cuando ese control no se materializa, lo que aparece no es una simple incidencia técnica, sino una disociación entre lo que se afirma que se ha vendido y lo que realmente se ha transferido. Esa disociación, con el tiempo, deja de ser interpretable y pasa a ser verificable.
Sierra Norte Digital, entidad que intervino en la venta de ÑTV España en julio de 2023, continúa a día de hoy figurando como receptora operativa de donaciones vinculadas al propio medio, tal y como se ha documentado mediante un dossier recopilatorio de evidencias.
A estos efectos, y sin ánimo de prejuzgar, resulta oportuno enumerar algunos hechos constatables:
— La transmisión incluyó la facturación de una marca, cuando lo que constaba en ese momento era una solicitud de marca, cuya titularidad, a día de hoy, no se corresponde con quien asumió el pago en dicha operación.
— Determinados sistemas de recepción de ingresos vinculados al proyecto continúan operando bajo titularidades previas a la transmisión de julio de 2023, manteniendo plena funcionalidad para la captación de fondos.
— Elementos operativos clave relacionados con la gestión y monetización del medio no han sido plenamente integrados en la estructura del adquirente, pese al tiempo transcurrido desde la operación.
— Persisten divergencias entre los conceptos facturados como activos intangibles y la situación real de control y titularidad de dichos elementos.
Estos elementos, considerados de forma aislada, podrían interpretarse como desajustes técnicos. Sin embargo, su concurrencia y persistencia en el tiempo configuran un escenario que, al menos, requiere una explicación coherente.
Nada de esto exige una conclusión precipitada, pero sí una reflexión inevitable. Porque en toda operación hay dos planos: el formal y el real. El primero se firma; el segundo se demuestra. Y cuando ambos no coinciden, lo que queda no es necesariamente un conflicto abierto, pero tampoco una simple anomalía. Es una situación que, con el tiempo, tiende a definirse por sí sola.
Y más aún cuando la documentación acumulada permite, si fuera necesario, reconstruir con bastante fidelidad qué se entregó, qué no se entregó y en qué momento dejó de coincidir una cosa con la otra.
A estos efectos, y como elemento adicional de constatación, las circunstancias descritas han sido ya objeto de comunicación formal mediante el correspondiente burofax, a disposición de quien deba proceder a su aclaración.
Porque al final, en este tipo de procesos, no es el contrato el que habla. Es el rastro. Y el rastro, a diferencia de las versiones, no necesita explicación.
Quien deba aclararlo, sabrá reconocerse en los hechos…
Conviene añadir, además, una consideración que no es menor. En determinados contextos, la apariencia de normalidad o de confianza puede ser interpretada erróneamente como falta de atención o de análisis. Nada más lejos de la realidad. Porque precisamente en ese margen, donde algunos tienden a relajarse en sus propias versiones, es donde se observan con mayor claridad determinadas actitudes, comportamientos y decisiones que, de otro modo, quizá pasarían inadvertidos. No siempre la aparente conformidad responde a ingenuidad; en ocasiones, es simplemente una forma de observar sin interferencias……hasta que deja de ser necesario seguir observando.
Porque el tiempo siempre acaba poniendo todo en su sitio.
Ignacio Fernández Candela
Autor

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Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional, autor de 16 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en medios como El Imparcial y ÑTV España, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.
Información en buscadores de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela
Fue propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
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