|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Aquel dicho masónico (camuflado de democracia) que decía: ¡RETIRAR LAS SOTANAS DE LAS CALLES!, ahora, grita desde las logias: ¡RETIRAR LAS SOTANAS Y LOS HÁBITOS RELIGIOSOS DE LOS COLEGIOS! (Dios nos libre, y el hombre ponga remedio, de que el siguiente paso sea: ¡DESTRUIR TODOS LOS COLEGIOS CATÓLICOS! Si España se hunde en la más infame miseria moral, reflexiona: ¿QUE ESTOY HACIENDO YO PARA QUE ESTO NO OCURRA? ¿PARTICIPO DE ESTA INMUNDICIA MORAL, RELATIVISTA, LIBERAL Y PROGRESISTA? ¿SOY CAPAZ DE SACRIFICARME PARA EVITAR QUE ESTA PESTE IMPREGNE MI VIDA, A MIS HIJOS, A MI FAMILIA, A MI PATRIA? ¿QUÉ ESTOY HACIENDO, YO RELIGIOSO O SACERDOTE, CON LA ENSEÑANZA EN MI COLEGIO? ¿VIVO Y ENSEÑO LA DOCTRINA CATÓLICA O BIEN LA LLENO O REBOZO DE AMBIGÜEDADES RELATIVISTAS? Es una realidad que los enemigos de la Iglesia (Masonería) han pugnado contra la enseñanza católica en España, subvirtiendo astutamente los criterios de educación. La influencia masónica de la EDUCACIÓN LAICA en colegios públicos se ha visto influenciada, cuando no impuesta, en muchos de los llamados COLEGIOS CATÓLICOS en muchos aspectos y directrices. Esta situación dramática se ha de corregir, no sólo por el bien de nuestros alumnos, sino por el bien de nuestra patria, España.
Autor
-
Subdirector de Ñ TV España. Presentador de radio y TV, speaker y guionista.
Ha sido redactor deportivo de El Periódico de Aragón y Canal 44. Ha colaborado en medios como EWTN, Radio María, NSE, y Canal Sant Josep y Agnus Dei Prod. Actor en el documental del Cura de Ars y en otro trabajo contra el marxismo cultural, John Navasco. Tiene vídeos virales como El Master Plan o El Valle no se toca.
Tiene un blog en InfoCatólica y participa en medios como Somatemps, Tradición Viva, Ahora Información, Gloria TV, Español Digital y Radio Reconquista en Dallas, Texas. Colaboró con Javier Cárdenas en su podcast de OKDIARIO.
Últimas entradas
Actualidad15/08/2026La peregrinación a Luján sigue creciendo cada año pese a la prohibición de celebrar en la Basílica. Por Javier Navascués
Actualidad14/08/2026El general Rosety acusa de traición al Gobierno por la invasión de Ceuta: “Se facilitó la entrada al enemigo”. Por Javier Navascués
Actualidad13/08/2026Médico español pide con urgencia medios para poder salvar la vista de muchas personas sin recursos. Por Javier Navascués
Actualidad12/08/2026Eclipse de Dios. Por Javier Navascués

Es así y peor aún, los autodenominados colegios cristianos son ahora en su gran mayoría antros mundanizados, progresistas y wokes con una finísima capa de buenismo estupido – cristiano que no resiste el más somero de los exámenes. Y, como complemento, los padres, que van con una venda en los ojos porque no quieren ver la realidad, pues si la vieran, tendrían tal sacudida en sus conciencias que muchos no lo podrían asimilar, mejor seguir con la venda y hacer como que no se enteran de que a sus hijos los están malformando, adoctrinando, lavándoles el cerebro y preparando para la sumisión al Estado satánico mediante el escamoteo de la religión cristiana y mediante la corrupción intelectual, moral y espiritual.
Las almas consagradas religiosas se deben a la regla de sus respectivas órdenes. Y si llevan hábitos, solo se los podrán quitar nuestros enemigos a sus cadáveres, pero fuera toda pretensión de eliminar los hábitos en monasterios, conventos o abadías, de ninguna orden. Ni en 1936 se quitaron el hábito frailes y monjas. Antes prefirieron la muerte. Ahora ha de ser exactamente igual.
Con respecto a los miembros del ministerio sacerdotal, no hay que olvidar que san Pedro, san Pablo y los primeros apóstoles, padres apostólicos, apologistas y padres de la Iglesia, así como sus sucesores, no es de esperar que llevasen hábitos o ropa diferente a la que llevaron como discípulos del Señor. Y hoy no se nos ocurriría exigir de los sacerdotes que lleven túnica, manto y sandalias, en lugar de sotana. Además, aquellos santos varones se vieron obligados, ante la sangrienta persecución a la que se vieron sometidos por parte de muchos anticristos emperadores y sus legiones, a celebrar la Eucaristía y demás sacramentos a escondidas y a ocultar a la vista su condición de cristianos en la medida que les fue posible, nunca a renegar de su fe si eran identificados, por supuesto, pero la precaución nunca ofendió a Dios.
San Josemaría Escrivá de Balaguer no llevó sotana en la calle mientras estuvo en Madrid, Valencia y Barcelona antes de escapar a la zona nacional durante la Cruzada (1936/1939), pues de haberlo hecho, hubiese sido apresado, encarcelado, torturado y fusilado de inmediato y no podría haber administrado los sacramentos en secreto, dejando huérfanos espiritualmente hablando a no pocos amigos y fieles. ¿Cometió algún pecado contra la fe en Cristo al haberse ocultado de esta manera, vistiendo incluso como un humilde obrero para no llamar la atención? Honestamente creo que no. Y como él, miles de sacerdotes y religiosos rehenes de aquella infernal revolución roja, afortunadamente transitoria.
Santa Maravillas de Jesús, junto a las demás hermanas carmelitas suyas del Cerro de Los Ángeles (Getafe-Madrid), expulsadas de su convento por los rojos que «fusilaron» el monumento al Sacratísimo Corazón de Jesús, tuvieron que mantenerse ocultas en un piso de Madrid antes de ser evacuadas a Francia y luego pasar a zona cristiana. A ninguna de esas monjas se les quitó a la fuerza el hábito, gracias a Dios, pero ninguna dejó su lugar de reclusión en un piso ni se dejaron ver por la calle. Su discreción les salvó a buen seguro de ser asesinadas.
Y si hoy un sacerdote católico, dependiendo del lugar donde esté situada su parroquia (no es igual un lugar a otro, la hostilidad a la Iglesia varía de lugar en lugar), no viste de sotana, quizá se deba a no atraer la atención de los que le odian por ser ministro de Dios y no exactamente por miedo, pues las parroquias no se esconden de nadie y, por desgracia, no son pocos los que a veces entran en plena misa a insultar a los fieles y al sacerdote con total impunidad. En este caso, razones de seguridad aconsejan que no llame la atención en la calle, como el fundador del Opus Dei en aquella zona roja y antiespañola en la que le sorprendió la Cruzada. No creo que sea pecado mortal, ofensa a Dios, que un sacerdote evite ser agredido o asesinado por no llevar sotana fuera de la parroquia. Lo que ningún fiel puede garantizar es la seguridad de su párroco, pues no siempre va a estar acompañado. Y no quedan muchos sacerdotes, de hecho, cada vez menos, por lo que si encima se pierden los pocos que tenemos por ser agredidos en la calle tras ser identificados llevando una sotana, ¿qué beneficio, por amor a Dios, logran para las almas que dejan huérfanas de su ministerio?.
Naturalmente que sería muchísimo mejor que pudieran ir, con absoluta seguridad y generalizada reverencia de la población, como es debido por ser ministros de Dios, salvadores de almas y como antaño era frecuente, donde quisieran con sotana, faltaría más, pero las circunstancias actuales (quiera Dios que cambien como de la noche al día en el futuro próximo), no aconsejan atraer la atención a tanto enemigo de Dios y de su Iglesia Católica, pues hoy, a los enemigos de Dios y su Iglesia Católica, les ampara la «legalidad» en una sociedad en la que ultrajar a Dios y a sus sacerdotes y fieles queda completamente impune y hasta es instigada desde el poder y sus acólitos, mientras que no se puede proclamar en público la Palabra del Señor sin que acarree consecuencias sobre el que la proclama por «odio» o «instigación de odio» a todo tipo de pecadores, celosos de su «reputación» mundana frente a la del Salvador, que no admiten ni la más mínima corrección sobre su modo de vida depravado y de ultraje a Dios mismo, Infinita Bondad y Misericordia, de la que tanto abusan con extrema insensatez y loca soberbia incontrolada.
Si desde la sede de Pedro se hubiera anatemizado a los gobiernos europeos y a sus leyes anticristianas, si se hubiera excomulgado públicamente a los políticos inicuos, y se hubiera exhortado a todos los colegios católicos a imponer el cumplimiento integral y radical de los diez mandamientos a todo el personal…
El modernismo eclesial ha sido peor que el ataque de los enemigos externos.
Los frutos del Concilio son amargos, y hasta que la jerarquía no decida bajarse del burro seguiremos de amargura en amargura.
Hay que abrir los ojos.
Respecto a los horrores que se perpetran contra los niños, niñas y jóvenes en ese destrozo humano que hoy llaman «educación»:
1º No existe la educación en sentido estricto si no va encaminada a formar a los hombres y mujeres en el bien. Y el Bien y la Bondad es Dios. Si se aleja a los niños y niñas de Dios desde su más tierna infancia NO solo no se les educa, se les pervierte, se les corrompe, se les malea, se les malcría, se les hace ególatras y narcisistas, se les hace soberbios y se les encamina a la perdición eterna. Y hay que tener en cuenta que los primeros años de vida de cada persona son cruciales en la trayectoria vital. Semilla que entonces se siembre, semilla que germinará para la vida adulta.
2º El objeto fundamental de la educación es lograr que niños y jóvenes, alumnos en general, amen a Dios sobre todas las cosas guardando sus mandamientos y renuncien a buscarse a sí mismos y a ser egoístas utilizando a los demás según sus caprichos o intereses. Un hombre o una mujer que guarda los mandamientos de Dios es una bendición para el mundo entero, independientemente del puesto que ocupe de adulto. Si se pervierte este principio de educación fundamental, no solo no se logrará ciudadanos de bien, sino auténticos anticristos. La Caridad es y ha sido siempre y en todo lugar, el motor de prosperidad, no la política, la «ciencia» o los negocios. La Caridad ha de presidir todo acto educativo y ha de motivar, mediante la vocación estudiantil de cada cual, a dar gloria a Dios como modo de vida y medio de prosperidad generalizado, como verdadero servicio a Dios en los demás. La Caridad impresa en los corazones de los niños, incluso desde la más tierna infancia, es el elemento motivador más poderoso que existe. ¿Quién, sino el siervo de satanás envenenado de soberbia, no quiere ser justo, honrado y santo y dar gloria a Dios, que es Infinita Bondad, en lugar de vivir centrado en sí mismo?
El ejemplo de los santos también es muy motivador en corazones puros, como los de los niños y jóvenes, por eso los santos han de ser materia de estudio en todos los niveles, como el NT. Una educación cristiana en sentido estricto, motivará a la totalidad de alumnos, algo impensable en una instrucción o lavado de cerebro ateo materialista como el actual, que más bien persigue formar peones de los poderosos sin capacidad de pensar por sí mismos.
3º Se debería fomentar la capacidad de discernimiento haciendo conocer y meditar a todos los alumnos las Sagradas Escrituras, especialmente el Nuevo Testamento, y, en particular, los cuatro santos Evangelios. La meditación de la Palabra de Dios con humildad hace ciudadanos libres, responsables y con capacidad de discernimiento, imprescindible para distinguir lo que es verdad de lo que es un error o mentira. No se puede pretender construir una generación de hombres y mujeres buenos si no saben discernir lo que es el Bien. Sin capacidad de discernimiento, cualquier seducción demoníaca moverá como rebaños al infierno a los que se han mantenido artificialmente alejados de Dios. Y fuera de las enseñanzas del NT, no puede haber libertad auténtica. Solo Dios hace libre al hombre y a la mujer. La libertad es indisoluble de la Verdad, que es Cristo.
4º Se debería fomentar el conocimiento de uno mismo desde la más tierna infancia y el conocimiento de Dios, para fomentar la santa humildad y desviar el centro de atención de los alumnos desde sí mismos hacia Dios. Se debe procurar que los alumnos busquen a Dios y no a sí mismos. A igualdad de talento, una persona que busca la gloria de Dios en su profesión es incomparablemente más productiva, santa, feliz y virtuosa que esa misma persona buscándose a sí mismo y su propia gloria. Por eso, los más productivos y los que más han contribuido a la prosperidad generalizada, los que han hecho las mejores aportaciones a todo el conjunto de la humanidad, han sido y son los santos y santas, los elegidos de Dios. No hay cosa buena que Dios no haya dado al mundo sino por medio de sus santos y santas, especialmente por medio de María Santísima, que pronunció su «Fiat» para Bien Supremo de toda la humanidad.
5º Se debería alejar a todos los alumnos, niños y jóvenes, de todo tipo de ídolos y de todo tipo de adoctrinamiento político (falsa doctrina). Se les debería enseñar a valorar las cosas materiales como medios, no como fines. Se les debería advertir de los peligros de las riquezas y del dinero, buen siervo, pésimo señor. Se les debería hacer conocer las incompatibilidades de una vida virtuosa con los ídolos del mundo. El santo temor de Dios debería ser uno de los primeros peldaños en su formación. Enseñar a rezar a los niños desde su más tierna infancia y lo que la oración significa es mejor que cualquier otro regalo que se les pueda hacer. Ojalá se iniciase la jornada académica con el rezo en todos los colegios, institutos, escuelas y universidades.
6º Por supuesto que es preciso destruir implacablemente en todo tipo de alumnos cualquier tipo de apego al pecado. Es preciso que los niños y jóvenes repudien desde lo más profundo de su corazón el pecado, que entiendan que el pecado es ofensa y ultraje gravísimo a Dios al que debemos la vida nuestra y la salvación de nuestras almas por toda la eternidad. Es preciso que los alumnos prefieran incluso la muerte a pecar y ofender a Dios al que deben amar por encima de todos y de todo. Los niños y jóvenes que odian el pecado desde la más tierna infancia, tienen mucho mayor probabilidad de ser hombres y mujeres de bien en la vida adulta, formando familias de bien y educando adecuadamente a sus hijos, dando una aportación buena al mundo.
7º Es preciso hacerles entender a los alumnos qué tipo de conductas agradan a Dios, qué tipo de obras dan gloria a Dios y que comprendan la fe en Cristo, para que la buena semilla brote con fuerza en sus corazones y guíen sus vidas por el camino de salvación. Es importantísimo también hacerles entender el valor de la Cruz o sufrimiento en esta vida, su valor redentor y salvador. También deben entender las asechanzas más comunes de las que hace uso el demonio y sus siervos para desviarles del amor de Dios.
Desgraciadamente, ni políticos a cargo de la educación, ni mercaderes de escuelas privadas, ni padres, ni los propios alumnos, ni sociedad en su mayoría, ni, incluso, prelados de la Santa Iglesia Católica Apostólica, parecen aprobar estos principios, con lo que, salvo milagro, el camino de autodestrucción de generaciones enteras está abierto.