|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Mientras España enfila las carreteras buscando el alivio del asueto y el aroma del incienso, en los despachos del poder no se descansa. La maquinaria de manipulación que denunciábamos ayer sobre RTVE y el aprovechamiento carroñero de la tragedia no entiende de calendarios litúrgicos. Al contrario: el silencio de las ciudades es el ruido de fondo perfecto para que los payasos del infierno sigan moviendo los hilos de la impunidad.
Hay quien piensa que por cerrar el ordenador la realidad se detiene. Error fatal. El fango sanchista es una marea que no conoce bajamar; se filtra por las grietas de nuestra distracción vacacional para que, a la vuelta, el paisaje de la mentira esté un poco más consolidado. Es de una ingenuidad suicida creer que quienes asaltaron la televisión pública en medio del lodo valenciano van a darnos tregua por ser Semana Santa.
El horizonte de la Justicia queda cercano pero los fulleros del BOE siguen instrumentalizando los sucios tejemanejes con sello de Estado. Los antecedentes de trampas continuadas vaticina un frente hostil de quienes harán los que sea necesario para que no se descubra el grueso de corrupción y crimen que todavía ocultan. Aprovecharán los festivos para acelerar el proceso de descomposición con renovadas estrategias para potenciar el frude electoral que se prepara masivamente de cara a las Elecciones Generales. No hay que perder memoria de quel sucio vulco electoral del 23 de julio despuésd de haber sido derrotado en ateriores comicios municipales. Todo valdrá con la excusa de que el fascismo, en verdad inexistente, no llegue al poder del que se han adueñado con largas sombras de criminalidad.
Se observa la carretera despejada de entrada a la gran ciudad cuando el país se desconecta, mientras los mismos de siempre siguen brindando en sus nuevos sillones de control, blindando un relato que nos desprecia como ciudadanos y nos utiliza como figurantes de su farsa. Recordar lo que sucede no es una obsesión, es una vigilancia necesaria. Porque cuando el ciudadano parpadea para descansar, este régimen anclado como un aquelarre de Satanás aprovecha para mover los marcos de la ley.
Que la paz de estos días no nos nuble la vista: el fango sigue ahí, esperando a que volvamos para intentar convencernos de que siempre ha formado parte del paisaje.
Feliz Semana Santa y ojo avizor: el Mal no descansa.
Autor

-
Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional, autor de 16 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en medios como El Imparcial y ÑTV España, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.
Información en buscadores de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela
Fue propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
Últimas entradas
¿Dónde está el Rey Felipe VI?14/08/2026La orden subliminal del Rey sobre Ceuta y el uniforme de campaña: la Patria no se negocia. Por Ignacio Fernández Candela
Actualidad14/08/2026Semejanzas del sanchismo con el absolutismo francés, el zarismo ruso y los Ceaușescu. Por Ignacio Fernández Candela
Actualidad13/08/2026La penosa altanería del clan del Falcon. Por Ignacio Fernández Candela
Actualidad12/08/2026Marruecos destapa la trampa de Sánchez con la inmigración masiva. Por Ignacio Fernández Candela

