Después de un año y medio, el «Tribunal Supremo» ha rechazado el recurso de casación interpuesto por el «Ayuntamiento de Madrid» contra la resolución del «TSJM» que tumbó la tiránica «ZBE» de la capital, la mayor del mundo, pues abarcaba toda el área metropolitana, cuando las restricciones al tráfico por motivos ambientales es una estrategia globalista que está en retirada en muchos países europeos.
Después de 3,3 millones de multas impuestas desde 2021 hasta la actualidad, que han engordado las arcas municipales con unos 650 millones de euros, el gueto madrileño, el gulag de Almeida ha llegado a su fin, aunque no está muy claro que esa sentencia del Supremo suponga la muerte definitiva del terror ambientalista en la capital, pues es muy posible que Almeida presente un nueva ordenanza, que volverá a ser tumbada, pero que reportará más beneficios al consistorio madrileño, dado que mientras se aplica, denuncia, se interpone la casación y se emite la sentencia, el alcalde pepero no tendrá cargo de conciencia en seguir multando a los madrileños, con el aplauso de Ayuso, que les invitó a hacer chatarra de sus vehículos, igual que invita a los inmigrantes a venir a Madrid, por aquello de que, según ella misma dice, no debemos ser «paletos».
Almeida accedió a la alcaldía con la promesa de erradicar el «Madrid Central» implementado en 2018 por el consistorio podemita, y en verdad que cumplió su promesa, pero en su lugar impuso a los madrileños el «programa 360», mucho más restrictivo que la «ZBE» de la izquierda.
Aun así, en las últimas elecciones municipales volvió a conseguir mayoría absoluta, de lo cual hay que colegir que los madrileños volvieron a votar a un alcalde que, o les había quitado el coche, o estaba a punto de mandarlo a la chatarrería, en un caso prístino de «síndrome de Estocolmo», consistente en un pueblo que vota a sus verdugos, a sus tiranos, a sus traidores, un pueblo que protagonizó sonados altercados en el pasado cuando abusaban de su paciencia: «Motín de los Gatos», «Motín de Esquilache», «2 de mayo», «Motín de Aranjuez»…
En todo este tiempo, ha habido alguna manifestación y alguna demanda, pero la tónica general ha sido el lamentable espectáculo de una ciudadanía indiferente o cobarde, que no ha sido capaz de plantear acciones contundentes contra el despropósito de la «ZBE».
Sí: Madrid, ciudad hermanada con Estocolmo
Autor
-
LAUREANO BENÍTEZ GRANDE-CABALLERO es licenciado en Historia Contemporánea/ Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid.
Profesor de Historia jubilado, en el transcurso de su vida docente se especializó en la defensa de los derechos humanos y los valores cristianos. Su vocación como escritor es la defensa de la VERDAD frente a las mentiras de la ingeniería social del Nuevo Orden Mundial.
Es autor de 38 libros, muchos de temática católica. Sus obras más recientes tratan sobre la historia de España y la Agenda 2030: EL HIMALAYA DE MENTIRAS DE LA MEMORIA HISTÓRICA, LA DICTADURA EN TIEMPOS DEL VIRUS: ACABA LA VIDA Y EMPIEZA LA SUPERVIVENCIA, CLIMODEMIA: EL HIMALAYA DE MENTIRAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO, y BABILONIA 2.O: EL MUNDO DE LA BESTIA





