Ninguna sorpresa, todo ha salido según todas las predicciones; victoria del PP, descalabro del PSOE y gran ascenso de VOX.
Todos los medios han comentado con profusión el desastre sufrido por el PSOE en estas elecciones. No he oído ni un solo comentario de lo paradójico que resulta ver como 136.017 personas han votado al PSOE.
Que haya descendido vertiginosamente no tiene nada de extraño. Lo que sí es extraño es que un número tan importante de personas hayan votado a la mentira, la falsedad, la corrupción y a los que han maltratado España. Habrá que deducir entonces que los que votan al PSOE deben ser también mentirosos, falsos, corruptos y enemigos de España, otra explicación no encuentro. Si voto a un partido con ese bagaje será porque coincide con lo que yo soy, o porque de alguna manera, es importante para mí que esas personas detenten el poder.
Bueno, descontando todos los votos comprados: los de la paguita, los subvencionados, los enchufados, los recomendados, los inmigrantes irregulares legalizados, etc., que no son pocos, pero para llegar hasta los 136.017 quedan muchos. Personalmente me produce una gran desazón ver que hay tantas personas que están de acuerdo con la mentira y la corrupción.
Al no haber alcanzado la mayoría absoluta, el PP para gobernar necesita apoyos. Lo normal, teniendo en cuenta el espectro político de Extremadura, sería que el PP busque una negociación con VOX que cristalice en un acuerdo.
Aquí sí que hay comentarios de todos los medios y, prácticamente todos en la misma dirección: nuevamente el PP se echa en los brazos del populismo de la extrema derecha.
No porque una gran mayoría diga que VOX es la ultraderecha, quiere decir que esa sea la realidad. El marxismo maneja, más bien manipula, estas situaciones como nadie, siempre y cuando tenga los medios de comunicación, como Goebbels. Una mentira repetida machaconamente una y otra vez termina convirtiéndose en verdad.
También han logrado imponer el pensamiento único, de tal forma que cualquiera que opine diferente, automáticamente es un fascista y de extrema derecha.
Defender a la familia y, por ende, estar en contra de todo lo que la está destruyendo, te sitúa en el pelotón de los ultraderechistas. Lo mismo pasa con quien no comulga con ese concepto del cambio climático que han fabricado para crear en el hombre un sentimiento de culpa que lo haga más dócil y obediente. En el mismo cesto meten a los que no están de acuerdo con la cultura de la muerte, aborto y eutanasia. También son tildados de fascistas a los que quieren educar a sus hijos en el humanismo cristiano.
En definitiva, cualquiera que defienda unos principios y valores que no estén alineados con el pensamiento único lo tiran al pozo del populismo ultraderechista. Lo más grave es que esto lo hacen Sánchez y su gobierno que han pactado con los terroristas y con los que quieren destruir España. Estos no son populistas, ni extremos, son algo mucho peor. Sánchez y su gobierno no tienen ninguna autoridad moral para criticar ningún acuerdo ya que han traspasado todos los límites morales en sus pactos para okupar la Moncloa.
La ultraderecha en España no existe, lo que sí existe es un partido, VOX, que defiende la libertad de expresión, la vida, la familia, la libertad religiosa, la libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos, la inmigración ordenada, que está en contra de las leyes sectarias que tergiversan la historia, que se opone al adoctrinamiento en las aulas y que quiere recuperar el concepto de servidor público en los políticos.
Todo lo anterior nada tiene que ver con la noción de ultraderecha o extrema derecha.
Me da mucha pena ver el poder de influencia que tiene la propaganda política nazi utilizada por el marxismo. Personas formadas y con criterio creen a pies juntillas que VOX es puro fascismo y que si ganara unas elecciones esto sería una dictadura. Nada de eso figura ni en su programa ni en su modo de actuar.
Autor
-
Fundación Enraizados
La Fundación Enraizados nace como asociación en 2012 con el objetivo de ser una voz católica en la vida pública. Nuestros valores se basan en los principios de la Doctrina Social de la Iglesia: dignidad de la persona, subsidiariedad, bien común, solidaridad y justicia social. Trabajamos en defensa de la Vida, la Familia, la Educación,
la Historia de España (sin leyendas negras) y la Fe Católica.
¡Conócenos!
www.enraizados.org
www.https://martiresenespana.org
www.espanaenlahistoria.org/
Últimas entradas
Actualidad28/07/2026Diana Morant ¿Ministra de qué? Por José Carlos Sacristán
Actualidad13/07/2026¿Qué sentido tiene la vida? Por Juan Andrés Segura
Actualidad03/07/2026Mundial de Fútbol: Honestidad, Respeto y Juego Limpio. Por Julio Íñiguez Estremiana
Actualidad25/06/2026Mundial de fútbol: generosidad, compromiso y disciplina. Por Julio Íñiguez Estremiana

