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El modelo de prevención de riesgos de James Reason enseña que los cataclismos técnicos rara vez surgen del azar o del despiste aislado del operario en la cabina. La tragedia es la consecuencia matemática de una serie de condiciones latentes: decisiones tomadas años atrás en despachos alineados con la negligencia, el desvío presupuestario y el desinterés por el mantenimiento real de las infraestructuras.
Lo que hoy vive el sistema ferroviario español ha dejado de ser una concatenación de incidencias fortuitas para adquirir los tintes de un grave deterioro estructural. A medida que la gestión pública se ha visto salpicada por la sospecha de comisiones irregulares y adjudicaciones cuestionadas, el servicio que un día fue orgullo nacional se desliza hacia una ruleta rusa diaria para millones de usuarios.
Cuando los controles se flexibilizan, la inversión de mantenimiento se pospone y los nombramientos técnicos ceden paso al compromiso partidista, las salvaguardas operativas del sistema caen una a una. Las partidas presupuestarias orientadas a la conservación de catenarias, señalización y vías experimentan tensiones críticas mientras se anuncian grandes desembolsos y proyectos de cooperación en el exterior.
La avería recurrente, el descarrilamiento «menor» y el retraso sistemático no son simples molestias operativas; son los síntomas visibles de un entramado que ha relajado sus estándares de seguridad. La falta de exigencia de responsabilidades en la cúspide política genera un ecosistema donde el descontrol no tiene consecuencias administrativas para sus responsables directos.
La paradoja es sangrante: mientras los viajeros locales conviven con infraestructuras al límite y fallos recurrentes en las líneas de Cercanías y Media Distancia, se promociona el gasto en proyectos internacionales. La ciudadanía observa cómo los recursos pagados con sus impuestos no cauterizan las deficiencias del hogar, sino que financian partidas exteriores de dudosa prioridad en comparación con la emergencia de la red nacional.
Frente al deterioro de lo público y la erosión deliberada de las barreras de protección de los ciudadanos, la tibieza institucional resulta inaceptable. La defensa de la seguridad y de la libertad individual exige restablecer el rigor técnico, auditar cada contrato y recordar que la gestión pública no admite excusas frente al deber moral de proteger la vida de los usuarios.
El vaciamiento de las infraestructuras es la consecuencia directa de un modelo de poder que antepone el clientelismo y la propaganda a la función primaria del Estado: garantizar la seguridad física de sus ciudadanos. Cuando la gestión técnica se subordina al cálculo partidista y el presupuesto público se pulveriza en redes de favor o compromisos exteriores ajenos a la prioridad nacional, las vías del tren dejan de ser vertebradoras de vida para transformarse en escenarios de riesgo inminente. No se trata de imponderables ni de la fatalidad del destino, sino del colapso progresivo de un sistema que ha relajado sus estándares de vigilancia hasta convertir el viaje cotidiano en una ruleta rusa institucional.
La responsabilidad moral y jurídica ante este deterioro no admite matices ni dilaciones. Restablecer el rigor en la administración de lo público exige auditar cada contrato, desmantelar la arbitrariedad en la toma de decisiones y exigir que los responsables rinden cuentas ante la justicia con nombres y apellidos. Defender la libertad y la dignidad colectiva requiere mantener la conciencia despierta y la palabra firme frente a la impunidad, recordando que la protección de la vida humana no es una opción política negociable, sino el único cimiento sobre el que se sostiene una nación soberana y justa.
Los que el 29N sigan votando al sanchismo pueden estar volviendo sobre sí mismos la misma pistola huemante que acaba de dispararse en Urda, o en Valencia, o incendiar sus vidas con una próxima tragedia. Cómplices de la muerte , potenciales víctimas de sí mismas.
RES NON VERBA.
Ignacio Fernández Candela
Autor

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Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional Muck Rack, autor de 17 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en muchos medios de prensa escrita y digital como El Imparcial, Rambla Libre, Diario 16, Levante y ÑTV España entre otros, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.
Información en buscadores mundiales de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela
Perfil de autor, obra literaria y trayectoria indexada en Google con Google Knowledge Panel.
Propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
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