Por la que está cayendo en todos los aspectos, y lo viene haciendo desde hace medio siglo, a ningún español se le puede ya dar el beneficio de la duda. Nadie puede escurrir el bulto o decir que nada sabe o que no es responsable de nada.
A pesar de lo dicho, el porcentaje de votantes y abstenciones ha sido el mismo que en 2023, el 70 y 30% respectivamente, lo que quiere decir que los españoles extremeños siguen confiando en el sistema, que es la raíz de todos nuestros males. Si la abstención hubiera sido del 90%, el sistema se derrumbaría.
A pesar de lo dicho, el PSOE y Podemos, o sea, la izquierda que en España lo es de siempre radical, extrema, ultra y antinacional, han conseguido 25 escaños. Sí, han bajado, pero se sostienen, porque lo normal es que hubieran desaparecido, al no hacerlo es prueba de lo mal que está buena parte del pueblo español.
A pesar de lo dicho, el PP ha subido un escaño, o sea, que el PSOE-bis sigue vigente. Sí, ha subido, no tanto como dicen, pero es que votar al PP es votar al sistema y en mucha, muchísima medida, a la izquierda, pues el PP es tan woke, por resumir, y antinacional como ella.
A pesar de lo dicho… sí, VOX ha duplicado escaños de forma que por fin llega el momento, aunque ya hubo alguno antes, de resolver la incógnita que viene siendo tal partido y demostrar con hechos, que es lo único que vale, y no sólo con palabras -discursitos y declaraciones- qué es en realidad. Al menos en Extremadura no podrá excusarse más con eso de que no le dejan, todos van contra él, etcétera, e imponerse al PP y si no a elecciones otra vez en un par de meses.
El problema de España está en el sistema, en esa democracia liberal inorgánica, en nuestra nación en su vertiente más dañina que es la partitocrática. O se acaba con el sistema o nada cambiará, sino que irá aún a peor; ya saben que según Peter todo es susceptible de empeorar y sin duda lo hará.
Por nuestra parte no tenemos a día de hoy ninguna esperanza toda vez que estando el juego en manos de VOX, donde ya tocó sillón, fuera parlamentario, autonómico o municipal, en mejor o peor forma, con el PP, claro, nada le hemos visto hacer; otra cosa son los discursos, pero de palabras estamos hartos hace mucho, que siempre se las lleva el viento. Recordemos, por ejemplo, y sin ánimo de ser exhaustivo, sus apoyos al PP en las Cortes, sustituir la ley de desmemoria en Aragón por otra de “concordia” igual de dañina que ella, en Mallorca limitarse a cambios meramente testimoniales y en mi pueblo y en el de al lado a nada.
Para más inri, VOX ha dejado de arremeter contra el sistema autonómico como hizo en el primer Vistalegre; tampoco como debió contra el fraude electoral monumental, sino todo lo contrario, lo ha amparado; nada dice de cambiar la ley electoral; sus cargos no se han bajado los sueldos; no hay día que no les crezca algún enano corrupto o degenerado como a los demás; nada dice de despolitizar el sistema judicial de cabo a rabo; nada tampoco de ilegalizar partidos secesionistas o antinacionales como el propio PSOE o los comunistas; ni para qué hablar de revisar la figura del jefe del Estado y con ella de la propia Corona porque si para nada vale, nada puede, y nada quiere tampoco, mejor prescindir de ambas; no ha perdido ocasión de pegarse cabezazos en el Muro de las Lamentaciones olvidando que Israel es lo que es, entre otras muchas cosas un Estado tan brutal como los grupos palestinos; aplaude hasta con las orejas al tirano más que corrupto Zelenski que lleva tres años intentando organizarnos la tercera guerra mundial; y… ya dije que no iba a ser exhaustivo.
En cuanto a extrapolar los resultados extremeños a Aragón, próxima cita, y más aún a las generales que convocará el sátrapa cuando considere que las tiene seguras por una y otras cosas, mejor esperar que nunca debe venderse la piel del oso, ni la del tirano, antes de haberlos cazado, y menos en España que sigue siendo diferente.
Por último, el problema no es Sánchez ni el supuesto sanchismo, es el sistema, que hay que derribar mediante la necesaria, obligada y urgente revolución nacional que dé la vuelta a esta tortilla cada día más quemada que es España.
Autor
Últimas entradas
Actualidad22/06/2026Camille Plagia: el feminismo antifeminista. Por Francisco Bendala Ayuso
Actualidad05/06/2026León XIV: una visita inoportuna y cómplice. Por Francisco Bendala Ayuso
Actualidad01/06/2026¿Quién fue Zapatero? Por Francisco Bendala Ayuso
Actualidad25/05/2026¿Zapatero? No, es el PSOE. Por Francisco Bendala Ayuso

