29/08/2026 07:14
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María Monserrat Baca. 25 años. Soltera. Profesora de Historia. Peregrina y subjefa del Capítulo Nuestra Señora del Rosario de la provincia de San Luis, capítulo que este año llevó 88 peregrinos a NSC Luján.

¿Qué supuso para usted peregrinar a Luján por cuarto año consecutivo?

Peregrinar nuevamente a Luján este año, así como los anteriores, supone para mí dos cosas. En primer lugar, honrar a la Santísima Virgen, Madre mía y Reina del Cielo, quien, en su advocación más humilde y campera, decidió refugiarse en las pampas argentinas para que a Ella acudamos. Por otro lado, marchar a Luján es nuevamente una oportunidad de agradar a Nuestro Señor Jesucristo a través de todos los sacrificios que conlleva “la pere”. Esto me recuerda que el camino al cielo es un peregrinar constante y que las dolencias que en él encontremos hay que saber ofrecerlas por amor a Él y para Él. Así como atravesamos la puerta de la Basílica con lágrimas de alegría, habrá valido la pena —si Dios lo permite— tantos sacrificios en la vida por llegar a las puertas del cielo.

Además, este año venía con la alegría de haber estado en Chartres, la madre de estas peregrinaciones. ¿Cómo fue la experiencia?

Tal cual. De hecho, el viaje de este año a Francia y peregrinar a Chartres es una gracia que le atribuyo a la Virgen tras las peregrinaciones, y agradezco a NSC Argentina por permitirme conocerla. En lo personal, Dios se valió, para mi conversión, de la historia de los mártires franceses del genocidio perpetrado en la Vendée militar. Y así como cuando peregrino en Argentina puedo rezar por mi Patria, verdaderamente anhelaba peregrinar en la Patria de ellos con la intención de ofrecer cada paso por cada una de esas almas que tanto me asisten desde el cielo.

La experiencia propiamente dicha me ayudó a profundizar en la importancia de rezar por la Santa Iglesia, sobre todo por el episcopado argentino. Camino a Chartres, uno ve muchos sacerdotes, religiosos y comunidades religiosas femeninas que asisten con el beneplácito de sus obispos, siendo un verdadero testimonio para la sociedad actual y para los mismos jóvenes que asisten.

También, reconocer que este movimiento surgido en la nación primogénita de la Iglesia tiene su continuidad en nuestra Patria y actualmente se va desplegando en otros lugares del mundo es una gracia muy grande. Una escena memorable de esa experiencia fue haber tenido la oportunidad de contemplar la verdadera universalidad de la Iglesia, al estar entre más de 22.000 personas, la mayoría francófonas, pero también angloparlantes, germanohablantes, entre otras, y encontrarnos todos en la Santa Misa en latín, la lengua sagrada por excelencia.

¿Cómo le alegra que Luján vaya consolidándose y creciendo año tras año?

Creo que la alegría debe ser muy grande para quienes impulsaron propiamente la peregrinación. Pero, asimismo, quienes asistimos les agradecemos y nos alegramos con ellos. Es para mí una alegría ver cómo, para la mayoría de las personas que van, la experiencia de la peregrinación es un antes y un después en sus vidas y, a pesar de que no puedan volver, no pueden callar lo que han visto. Y es ahí, propiamente, donde para mí está su crecimiento: no hay persona que vuelva de “la pere” que no esté comprometida o con el corazón movido para darla a conocer y ayudar a restaurar el orden social cristiano, que es el primer objetivo de NSC.

¿Cómo aprecia el amor a la santa liturgia y sana doctrina que tiene la juventud?

Tiene un valor sin igual ver el modo en que Dios actúa en cada corazón para inspirarle el deseo de vivir con fervor la santa liturgia y aquello que, de generación en generación, nos fue dado. Lo pongo como ejemplo: una de mis peregrinas tuvo, por primera vez, un acercamiento a la liturgia tradicional durante ese fin de semana. Mientras charlábamos, me comentó que la Santa Misa le parecía asemejarse a “estar en el cielo” y que no entendía por qué las otras Misas a las que había asistido no despertaban en ella lo mismo. Uno sabe que la Misa tiene valor por sí misma, pero es muy grato ver cómo Dios se vale de la belleza, de una liturgia verdaderamente reverente y sublime, de la belleza cristocéntrica y de la sacralidad para atraer a los jóvenes, que cada vez son más: ¡porque los jóvenes buscan coherencia entre lo que se predica y lo que se vive!

¿Qué representa que la peregrinación de Luján tenga este fuerte componente patriótico?

Representa que el actual Estado argentino nació católico y así tiene que seguir siéndolo, de hecho y por ley. Para quienes amamos la Patria y anhelamos su esplendor, es emocionante encontrarse con pares que piensan igual; y, para aquellos que pocas veces la tienen en cuenta y rezan por ella como corresponde, se tornan más fervorosos.

Es también, para mí, lo que embellece de un modo muy particular a NSC en Argentina. No puedo imaginarme una peregrinación sin que los peregrinos anden con su mate, que tanto representa nuestra cultura, así como con bombachas de campo, boinas y alpargatas por la noche, para que “el pie descanse”. Es un verdadero logro volver a la vida diaria tarareando Ave Marías en latín, pero también la Marcha de Malvinas, la Marcha de San Lorenzo, un “Oíd, argentinos”, entre otras.

La pere también nos recuerda que “Amar la Patria es el amor primero, y es el postrero amor después de Dios, y si es crucificado y verdadero, ya es un solo Amor, ya no son dos”, como diría el padre Castellani.

¿Por qué le emociona especialmente ver a los veteranos de Malvinas o a miembros del Ejército?

Hago una breve aclaración: los veteranos que asisten lo hacen para ayudar y servirnos, cuando somos nosotros quienes deberíamos estar rindiéndoles honores como corresponde. La gesta de Malvinas es para nosotros un orgullo y una herida abierta a la vez, y fue Nuestra Santa Madre de Luján quien acompañó a nuestros soldados. Por ello, es una verdadera gracia poder compartir con algunos de quienes tuvieron el valor de aceptar aquello que el Señor les pedía por su Patria: ¿cómo uno no va a emocionarse cuando es un veterano el que te carga el agua caliente para el mate? ¿Cómo uno no va a emocionarse cuando un veterano pronuncia la última arenga antes de llegar a Luján? ¿Cómo puede uno quejarse de los dolores en los pies al escuchar los testimonios de cómo vivieron los días de guerra? ¿Cómo uno no va a emocionarse entonando el Himno Nacional al lado de ellos? ¿Cómo a uno no se le van a caer las lágrimas cuando va subiendo la escalinata de la Basílica y son ellos quienes nos esperan con banderas celestes y blancas flameantes?

Repito: es una verdadera gracia. A la vez, el hecho de que este año hayan asistido miembros de las tres Fuerzas Armadas de la República Argentina —Ejército, Armada y Fuerza Aérea— denota que aún hay muy buenas personas dentro de las instituciones tradicionales del Estado. Son esas mismas instituciones las que deben “renacer” para que resurja la Cristiandad, y NSC se presenta como un lugar propicio para contribuir a este fin. Al mismo tiempo, la presencia de estos miembros suscita esperanza en los corazones de quienes creemos que vale la pena reivindicar nuestra soberanía sobre las Malvinas.

¿Podría contar algún hecho que le haya tocado más?

Sin duda, hay muchos, partiendo del mismo testimonio de cómo pude ver que el Señor y su Santa Madre actuaron en mi alma a través de los tres días de marcha. Pero creo que hay un hecho muy sencillo y, a la vez, muy sublime, que conmoverá a más de uno que lo viera: un centenar de peregrinos destruidos físicamente, arrodillados luego de cien kilómetros, al ver por primera vez las agujas de la Basílica a lo lejos y entonando, con un fervor estremecedor, una Salve a la Reina del Cielo.

Dios lo primero, la familia, la patria… todo tiene un sentido bajo el manto de la Virgen…

Así es, tal cual como usted lo pronuncia. No hay cosa que pase desapercibida bajo el manto de la Virgen como Madre. Así como en el pasaje de las Bodas de Caná, es Ella quien está presente primero y espera que a Ella acudamos; es Ella quien “cuenta nuestros pasos” y se los muestra a su Hijo. Es Ella, como mediadora y corredentora, por quien podemos ganarnos el cielo peregrinando a Luján.

¿Por qué es muy positivo que hagan cursos durante el año para mantener viva la llama del fervor y la formación, algo que usted, como historiadora, valora mucho?

Considero que es espectacular para que el espíritu que se vive durante la peregrinación no quede reducido a solo tres días al año. Los grupos de estudio entre miembros del Capítulo a lo largo del año, las conferencias y las peñas exigen al peregrino seguir fogoneando el corazón para crecer en virtud y fe, conocer a personas afines a sus principios y ya estar anhelando, a pesar del frío y los sacrificios que vendrán, encontrarse nuevamente en la plaza de Rawson el año siguiente para comenzar la marcha a Luján.

¿Por qué ha encontrado aquí lo que no ha encontrado en otro lugar?

Nuestra Señora de la Cristiandad es para mí un verdadero refugio. Por un lado, un refugio del mundo secular, antropocentrista y relativista en el que vivimos y en el que indudablemente hay que movernos, por lo que es un lugar para “recargar energías” y volver a librar el buen combate de la fe en la vida diaria. Y, por otro lado, es un lugar en el que me he encontrado con la Virgen como Madre, un lugar en el que he podido crecer y vencerme en muchos aspectos como mujer, así como estrechar muy buenas amistades. Pero, sobre todo, es un lugar en el que puedo gozar libremente del gran tesoro que tiene la Iglesia Católica: la Santa Misa bajo el rito tradicional.

Autor

Javier Navascués
Javier Navascués
Subdirector de Ñ TV España. Presentador de radio y TV, speaker y guionista.

Ha sido redactor deportivo de El Periódico de Aragón y Canal 44. Ha colaborado en medios como EWTN, Radio María, NSE, y Canal Sant Josep y Agnus Dei Prod. Actor en el documental del Cura de Ars y en otro trabajo contra el marxismo cultural, John Navasco. Tiene vídeos virales como El Master Plan o El Valle no se toca.

Tiene un blog en InfoCatólica y participa en medios como Somatemps, Tradición Viva, Ahora Información, Gloria TV, Español Digital y Radio Reconquista en Dallas, Texas. Colaboró con Javier Cárdenas en su podcast de OKDIARIO.
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