Les resumo lo ocurrido.
Convocados los Premios Ejército 2025, y designado el jurado correspondiente –que presidido por el Gral. Llago Navarro, director del Instituto de Historia y Cultura Militar (IHCM), estaba compuesto además por el profesor Togores, dos catedráticos y un General retirado–, decidió conceder el primer premio en la modalidad de Investigación Histórica a la obra del Col. Patricio Hidalgo sobre la batalla de Peñarroya, la última de la contienda 1936-39.
El día en que debía firmarse el acta de concesión del premio, el Gral. Llago Navarro se ausentó, por lo que el acta quedó sin firmar.
El sectario y cobarde desmemoriado, vergüenza del Ejercito Español histórico, Llago Navarro
Tras quince días sin dar señales de vida, el Gral. Llago apareció por fin comunicando a los otros miembros del jurado que no era posible conceder dicho premio a la citada obra porque vulneraba la Ley de Memoria Democrática según concluía un informe jurídico que, de todas formas, se negó a facilitarles; en su vez, el Gral. Llago ordenaba al jurado conceder el primer premio a la obra a la que se había adjudicado el segundo.
Ante tan irregular como presuntamente delictivo proceder, calificado por el profesor Togores como de “marrullería”, toda vez que la decisión del jurado era vinculante, el resto del jurado, lamentablemente, menos él, accedió a lo pretendido por Llago.
El informe de marras, elaborado por el IHCM por orden del propio Gral. Llago, y asumido posteriormente en todos sus términos tanto por el Jefe de la Auditoría del Estado Mayor del Ejército, Gral. Granados Peñacoba, como por el JEME, Gral. Enseñat Berea, y el 2º JEME, Gral. Escámez Fernández, es una prueba incuestionable del sectarismo ideológico que impera desde hace décadas en el ministerio de Defensa, no sólo entre los cargos políticos y civiles, cada día más, sino también entre los mandos superiores militares que, claro está, hace mucho que se vendieron por… “hacer la carrera” y labrarse una buena “puerta giratoria”.
Las únicas tres causas aducidas por el informe para tamaña “marrullería” son:
PRIMERA.- A lo largo del trabajo, hasta en once ocasiones se refiere al General Franco como «Generalísimo», término que sacado de su contexto como máximo empleo militar, puede ser interpretado como encumbramiento o alabanza de la persona del General Franco, por lo que se comparte la apreciación contenida en el informe del IHCM al respeto, cuando refiriéndose a la utilización por el autor del término Generalísimo, se dice que «resulta evidentemente innecesario y quizá contraproducente».
SEGUNDA.- Se utilizan expresiones como «victoriosa ofensiva en Cataluña», al menos en dos ocasiones, lo que puede entenderse, una vez más fuera de contexto, como enaltecimiento o encomio de las fuerzas sublevadas.
TERCERA.- Tal como resalta el IHCM, «cuando el autor no reseña hechos no directamente relacionados con el combate propiamente dicho, deja referencias a situaciones que son rechazables desde todos los ámbitos como el que refleja en la página 188 «cuando por la noche los republicanos recuperaron la posición encontraron los cadáveres de veinte de sus soldados con los genitales cortados». Ello puede contravenir los principios de la Ley de Memoria Democrática, pareciendo además innecesaria su mención en relación con el análisis objetivo de la batalla en cuestión.
¡Increíble!
Primero.- Francisco Franco, desde el 1º de Octubre de 1936 y hasta su muerte, fue “Generalísimo” -de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, además de Jefe del Estado y Caudillo-, pretender despojarle de tal título es una completa estupidez, máxime cuando se intenta sobre la base de una supuesta posibilidad, que no hecho, de sacar tal palabra de contexto, lo que sólo puede ser posible por mentes enfermas.
Segundo.- Que la campaña por la que se liberó Cataluña del yugo frentepopulista fue victoriosa, es un hecho objetivo que no se puede ni negar ni ocultar, salvo quedar en evidencia; asimismo, sacarlo de su contexto histórico sólo puede hacerse por enfermos mentales.
Tercero.- Sólo el autor, y nadie más, tiene la potestad y el derecho de considerar necesario o innecesario reflejar en su obra lo que considere. Y, por último, ¿en qué “puede” tal cosa contravenir dicha Ley?
El famoso informe no hay por dónde cogerlo, siendo, además, una burda patraña que tiene de jurídico lo que quien esto escribe de obispo.
Así pues, estamos ante un ejemplo más, entre muchos, de hasta qué nivel de bajeza moral, humana, mediocridad intelectual y nula profesionalidad se ha llegado, lo que si en los políticos y toda esa amplísima caterva de paniaguados y bien pagaos que les rodean es lógico, pues viven de ello, en los militares no, motivo por lo que al estar éstos también infectados de tales males -y además de modo tan intenso- lo dice todo de ellos, es decir, que no son militares, que son funcionarios de uniforme, que sólo viven para “hacer la carrera”, que España les importa un bledo, que todo en ellos es mero y vulgar postureo, que carecen de talla y altura de miras, que traicionan a España y con ella el juramento realizado y que, en definitiva, son unos cobardes, cómplices activos, voluntarios y entusiastas de la debacle de nuestra Patria.
Autor
Últimas entradas
Actualidad22/06/2026Camille Plagia: el feminismo antifeminista. Por Francisco Bendala Ayuso
Actualidad05/06/2026León XIV: una visita inoportuna y cómplice. Por Francisco Bendala Ayuso
Actualidad01/06/2026¿Quién fue Zapatero? Por Francisco Bendala Ayuso
Actualidad25/05/2026¿Zapatero? No, es el PSOE. Por Francisco Bendala Ayuso


SON CHUSQUEROS MAS QUE CHUSQUEROS, QUE SE PUEDE ESPERAR DE ESTA GENTUZA SECTARIA PACO.
El despreciable Llago Navarro es uno más de los mercenarios del ejército bolivariano de Pedro Sánchez. No nombran a uno «general» si no acredita ser un buen lameortos.