15/08/2026 04:02

Felipe VI acompañó al presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, en su visita a Guernica donde el teutón fue a pedir perdón (¿?) por el bombardeo de dicha localidad en Abril de 1937 por la Legión Cóndor alemana, depositando ambos dignatarios una corona de flores en el monumento allí existente, visitaron el museo y además confortaron a algunos ancianos que dicen ser supervivientes de aquellos hechos.

En cuanto al germano, no debe estar muy bien informado para haber pedido perdón (¿?) pues no hay razón alguna para ello.

Guernica, conforme las tropas nacionales avanzaban de Este a Oeste, quedó en primera línea de combate, poseía industrias militares y había tropas acantonadas en ella y en sus alrededores, por lo que era legítimo objetivo militar, tanto es así que los dirigentes frentepopulistas, incluidos los separatistas del PNV, habían ordenado la evacuación de su población civil; bien que como ocurre siempre en estos casos algunos de ellos se habían negado permaneciendo en el pueblo bajo su responsabilidad. El bombardeo, que causó tan sólo 127 víctima mortales –el mejor e insuperable estudio sobre el caso es el libro de Vicente Talón-, o sea, y aún con todo, nada para una guerra como aquella, fue obra exclusiva de la Legión Cóndor, no por querer practicar el borrado de una ciudad, como se dijo después y aún se sigue diciendo, sino sólo y exclusivamente porque era, repito, un goloso y legítimo objetivo militar, desconociendo, eso sí, su carga ideológica y sentimental.

Enterados de lo ocurrido, Mola se desplazó allí, y viendo el destrozo pensó que era producto de que los frentepopulistas la habían incendiado al retirarse, como lo habían intentado con Irún y hecho con Durango y algunas otras localidades menores que dejaron arrasadas convertidas en “tierra quemada” cuando se retiraban. Pero al asegurarse que había sido resultado del bombardeo alemán montó en cólera consciente del matiz ideológico y sentimental para algunos de Guernica, entre otras cosas por encontrarse en ella el famoso “árbol” y su “casa” que, sin embargo, habían resultado indemnes, a las cuales puso inmediatamente una guardia de requetés.

Enterado Franco de lo ocurrido su cólera fue aún mayor. Llamó a su cuartel general a Von Richtofen, jefe de la Legión Cóndor, lo puso de vuelta y media y pidió su relevo que se efectuó un par de meses después. Además, dio orden de que a partir de ese instante ni alemanes ni italianos operaran sin el expreso conocimiento suyo.

Todo lo que se diga en contra de lo por mí resumido y sea quien sea quien lo diga es pura propaganda frentepopulista y separatista de lo más sectaria, falsa y abyecta; a ver si Frank-Walter Steinmeier se quiere enterar y, de paso, deja de meter sus narices en nuestros asuntos internos, también en los históricos tan manipulados hoy y que tanto propician la división y enfrentamientos entre los españoles. Suponemos, asuntos de sobre tendrá para despachar en su país, francamente.

Pero con ser malo lo del teutón, lo peor, sin duda, es que Felipe VI se haya prestado, haya colaborado y haya participado en esta nueva mascarada histórica y separatista de Guernica. Algo que, claro está, a más de un español y a más de dos, a unos cuantos, si me apura, no termine de parecerles un acierto.

Se ha prestado a apuntalar la desmemoria antihistórica toda ella falsa; ha escupido sobre los que con sus vidas y después con su trabajo propiciaron, de la mano de Franco, la instauración de su corona que, por cierto, tan cuestionablemente lleva, como asimismo lo hizo su padre hoy en su merecido exilio; ha homenajeado a tantos asesinos frentepopulistas y separatistas como víctimas causaron por no comulgar con sus ideas; ha propiciado la división entre los españoles; se ha humillado y con él a España ante el germano y la historia; en definitiva ha demostrado una vez más, por si hacía falta, de qué va, a qué juega y quién es.

Y peor aún, cuando nunca ha visitado, por ejemplo, Paracuellos del Jarama paradigma de tantos lugares donde reposan los cuerpos de tantos españoles asesinados cruelmente por los enemigos de España, ni ha consolado a sus descendientes, ni ha balbuceado una palabra en defensa de aquel y de aquellos a quienes debe la corona, ni ha sido capaz en una década que lleva en el trono de visitar, siquiera, esos dos trozos de España tan amenazados como son Ceuta y Melilla, y así podría seguir ad infinitum echándole en cara sus incumplimientos, cobardías y traiciones.

Así pues, y a ver si nos enteramos ya de una vez Felipe VI no va a ser quizá el mejor de los monarcas de su estirpe, así como probado representante de una estirpe complicadita, la borbónica, culpable de nuestra peor historia, la cual estamos volviendo a repetir para nuestro mal.

PD.- Me sumo a la forma en la que le han recibido, con abucheos, algaradas y su retrato cabeza abajo, aquellos a los que quiere complacer con estos gestos; allá él.

Autor

Francisco Bendala Ayuso
Francisco Bendala Ayuso
Suscríbete
Avisáme de
guest
1 comentario
Anterior
Reciente Más votado
Surreal

Nunca irá a Cabra (Córdoba) la élite comunista-socialista a pedir perdón por el muy sanguinario bombardeo durante la Guerra Civil. Sencillamente están borrando de la Historia (papeles de Salamanca, Ley de la Memoria Histórica, leyes contra la «desinformación», etc.) todas sus agresiones al pueblo en el supuesto nombre del pueblo

1
0
Deja tu comentariox
ÑTV España
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.