Pueden existir motivos para criticar la actuación israelí, pero con criterio solvente, con conocimiento de causa exento de un sectarismo capcioso como el que se despliega de modo tan hipócrita por el detritus radical de izquierdas que padece España. Al filoterrorista se le capta en cuanto abre la boca regurgitando la paz visceral que surge de las entrañas pútridas de una moral retorcida. Unas entrañas opíparamente subvencionadas para expulsar bilis y venenos con arbitrariedad y oscuro interés que no conviene con la realidad, siempre manipulada.
La gruesa-digo gruesa por el cinismo que no le cabe en el cuerpo-Angels Barceló, se ha ido a realizar el programa de la SER en suelo seguro israelí cerca de la frontera de Gaza. No hay ovarios para entrar en territorio de Hamás no sea que sufra la suerte sádica que otras mujeres-éstas inocentes- padecieron atrozmente cuando los asesinos entraron a traición en el Israel del 2023. El circo sectario de estos prostituidos de la desinformación continúa.
Luego la Global Sumud Flotilla embarranca dos veces. La que con gran bombo sobre la paz que Hamás no puede conseguir contra el demonio de Israel, mentía para justificar una iniciativa inicua; con publicidad manipulada denunciando el hambre que padecen los gazatíes-ocultando que el 80% de la ayuda humanitaria la requisa el grupo terrorista que usa a la población como escudos humanos-, la pandilla basura del radicalismo se disponía a zarpar desde Barcelona en la flotilla Global Sumud hasta las inmediaciones del conflicto bélico. La zumbada carroñera Greta Thunberg, parásita donde las haya que se apunta a todas las causas menos las concernientes a trabajar, y la no menos carroñera Ada Colau, pensaban atravesar las aguas para plantarse allí y reivindicar el genocidio israelí. Pero hete aquí que la flotilla hipócrita de la radicalización cuyos miembros callaron como malparidas, malparidos y malparides ante la masacre de Hamás el 7 de octubre de 2023 en territorio israelí, se han cagado en las bragas, bragos y bragues, con la advertencia del ministro de Seguridad nacional israelí, Ben Gvir, de que los activistas de la flota de pacotilla serían considerados terroristas con todas la consecuencias derivadas de una acción bélica. Ante la certeza de que la carroña podría ser ametrallada en caso de desafiar la línea de seguridad de una zona de guerra, las pazguatas vividoras han reculado con el pretexto de que podría haber marejada durante la singladura.
Quizá sería mejor que salieran para aligerar la carga de hipocresía de estos proterroristas que defienden la criminalidad de Hamás contra la población. O quizá sería de justicia que abrieran los ojos desmesuradamente ante la expectativa de la muerte, sobre las mentiras en defensa de asesinos que se ensañaron a traición con mujeres ancianos y niños, asesinando jóvenes durante una fiesta que convirtieron por sorpresa sanguinaria, cobardemente en un infierno. Olvidando en España a las víctimas de ETA, las del genocidio protocolario durante la plandemia que asesinó a nuestros Seres Queridos; a los masacrados del festival Tribe of Nova o el kibutz de NirÓz, mintiendo sobre la situación de los inocentes gazatíes en las garras de Hamás, esta inmundicia que pulula nutriéndose de chiringuitos, charangas sectarias y cuentos alejados de la verdad, debería rasar el peligro con quienes defienden y podrían convertirse en sus verdugos, y comprobar en las propias carnes la crueldad que se practicó contra 1.300 inocentes aniquilados de las maneras más dantescas y crueles. Y tanto va el cántaro a la fuente que igual los imbéciles protagonistas de esta movidas tan sucias como hipócritas, podrían encontrarse con esas líneas de la vergüenza canalla-tan al límite de la zafiedad moral, -con el exterminio pensando que los juegos sucios de ese cinismo no tendrá consecuencias.
Zarpe pues la flotilla de los hipócritas, de esa maraña de gentuza proterrorista que defiende con disimulo las matanzas de ETA en España. Viajen lejos y si tercia, directos al infierno al que se aproximan con la paradoja de defender a los que podrían ser sus asesinos. Zarpen, zarpen ya. El estado de la mar es lo de menos. Zarpad.
Autor

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Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional, autor de 16 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en medios como El Imparcial y ÑTV España, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.
Información en buscadores de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela
Fue propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
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Global Sumud y Netanyahu son instrumentos de los grandes banqueros creadores del globalismo. Este montaje en Israel no es más que parte de la obra teatral engañabobos para la implementación de la dicta Nueva Dictadura Mundial 2030
Sionistas terroristas! Punto!
Repito, que no lo habeis publicado, sionistas terroristas, han masacrado a mas de 60.000 gazaties, han bombardeado la iglesia católica y han bombardeado mas del 90% de los edificios de Gaza.