15/08/2026 05:38

Todo empezó con el acuerdo entre las dos naciones que más habían guerreado en la historia de las naciones europeas: Alemania y Francia y la necesidad de solucionar un conflicto recurrente la sintió de forma clarividente un personaje que adquirió la nacionalidad francesa cuando Francia recuperó la región en la que vivía, Alsacia-Lorena, la región disputada por Francia y Alemania lo que la convirtió en la que más había sufrido por causa de los enfrentamientos. Ese personaje fue Robert Shuman, principal promotor de la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA), con lo que dio comienzo a la formación del Mercado Común, Comunidad económica europea y Unión Europea.

 ¿Y cuál fue entonces el fundamento del Discurso Shuman?, pues muy sencillo, si el conflicto surge entre las naciones, vamos a trabajar juntos en asuntos concretos, no ideológicos, para superar las dificultades, tener objetivos comunes, empezando por el mercado de la energía, esto es, el carbón y el acero. Hacer algo juntos, implica generar una relación fructífera entre los que la llevan a cabo, y los que se pusieron de acuerdo fueron Francia, Alemania, Italia y el BENELUX, o sea que los actores fueron las naciones al margen de los posicionamientos políticos, para combatir los enfrentamientos a través del nuevo marco comunitario, y la libertad de circulación de personas, mercancías y capitales, conciliando sus intereses y marcando los objetivos concretos que se iban proponiendo, los cuales eran analizados por la Comisión Europea, que tras estudiar lo necesario para alcanzarlos, proponía las realizaciones necesarias ejerciendo un papel de arbitraje de naturaleza técnica entre los Estados. Los Estados miembros enviaban a algunos de sus diputados a la Asamblea, donde cada país velaba por sus intereses nacionales.

¿Qué había ocurrido? Pues que al trabajar codo con codo las distintas representaciones nacionales partiendo de una raíz común integrada por la cultura grecolatina, debidamente articulada y perfeccionada por el cristianismo, se fue alejando verdaderamente el riesgo de enfrentamiento entre naciones, porque, como dice el profesor Del Vecchio, “no es posible superar el nacionalismo sin una idea común de naturaleza humana”. Esta raíz común se reflejó en las estrellas de la bandera de la Unión europea que al alcanzar los doce países quedó fijada como símbolo de plenitud.

 El éxito fue tan grande que el Reino Unido llamó a la puerta y se integró en 1973, a pesar de las enormes dificultades que plantaba, pero entró con otro talante; no entró para construir juntos sino para beneficiarse, y con la claridad sintética que caracteriza a los ingleses, lo expresó Margaret Thatcher con el conocido I want my money back, que bien se puede traducir como “devolvedme mi dinero”, y el Reino Unido terminó abandonando la Unión Europea en 2.020

 ¿Cómo pudo llegarse a la situación actual? Jacques Delors, francés y socialista, que fue presidente de la Comisión durante diez años, iniciando su mandato justo cuando España se incorporó a las instituciones europeas, viendo las dificultades que se avecinaban propuso que había que elegir entre profundizar en la Comunidad, es decir ir a nuevos objetivos comunes, como era la moneda única, u optar por la ampliación. Consideraba arriesgado acometer ambas actuaciones al mismo tiempo, pero fue lo que se hizo. El euro se implantó en el año 2.000 y diez países del este entraron en 2004.

Conviene sin embargo recordar que la alteración del modelo creado por Schuman que por su naturaleza política tuvo un mayor alcance, fue que la Asamblea inicialmente consultiva no solamente pasó a tener funciones decisorias, sino que dejó de estar constituida por un número limitado de diputados de los Parlamentos nacionales pasando a ser configurada como un verdadero Parlamento directamente elegido por los ciudadanos europeos. Así se cambió la naturaleza misma de la CEE que pasó de ser una institución de Estados soberanos representados en una Asamblea, a ser un Parlamento elegido por sufragio universal por los ciudadanos de toda Europa. En la estructura inicial cuando surgió la CECA, la Euratom y la Comunidad Económica Europea, la Asamblea la formaban los representantes de los Estados, pero en 1976 se modificó el sistema para representar a los partidos políticos, reproduciendo a nivel europeo los problemas que para la gobernabilidad que existen en los parlamentos nacionales. Ya no se trabaja en problemas concretos, considerando los distintos intereses, sino que se lucha por el poder, y así, con el polvo de los individuos atomizados y hábilmente manejados por fuerzas políticas de alcance supranacional   fácilmente se llega a que las facciones rivales, lleven a los pueblos a la ruina

La división entre fuerzas políticas que se produce en el Parlamento europeo y que denota un debilitamiento de las bases de convivencia histórica de los países europeos, se agrava con el fenómeno generalizado de la fuerte presencia de los inmigrantes, en especial los de religión musulmana, quienes debido a su crecimiento vegetativo, antes o después harán imposible la armonía social, porque cuando una sociedad carece de un patrimonio cultural  común, la convivencia empieza a ser problemática y termina por ser imposible, y ya en Europa se va conociendo hasta dónde llega la rigidez con la que la Sharia aplica los preceptos del Corán.

Puede pensarse que esto “ya no tiene vuelta atrás”, sin embargo, lo que se vislumbra tras los resultados de las últimas elecciones celebradas en diversos países, es una situación favorable a reforzar la soberanía de las naciones y ello permite albergar la esperanza de que se revierta la actual tendencia político-federalista, y se refuerce el hecho de que los actores de la Unión  sean los Estados y no los partidos políticos y que los Estados continúen siendo fieles a ese “hacer juntos” que dio lugar a las instituciones europeas, en las que, con el arbitraje de la Comisión, se fueron superando las dificultades surgidas al acometer los objetivos comunes.

Autor

Jose Luis Montero Casado de Amezúa
Jose Luis Montero Casado de Amezúa
Ingeniero Agrónomo.
A lo largo de su trayectoria profesional, Montero Casado de Amezúa ha desempeñado diferentes puestos de responsabilidad en el Ministerio de Agricultura, como jefe provincial del IRYDA en Cáceres (1981-1985), subdirector general de Coordinación Institucional (2002-2004), director general de SEIASA (2012-2014) o vocal asesor en la Dirección General de Desarrollo Rural (2014-2020), entre otros.
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Alvar

Detrás de la leyenda rosa de la UE, basada en la leyenda rosa de la Segunda Guerra Mundial, subyace la realidad: los tiburones que tienen el poder no van a parar hasta que sean desenmascarados y neutralizados.
O si no nos neutralizarán a todos aún más de lo que ya estamos.

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