En las verdes afueras de Leeds, sobre un antiguo emplazamiento templario, se levanta la Temple Newsam House, una mansión de estilo tudor construida por el noble católico Lord Thomas Darcy[1] en el primer tercio del siglo XVI; ampliada y reformada significativamente un siglo después por el poderoso mercader y político sir Arthur Ingram (c. 1565-1642), y cuyos jardines fueron diseñados una centuria más tarde por el ilustre paisajista Lancelot «Capability» Brown (1715-1783).
La rotunda silueta del palacio se recorta nítidamente contra el cielo nublado, de una intensa luminosidad blanca. Luz fría y difusa que, paradójicamente, en el interior, atenúa y parece disolver las formas sobre las que impacta. Es éste un factor no menor, pues las imágenes que guardamos en nuestra memoria están impregnadas por la atmósfera que las envolvía al observarlas, y los objetos bañados por una luz fría adquieren un aire melancólico. Lo que se advierte nítidamente, por ejemplo, al atravesar una espaciosa sala iluminada por un enorme ventanal, cuando nos fijamos en las losas de piedra del suelo y en las anónimas piezas de mármol allí expuestas: dos bustos de estilo neoclásico y un gran vaso profusamente historiado del mismo material[2]. O cuando nos detenemos a admirar la espléndida escultura a los pies de la escalera principal, una Ninfa quitándole una espina de la pata a un galgo, realizada por Richard James Wyatt[3] en 1848.
Quizá por esta razón, el observador demasiado sensible a los reflejos fríos se regocija doblemente al subir por la citada escalera de roble de estilo jacobino diseñada por Charles Eamer Kempe[4] (1837-1907) a finales del siglo XIX, y restituye su ánimo en el cálido refugio que le ofrecen los paneles lígneos que recubren los muros, las pinturas al óleo que los adornan, la gruesa alfombra que amortigua blandamente sus pasos y los detalles de yesería que decoran los techos[5].
Complacidos por lo inesperado del descubrimiento, identificamos sobre el primer tramo de escaleras unas Ruinas imaginarias del napolitano Leonardo Coccorante (1680-1750). Más arriba, una espectacular Caza del jabalí (h. 1648-50) del flamenco Jan Fyt (1611-1661) y, a continuación, el retrato de Lady Hertford (Isabella Ingram-Shepherd) pintado por Joshua Reynolds (1723-1792).
En el piso superior, visitamos el dormitorio que al parecer ocupó el mismo Enrique VIII tras la ejecución de su legítimo dueño; amplia y acogedora estancia presidida por una cama extrañamente orientada[6] guarnecida por un elaborado baldaquino, muebles de calidad, paredes decoradas con nervaduras y motivos florales en yeso y una sobria chimenea de piedra rematada en su dintel con un arco tudor[7].
Inmediatamente después, accedemos a un pequeño estudio-biblioteca pintado de arriba abajo en verde seco[8], adornado con molduras, cenefas y guirnaldas doradas, en el que destacan, en primer lugar, una enorme librería empotrada enmarcada por un busto de Eros y otro de un sátiro, ejecutados en 1829 por el escultor neoclásico Joseph Gott[9] (1785-1860), y, en uno de los laterales, encima de una chimenea de mármol, unas Ruinas romanas del vedutista Giovanni Paolo Panini (1691-1765).
Seguidamente, desembocamos en la llamada Long Gallery, una amplia estancia elegantemente amueblada con consolas barrocas, sillas y sofás del reputado ebanista James Pascall (h. 1697-1747) y finos trabajos de yesería en los techos –con nervaduras mixtilíneas de estilo jacobino que enmarcan medallones conmemorativos de Jorge I y otros miembros de la familia real–, en los muros, los marcos y telares de las jambas de puertas y ventanas. Sobre las paredes impecablemente flocadas en verde y negro remedando terciopelo, observamos unas magníficas girandolas[10] doradas –que representan a Diana y Acteón[11]– y numerosas pinturas: escenas de batallas y paisajes de factura italiana, incluida una hermosa Vista del Gran Canal de Venecia con la iglesia de San Giorgio Maggiore, obra de Francesco Guardi; un pequeño retrato de un hombre realizado por Frans Pourbus el joven, varios de gran formato pertenecientes a miembros de la realeza inglesa[12] y algunos de la familia Ingram[13]. Así, en una ubicación privilegiada, el dedicado al principal responsable de esta galería, Henry Ingram (1691-1761), séptimo vizconde de Irvine[14], junto a su mujer, Anne Scarborough, pintado por Philip Mercier hacia 1742. En este lienzo, Henry sostiene un plano en el que se distingue uno de los diseños para el techo de escayola de la long gallery y, al fondo, la Temple Newsam House tras la ampliación llevada a cabo por su tatarabuelo Arthur.
Bajamos un corto tramo de escalera que conduce a una entreplanta y nos adentramos en una estrecha galería irregularmente iluminada por una peculiar mezcla de luz eléctrica cálida y fría luz natural. Llama nuestra atención un pequeño retrato del Vizconde Frederick Duncannon niño que atribuimos erróneamente a Joshua Reynolds y que, al parecer, fue realizado por un discípulo a finales de 1700; otro de un hombre joven pelirrojo pintado por Peter Lely (1618-1680) y una escultura neoclásica de Tánatos niño[15] muy difícil de fotografiar debido a su ubicación frente a un ventanal.
Más adelante, nos recibe una impecable a la par que curiosa biblioteca –con un órgano de tubos entre los libros y un clavicordio sobre la alfombra–, decorada con blanquísimas pilastras de yeso de orden corintio, que nos remite, por su estilo neoclásico, a la biblioteca en la Kenwood House[16]. Finalmente, damos a una pequeña sala llamada «carmesí» debido a los tonos rojos del terciopelo que cubre sus paredes, la suave colcha roja de seda bordada en oro, las ricas y rojas cortinas que cuelgan del alto baldaquino sobre el lecho… y presente, incluso, en la alfombra.
Al bajar las escaleras que nos conducen a la salida reconocemos a Oliver Cromwell en una copia mediocre del retrato pintado por Samuel Cooper (1609-1672) visto días antes en la National Portrait Gallery de Londres[17]… Las nubes altas, la temperatura agradable y una finísima llovizna invitan a dar una paseo por los jardines diseñados por «Capability» Brown. Al recorrerlos, comprendemos mejor las palabras dedicadas al célebre paisajista inglés por el historiador de la arquitectura Howard Montagu Colvin en su monumental Diccionario biográfico de arquitectos británicos: «En manos de Brown, la casa, que antes dominaba la finca, se convirtió en una parte integral de un paisaje cuidadosamente compuesto, pensado para ser visto a través del ojo del pintor, y su diseño no podía separarse del del jardín»[18].
NOTAS AL PIE DEL DOCUMENTO
[1] Participó en la célebre “peregrinación de la Gracia” en 1536 contra la separación de la Iglesia Católica propugnada por Enrique VIII. Fue sentenciado a muerte y ejecutado en 1537.
[2] Similar a los elaborados por René Frémin, Jean Thierry y los hermanos Dumandré (Hubert, Antoine y Joaquín) para los jardines del Palacio de la Granja de San Ildefonso
[3] Escultor neoclásico inglés. Llegó a coincidir con Antonio Canova (1757-1822) en Roma, donde vivió desde 1821 hasta su muerte en 1850. Al igual que sus compatriotas, los también escultores John Gibson (1790-1866) y Joseph Gott (1785-1860), Wyatt está enterrado en el cementerio no católico de la capital italiana.
[4] Prestigioso vidriero, también diseñó muebles, altares, pedestales y objetos litúrgicos.
[5] La decoración de los techos de la Temple Newsam House está inspirada en la que ornamenta la “long gallery” de la Hatfield House, mansión jacobina situada en Hertfordshire, en el sudeste de Inglaterra. Es decir, diseños geométricos complejos entrelazados, combinados, en ocasiones, con motivos florales, mitológicos o religiosos. Similar, en cierto modo y salvando las distancias, al estilo plateresco.
[6] Pegada al mismo muro de la puerta, mirando hacia la ventana.
[7] Dado que extendernos en la descripción de la chimenea alargaría el párrafo de tal modo que acaso pareciera desmentir la elección del adjetivo “sobria”, anotamos en este pie que la boca del hogar está enmarcada por un sencillo pero elegante abocinado escalonado.
[8] Tono apagado, también llamado “verde salvia”, al que se atribuye la cualidad de transmitir calma y elegancia.
[9] Joseph Gott vivió en Roma desde 1824 hasta su muerte en 1860. Está enterrado en el cementerio no católico de la ciudad eterna, junto a sus compatriotas John Keats, Percy Bysshe Shelley, Joseph Severn, John Gibson y Richard James Wyatt.
Aunque no pudimos verla, nos consta que en la Temple Newsam House se guarda otra pieza de Joseph Gott titulada Greyhound (1827), que representa un galgo tumbado.
[10] Un tipo de apliques o candelabros de pared.
[11] Según relata Ovidio en el libro tercero de sus Metamorfosis, la casta Diana castigó a Acteón por verla desnuda, transformándolo en un ciervo y haciendo que sus propios perros lo mataran.
[12] Por ejemplo, el retrato de Henry Stuart y su hermano Charles, pintado por Hans Ewort en 1563. Henry se casó con María Estuardo y fue padre del futuro rey Jacobo I. Jacobo I también está retratado, en su caso por Rhoda Sullivan a partir del retrato realizado por el flamenco John de Critz el viejo (1551-1642), autor a su vez de la famosa La Conferencia de Somerset House, expuesta en la National Portrait Gallery en Londres.
[13] Como el de Emily Charlotte Meynell Ingram, obra del excelente pintor Francis Grant, o el de Lady William Gordon, por Joshua Reynolds. El nombre de Lady William Gordon antes de casarse era Frances Ingram (1761-1841), hija de Charles Ingram, noveno vizconde de Irvine, y de Frances Shepherd.
[14] A menudo referido como vizconde de Irwin.
[15] También llamado “genio de la muerte”, suele representarse como un niño apesadumbrado, con la cabeza gacha en señal de lamento, de pie con un pie cruzado, representando la cruz, y apoyado sobre una antorcha boca abajo, que simboliza la vida que se apaga.
[16] Aunque la distribución del espacio es diferente en una y otra, la biblioteca de Temple Newsam contiene un órgano de tubos y los fustes de las columnas en la Kenwood House son estriados, sin embargo, existe una proximidad notable entre ambas bibliotecas en las dimensiones de los diferentes tramos de librería, el enmarcado con molduras de escayola y el estilo neoclásico, con una concepción muy similar del equilibrio compositivo en los tramos lisos de pared, ocupados por pinturas rectangulares de motivos mitológicos en el caso de Kenwood, mientras que en Temple Newsam dichos espacios están ocupados con cuarterones decorados con relieves neoclásicos.
[17] Dicho cuadro, pintado hacia 1660, es a su vez una réplica del realizado por Peter Lely entre 1653 y 1654, que se encuentra en la Galería de Arte de Birmingham.
[18] A biographical dictionary of british architects: 1600-1840, Londres, 1954.




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