18/09/2026 12:44
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En situaciones extremas más vale pecar de alarmnismo que contemplar impasibles los movimientos que la historia demuestra como prolegómenos de una intención belicista. En este caso con el colaboracionismo de un gobierno traidor, facilitando la estrategia anexionista del enemigo de España.

En la gramática de la guerra híbrida y las agresiones asimétricas, la fabricación de una provocación es siempre el preludio de la invasión. La reciente circulación de bulos estratégicamente orquestados, que pretenden presentar a nuestras Fuerzas Armadas como un estamento dispuesto a abrir fuego de forma indiscriminada contra masas instrumentalizadas en la fronter, no es un hecho fortuito ni una inocente intoxicación en redes sociales: es una operación de acción psicológica concebida en las cloacas de la propaganda alauí para legitimar un conflicto armado.

El objetivo de esta maniobra, amplificada con servilismo por la caja de resonancia mediática del oficialismo sanchista, persigue una construcción perversa: invertir los roles para transformar al Estado agredido en verdugo. Al proyectar la falsa imagen de una España represora, Marruecos busca el pretexto perfecto para construir un casus belli ante la opinión pública internacional y justificar cualquier escalada de fuerza «defensiva» que le permita arrebatar por las bravas las plazas de soberanía española.

A su vez, esta intoxicación pretende desarticular el dique de contención geopolítico que la Unión Europea ha comenzado a levantar en Bruselas. Tras el histórico reconocimiento de que la presión sobre la frontera sur no es una crisis de refugiados sino una amenaza asimétrica contra la integridad del espacio común, Rabat necesita desesperadamente mudar la naturaleza del debate. Pretende convertir la custodia de la soberanía en un juicio moral contra los ejércitos españoles, esperando que la diplomacia europea se anestesie ante el chantaje.

A estos colaboracionistas a sueldo o por afinidad ideológica no se les identificará por una filiación explícita, sino por la disciplina matemática con la que replican el guion diseñado en Rabat. La delación de su traición estriba en cómo normalizan de forma sistemática la escalada hostil del país vecino mientras estigmatizan cualquier intento legítimo de disuasión defensiva por parte de nuestras Fuerzas Armadas. Al validar la falacia de que España «provoca o ejerce violencia» cuando simplemente custodia sus fronteras, estos propagandistas entregan en bandeja de plata la coartada moral y la luz verde operativa que Marruecos necesita para dar el zarpazo militar.

No se trata de agoreras profecías ni de un alarmismo infundado, sino del análisis frío de una escalada geoestratégica activada y amparada por la complacencia de Pedro Sánchez. Quienes desde las instituciones o las tribunas mediáticas actúan como altavoces de este chantaje alauí no incurren en simple miopía política: son piezas conscientes de un engranaje de traición. Señalar su sumisión al dictado exterior y desenmascarar sus justificativas inexistentes es el primer deber moral de la inteligencia nacional para desarmar la agresión antes de que el desastre sea irreversible.

Caer en la trampa de disculparse por custodiar la Patria es la receta directa para la capitulación. Las Fuerzas Armadas no actúan por impulso: custodian la integridad territorial bajo el mandato innegociable de la Constitución y las Reales Ordenanzas. Frente a la codicia expansionista de quienes juegan rulleramente con la desinformación para forzar la historia, la única respuesta legítima es la firmeza disuasoria, el rigor doctrinal y la verdad sin concesiones. España no se defiende pidiendo perdón por existir, sino ejerciendo su soberanía con toda la fuerza del Estado de Derecho.

Alerta en el Ejército español que debería estar muy atento para adelantarse a las marrulleras intenciones de Marruecos que no disimula su ansia expansionista, fanatizado por la codicia y las mentiras a conveniencia, carente de coherencia anclado en un pasado tribal beligerante, incluso arriesgándose a perder las ayudas para el desarrollo provenientes de Europa para apropiarse sin ninguna justificación de tierra española. A saber las expectativas geopolíticas que esperan una acción radical como sería el asalto de la frontera europea.

Luego no se diga que no se advirtió de la maniobra bélica.

RES NON VERBA

Ignacio F. Candela

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Autor

Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional Muck Rack, autor de 17 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en muchos medios de prensa escrita y digital como El Imparcial, Rambla Libre, Diario 16, Levante y ÑTV España entre otros, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.

Información en buscadores mundiales de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela

Perfil de autor, obra literaria y trayectoria indexada en Google con Google Knowledge Panel.

Propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
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