
Lo primero, expliquemos que es el disco de Magliano, el de Festo y la civilización Katakamuna.
Empecemos con el disco de Magliano. Es de plomo, de forma redonda y con un diámetro de 8 cm. Encontrado en 1882 en Magliano en la Toscana, concretamente en la provincia de Grosseto (Italia). Se le ha datado del siglo V-IV a. C. y se conserva en el Museo Arqueológico de Florencia. Muestra una inscripción grabada en sus dos caras, en idioma etrusco y en una secuencia espiral que tiende hacia el centro del mismo. Parece ser que contiene alrededor de 70 palabras. Se dice también que se tratan de las normas para los sacrificios que se hacían a los dioses Tínia, Maris, Calu y Canthas.
El disco de Festo es de arcilla cocida y contiene inscripciones en ambas caras. Está fechado a finales de la Edad del Bronce. Fue encontrado el 15 de julio de 1908 por el arqueólogo italiano Luigi Pernier en la excavación del palacio minoico de Festo, en el sur de Creta. El propósito de su uso y su origen aún no se conoce. Se encuentra en el museo de Heraklion en Creta (Grecia).
Y ahora hablemos un poco de la civilización Katakamuna. Se cuenta que existió antes del período »Jomon», es decir es de hace 15.000 años. Se dice que toma su nombre del tipo de escritura, unos ideogramas que se consideraron por siglos una falsificación del kanji, uno de los tres alfabetos que se usan todavía hoy en día en Japón.
Bueno, como pueden ver en las imágenes el lenguaje Katakamuna está en espiral como lo está en los discos de Festo y de Magliano. En el de Magliano hay letras, en el de Festo hay ideogramas.
Es una especie de evolución del lenguaje pero en esencia seguramente sea la misma cultura (¿la »Pale»?). En la espiral Katakamuna son formas geométricas las que vemos.
Mi opinión, es que es una clara muestra de cómo actúa nuestra mente, de cómo actúa nuestro pensamiento. En forma de espiral se nos transmite la información. Empieza con figuras geométricas y luego tal vez son convertidas en letras para después cambiar a formas que llamamos »ideogramas». Así es como realmente se forma nuestra realidad material, que es lo que vemos diariamente. Las tres formas nos mostrarían como una especie de »fases», geométrica, textual e ideográfica o… geométrica, ideográfica y textual…
En fin, es curioso observar que la civilización Katakamuna japonesa nos sugiera la existencia de una relación entre »el mundo latente», es decir, el que no se percibe, y »el mundo manifiesto», es decir, el que vemos.
Autor

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Iván Guerrero Vasallo (Santander,1984) es propietario de la Librería Virtual Iván G. y editor del blog Codex Historicum. Además de estudioso y lector voraz de libros relacionados con la Historia de la Humanidad, es un gran aficionado a la escritura. Escritor y novelista.
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En que se cree que los signos katakamuna son copias burdas del kanji, están completamente equivocados. La escritura kanji se desarrolló en China y posteriormente se introdujo en Japón alrededor del siglo III, Los signos katakamuna son mucho más antiguos que la escritura kanji, muchos de ellos representan conceptos de la vida tangible y muchos otros de la verdad intangible, tal como el amor, la tristeza, etc. Lo importante en especial con la escritura katakamuan es que muestra una cultura muy fusionada con la energia vital, su uso por las gentes de esa época, para integrarse con el universo mismo en todas las formas de manifestación del mismo.