Vanidoso pijoprogre:
Llevas una década acusando de “fascista” a quien no piensa como tú, de manera que la palabra “fascista” hace tiempo que perdió su significado para convertirse en símbolo de resistencia contra el progresismo de salón: una medalla que gustosamente aceptamos cuando se nos coloca injustamente. Y al quedarse corto el sustantivo, has subido otro escalón tildando de “nazi” a quien está en desacuerdo con el rumbo del Gobierno y con las nefastas acciones de los separatistas que lo sostienen. Lamentablemente, también acabarás desvirtuando la palabra “nazi”.
Como en las profecías autocumplidas, y con la magia del abracadabra, has logrado que broten “fascistas” como setas en otoño, gente harta de vuestra impostada superioridad moral, harta de vuestras caras avinagradas, harta de vuestros dedos índices admonitorios, harta de vuestras lecciones de ética, harta de vuestros discursos vacuos, harta de gallos que violan a las gallinas, harta del todas y todes, harta de cleptocracia, harta de escándalos púbicos (y públicos), harta de puteros, harta de censuras, harta de Torquemadas, harta de promesas incumplidas, harta de muros divisorios, harta de que repartáis carnés de buenos y malos, harta de que nos asustéis con los ultras mientras rescatáis a Plus Ultra, y harta de vuestros santos cojones.
Extremadura, la tierra de “Los Santos Inocentes”, la tierra de la “milana bonita”, la tierra de la emigración, la tierra humillada por los señoritos, la tierra donde Yagüe asesinó a miles de republicanos prisioneros, ha decidido que es de derechas. Piénsalo bien, querido pijoprogre: ¡cómo andarán las cosas en España para que el 60,2% de los extremeños, tras casi medio siglo de democracia, hayan dado semejante paso! Piénsalo bien.
Extremadura ha sido el principio del fin, vanidoso pijoprogre: un final inexorable, vergonzoso; el final de una negrísima etapa en la que decías estar en política para regenerar España, aunque en realidad regenerabas tu cuenta corriente, te dotabas de un surtido armario de fondo, colocabas amiguetes en la empresa pública o nombrabas catedrática a tu esposa sin las credenciales necesarias para ello. Y aún te quedan muchas más “Extremaduras” que sufrir, mi pijoprogre del alma, ya que los “fascistas” somos legión.
Porque cuando prometéis crear 184.000 viviendas sociales, pero no construís ninguna… nace un fascista.
Cuando perseguís al propietario y defendéis al okupa… nace un fascista.
Cuando hay dinero para pinganillos, pero no lo hay para los trenes extremeños… nace un fascista.
Cuando cerráis las nucleares extremeñas, pero no os atrevéis con las catalanas… nace un fascista.
Cuando tocáis el culo de vuestras compañeras de partido mientras presumís de feminismo… nace un fascista.
Cuando gobernáis con los herederos de la ETA… nace un fascista.
Cuando os humilláis ante Marruecos… nace un fascista.
Cuando traicionáis a nuestros hermanos saharauis… nace un fascista.
Cuando defendéis la tiranía de Maduro… nace un fascista.
Cuando Hamás os felicita… nace un fascista.
Cuando desenterráis a Suárez para escarnecerlo públicamente sin que el muerto tenga posibilidad de defenderse… nace un fascista.
Cuando los menores cambian de sexo sin consultar a sus padres… nace un fascista.
Cuando rebajáis las penas de cárcel para 1.412 agresores sexuales…nace un fascista.
Cuando la palabra de un hombre no vale igual que la de una mujer… nace un fascista.
Cuando os hacéis millonarios con las mascarillas en medio de una pandemia… nace un fascista.
Cuando compráis el silencio de los sindicatos… nace un fascista.
Cuando privilegiáis a las regiones ricas a costa de las más pobres… nace un fascista.
Cuando negociáis en Suiza el futuro de España con quienes odian a España… nace un fascista.
Cuando amnistiáis a quienes estuvieron a punto de desencadenar otra guerra civil… nace un fascista.
Cuando difamáis a los jueces llamándoles prevaricadores… nace un fascista.
Cuando insultáis a la Guardia Civil colocándola en la ultraderecha… nace un fascista.
Cuando ultrajáis la bandera de España mientras adoráis la Palestina… nace un fascista.
Cuando suavizáis la malversación para favorecer a los corruptos… nace un fascista.
Cuando suprimís el delito de sedición para favorecer a los sediciosos… nace un fascista.
Y cuando gastáis nuestro dinero en putas… nace un fascista. Miles de fascistas. Millones de ellos.
Vanidoso pijoprogre: por todo lo que has hecho, o consentido, o no has querido ver, y por más cosas que ya no me caben aquí, pregúntate cómo estará la gente para que ni la tradicional corrupción del PP, ni la desastrosa gestión de las mamografías, ni las listas de espera galopantes, ni el reciente caso de corrupción en Revuelta, ni la pésima gestión de la Dana, ni el genocidio de Gaza, ni el cabronazo de Trump, ni nada de nada de nada hagan mella en el electorado. Porque afortunadamente, lo tuyo es inevitable: os vais a la nada, al vacío, al cero absoluto, a la inexistencia. O en palabras de Fernando Fernán Gómez: «a la mierda».
Autor
Últimas entradas
Actualidad14/08/2026¡ÚLTIMA HORA!: Las cloacas del PSOE apuntan a Ferraz y elevan la presión sobre el Gobierno: Pedraz asumirá en solitario la investigación tras el verano
Actualidad13/08/2026¡ÚLTIMA HORA!: Anticorrupción apunta al PSOE como posible responsable penal por una presunta estructura para proteger al partido de investigaciones judiciales
Actualidad12/08/2026¡ÚLTIMA HORA!: La crisis migratoria resquebraja al PSOE de Ceuta: sus propios militantes cuestionan al delegado de Sánchez y candidato para 2027
Actualidad11/08/2026¡ÚLTIMA HORA!: Devastación en Colombia: 164 españoles siguen sin localizar mientras el terremoto deja ya 132 muertos
