03/04/2025 04:23
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España que es un país de amiguetes en cuyo espíritu anida la traicion, nos da milagros como este. Pedro Sánchez, enviando material de guerra a Ucrania, en contra de su gobierno comunista de coalición. Esta frase del titular que alude al hecho de la imposibilidad de hacer dos cosas diferentes al mismo tiempo, en este caso, a que el señor cura no puede dar la misa, y al mismo tiempo tocar las campanas, sucede aquí. (Sucede, de suceso) O ir en la procesión tras la cabecera de la comitiva que sabe que tras la misa va la mesa, allí con la cruz, el caldero y los faroles y el señor cura con los ornamentos religiosos hasta los pies vestido y cantando todos por la calle: Santa, Santa María, madre de Dios… Qué bonito! Estos milagros sólo deben darse en España, tierra de María. Estar de esta guisa y a la vez y repicando las campanas a tutiplén en la torre, animando a que sea ostensible el milagro. Pura magia. A ver si Pedro Sánchez -que miente hasta cuando dice la verdad- tiene unos poderes especiales milagrosos y nos acabamos de enterar. Sería verdad si España país de pícaros y mangantes, no fuera el país más cabron del mundo.

Milagros a Lourdes. Pedro Sánchez no es de fiar y nadie en Europa lo cree ni se fía de él, por eso fue el último en enviar el material a Ucrania. Si dijera la verdad se vería que quiere ser como Putin, un putinejo del tres al cuarto. La niña de la curva, la Belarra, y los de Podemos ponen el grito en el cielo. Pero Yolanda Díaz, la meiga gallega que quiere atacar a Feijóo (entre gallegos bien se entienden) imbuida en la trepa del poder, da toda la razón a Sánchez (joder que tropa) Al poder se agarran como a un clavo ardiendo. Qué tendrá el poder…. Pedro Sánchez no lo soltará ni a tiros. Lo mismo que Putin o Leni y Stalin, espejo donde se mira Putin y cuya abuela era la cocinera de Stalin, y ahora él nos da el menú. Un menú envenenado. La cosa es genética. 

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La cosa empieza en la promiscuidad socialista, como la dada en Andalucía que ahora se descubre que había una asociación que incluía en gastos sociales la visita a los puticlubs. Con el dinero de todos a putas que el dinero público no es de nadie, dijo la egabrense Carmen Calvo. 

La proverbial depravación de los «progresistas» ya sabemos que no tiene límites en el robo y que es la puerta del comunismo, de Putin o de Maduro, que en el fondo es el mismo. El socialismo autoriza a robar y el comunismo a matar.

Interesante saber entre que gente estamos y está la Justicia con los nuevos audios del «clan Delgado, Garzón y Villarejo» que sale en Libertad Digital y que nos da la mejor idea de cuál es nuestro caso.

Todo cuanto acontece es causa del avance del comunismo que aunque disfrazado de mil nombres para engañar a los penitentes es el estado más abyecto que nos puede caer encima mediante la dictadura más cruel del hambre el dolor y la muerte como Putin está sometiendo a Ucrania.

 

Autor

REDACCIÓN