Hipócritas, raza de víboras que gustáis de los saludos en las plazas y los primeros sitios en los banquetes. Hipócritas, raza de víboras , no llaméis padre a nadie sobre la tierra porque uno sólo es vuestro Padre que está en los Cielos… Por sus obras los conoceréis.
Este primer párrafo puede leerlo quien quiera en una Biblia y no es común en el sermón de los tibios porque quedan perfectamente retratados. En España no tiene solución esa tibieza que describe el ángel de Laodicea cuando dice :» Y tú por no ser caliente ni frío, sino tibio, te vomitaré de mi boca; ya puedes comprar ungüento para tus ojos, así veas, y ropaje para cubrir tus vergüenzas». ¿Qué pensar sobre la tibia hipocresía de los que ostentan sus voluminosos anillos pensando en el bien de la comodidad, la adaptación ante el Mal para amoldarse cobardemente a la tiranía que no les dispute sus riquezas ensuciadas por un verbo vendido y vacío, acumulando la bajeza del interés y la especulación en nombre de Dios? Hoy se retratan.
Contrastan los múltiples comunicados de asociaciones y sindicatos unificados en una sola voz de protesta a través de jueces, fiscales, empresarios; abogados, Fuerzas de Seguridad del Estado, Ejército en la reserva; inspectores de trabajo y hacienda; sindicatos de funcionarios, hispanistas, ex socialistas escandalizados con la deriva delictiva del PSOE y un largo etc. con millones de ciudadanos a la cabeza… contrasta, digo, con el que ha emitido la Conferencia Episcopal, arrimándose al amo que les domeña con el discurso del cinismo criminal, doblegados sin ninguna resistencia ¿para seguir frotándose las manos con los dividendos que les permite mantener sus suntuosos palacios episcopales? Ni en nombre de Dios justifican semejante felonía en tiempos de valentía e inconformismo ante la ignominia. España no parecía abandonada por la Iglesia que ha vivido a rebufo de la democracia, hasta que cambiando las tornas declara que está dispuesta a mantener sus privilegios-implorando si cabe-con vergüenza frente a la propia España que hoy clama Justicia.
El comunicado reza que se felicita al ilegítimo e inmoral presidente y le ofrece colaboración por el bien común. ¿Cómo haría el Diablo para condescender con quienes pueden favorecerlo? Los obispos poco saben: lo que la mano derecha haga, no lo sepa la izquierda. Es en estos tiempos cuando cada cuál se retrata sin el espejismo de la normalidad.
La Conferencia Episcopal ha felicitado al criminal Pedro Sánchez después del golpe de estado que con múltiples artimañas ha pergeñado con el objetivo de destruir nuestro Estado de Derecho. La Iglesia española y sus responsables están dispuestos a los pies del amo, esperando que caigan las migas, como convidados miserables al humillante banquete de la traición. Vértigo debe de dar morir en aparente santidad por haber pronunciado millones de veces el nombre de Dios en vano, por las mismas miserias de fortunas que son enterradas retornando al polvo. Efímeras glorias de la soberbia, aliados de lo maligno si es conveniencia terrena. Lo cierto es que Jesús se refería a los sacerdotes de entonces como lo haría con los máximos representantes de ahora. Tibios, convenidos, especuladores de la fe, destructores de la esperanza.
¿A qué tiene miedo la Iglesia Católica en España? Por Ignacio Fernández Candela
Autor

-
Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional, autor de 16 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en medios como El Imparcial y ÑTV España, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.
Información en buscadores de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela
Fue propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
Últimas entradas
Actualidad15/08/2026Ceuta y Melilla, España, no son Pedro Sánchez: Una precisión estratégica para Trump y Netanyahu. Por Ignacio Fernández Candela
¿Dónde está el Rey Felipe VI?14/08/2026La orden subliminal del Rey sobre Ceuta y el uniforme de campaña: la Patria no se negocia. Por Ignacio Fernández Candela
Actualidad14/08/2026Semejanzas del sanchismo con el absolutismo francés, el zarismo ruso y los Ceaușescu. Por Ignacio Fernández Candela
Actualidad13/08/2026La penosa altanería del clan del Falcon. Por Ignacio Fernández Candela


No se cuales son los presupuestos doctrinales que tiene la Conferencia Episcopal Española, pero visto que aplauden la profanación de la Basílica del Valle de los Caidos y la destruccion del sepulcro del que en vida hizo que la Iglesia Católica española no fuera exterminada y que ahora aplauden encantados que en el poder este un individuo que es el heredero directo de los asesinos de catolicos y de pastores de la Iglesia de Cristo entre 1931 y 1939, no se debe esperar nada bueno de ella.
Mt 23, 1-12
Entonces Jesús se dirigió a la gente y a sus discípulos; les dijo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. Haced, pues, y observad todo lo que os digan, pero no imitéis su conducta, porque dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas. Todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres: ensanchan las filacterias y alargan las orlas del manto; les gusta ocupar el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, que se les salude en las plazas y que la gente les llame Rabbí.
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar
Rabbí´, porque uno solo es vuestro Maestro; y vosotros sois todos hermanos. Ni llaméis a nadiePadre´ vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo. Ni tampoco os dejéis llamar Ìnstructores´, porque uno solo es vuestro Instructor: el Cristo. El mayor entre vosotros será vuestro servidor. Pues el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado».Mt 7, 15-23
«Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producirlos buenos. Todo árbol que no da buen fruto es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los reconoceréis».
«No todo el que me diga
Señor, Señor´entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán aquel Día:Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Pero entonces les declararé: `¡Jamás os conocí, apartaos de mí, malhechores!´».Nido de posesos que vendieron su alma al diablo.
La panda del montonero Papa natas no tiene porque ser un referente para los católicos ni para los cristianos. Esos tiempos se acabaron.
Como dice García Isac, les interesa la «equis», no la «cruz».