15/10/2026 08:31
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Hablamos con Juanjo Rodríguez, fundador de un apostolado que ya suma más de 2.500 miembros en España bajo una premisa firme: sanar heridas, vivir la fe y prepararse para matrimonios santos. Católico convertido en el 2017, fundó Lazos de Caná en el 2023. Está abierto a encontrar pareja y a lo que Dios disponga al respecto.

¿Cómo nace la iniciativa Lazos de Caná y con qué objetivos?

Esta iniciativa nace de un anhelo que Dios puso en mi corazón: encontrar una compañera de vida, mi esposa, según los planes de Dios. Pero luego de ver que este anhelo está en el corazón de muchos solteros y solteras que llevan mucho tiempo buscando formar una familia y tener un matrimonio católico —pero no encuentran los espacios ni los ambientes donde comenzar a vincularse e iniciar, en principio, una amistad católica—, comenzó a tomar forma lo que hoy conocemos como Lazos de Caná.

Siempre cuento que todo comenzó cuando una amiga me relató que, junto a otras chicas que buscaban casarse, fueron a pedir consejo a una monja. Esta les propuso acudir a 40 Misas y 14 vigilias consecutivas pidiendo por esta intención, al cabo de las cuales todas encontraron novio y se casaron posteriormente. Uno de esos esposos incluso caminó conmigo en el retiro de Emaús, y así comenzó un poco todo. Conociendo este suceso, fui a la parroquia y hablé con el párroco para hacer las vigilias, pero ya sumé algunas cosas más: empezamos con la Eucaristía, luego la Adoración y después algún testimonio de personas de Emaús o del mundo católico, terminando con un aperitivo. Monté con una amiga un grupo de WhatsApp para organizar el mismo itinerario, aunque aún estoy esperando los mismos resultados.

Fuera de bromas, nos reuníamos dos veces al mes y, diez meses después, organicé un retiro para solteros que pronto se llenó; incluso muchos se quedaron sin plaza. La iniciativa se dio a conocer rápidamente, primero en Barcelona y alrededores, y comenzó a adoptar el formato de reunión mensual: Eucaristía, adoración, charla formativa sobre temas relacionados con la vocación al matrimonio y picoteo de socialización.

Este apostolado tiene ya más de tres años, tras notar esta necesidad poco visibilizada dentro de la Iglesia: solteros sin un espacio propio, sin un grupo de referencia donde vivir la fe en este estado de vida (no siempre buscado o, incluso, mal vivido). Cuando convoqué a ese grupo de personas, el propósito en el fondo era vivir la soltería en comunidad, según los valores católicos, caminando juntos y compartiendo la fe en Cristo y, si Dios también lo permite, llegar a conocer a la persona con la que formar una familia.

¿Por qué es clave acompañar a los solteros en la soledad? ¿Lo de que surjan matrimonios es algo que viene por añadidura?

Ya lo dice la Escritura: “Busquen el Reino de Dios y lo demás vendrá por añadidura” (Mt. 6,33). De manera que la prioridad es trabajar y fortalecer nuestra relación filial con Dios, y eso implica conocernos, trabajar nuestras heridas, reconciliarnos con nuestra historia, esforzarnos por conocer nuestras debilidades, entablar amistades sanas, llevar una vida de castidad, salir de uno mismo y donarse a los demás al modo de Cristo. En otras palabras, si creamos un espacio seguro donde vivir la fe en comunidad, la soltería se convierte en un tiempo de gracia, un periodo fecundo, y ya comenzamos a vivir lo que nuestro corazón anhela: una familia por la fe. En el camino pueden surgir noviazgos y matrimonios entre miembros del grupo, como de hecho ha sucedido en estos más de tres años que tiene Lazos de Caná.

¿Qué importancia tienen los encuentros que organizan y en qué consisten?

Los encuentros son importantes, como también lo es la continuidad en la participación y la perseverancia en el camino. De la constancia de asistir y participar es posible llegar a ser parte de una comunidad; solo así se logra el sentimiento de pertenencia a esta familia de Lazos.

Por un lado, están los encuentros mensuales en cada ciudad, en una parroquia ya fijada para ese grupo. Allí se participa de la Eucaristía, de la Adoración y de la charla formativa, que forma parte de un itinerario basado en el proyecto “Juntos en camino +Q2”. Este es un programa para novios propuesto por la Subcomisión para la Familia de la CEE para formarse en comunicación, espiritualidad y afectividad, según el magisterio de la Iglesia. Es una formación más larga y completa de la que se suele recibir en un cursillo prematrimonial tradicional de fin de semana. De esta manera, si en el proceso aparece la persona que Dios desea para nosotros, ya se habrán sentado las mejores bases para una futura relación.

¿Por qué solo invitan a solteros o a personas con nulidad (o en vías de conseguirla)?

Por un lado, es preciso aclarar que, aunque la formación que se ofrece en Lazos de Caná está orientada principalmente a la vocación del matrimonio, muchos temas sirven para los solteros en general, tanto para los que viven este estado de vida de forma elegida como no. Abordamos temáticas relativas a la afectividad, psicología, apostolado o misión en la Iglesia, soltería con propósito y sanación de heridas, las cuales permiten a toda persona soltera discernir los planes de Dios para su vida, sea o no, finalmente, el matrimonio. Es cierto que la mayoría, si no todos, se incorporan a Lazos de Caná con el deseo profundo de formar una familia católica, pero en el proceso reconocen que el camino es más amplio y complejo de lo que esperaban. Así, terminan enfocándose en prepararse como buenos cristianos, en conocerse y mejorar como personas, y en volver a tener una íntima relación con Dios antes de encontrar a esa persona esperada y convertirse en esposos o esposas.

Por otra parte, es necesario señalar que la propuesta se limita a solteros que nunca se han casado, a viudos y a personas con nulidad o en vías de conseguirla porque, para la Iglesia, esta es la condición indispensable para contraer matrimonio o un nuevo matrimonio, en caso de darse una unión entre miembros de la comunidad. Como esta posibilidad siempre existe en el grupo que formamos, constituye una condición necesaria para nosotros.

¿Qué es lo que le hizo extender este movimiento por España?

Sinceramente, confío en que fue Dios quien me inspiró a iniciar y dirigir este apostolado. De cierta manera lo confirmo por el hecho de que Lazos de Caná se ha ido afianzando y expandiendo exponencialmente en toda España, porque es real la necesidad de un espacio especialmente dedicado a los solteros de nuestra Iglesia.

Por otra parte, yo solo no podría hacerlo: cuento, en primer lugar, con el sostén de Dios. Por medio de la oración personal diaria y de la adoración (soy adorador perpetuo en Sabadell), voy discerniendo el rumbo que Él me va inspirando para la comunidad. En segundo lugar, cuento con personas que apuestan por Lazos de Caná y se entregan a esta tarea desinteresadamente. Esto requiere mucho compromiso y horas de dedicación; a veces las fuerzas fallan y no siempre es fácil, pero Dios me da la fortaleza para seguir adelante y ver crecer este proyecto más allá de mis expectativas: siempre hay una nueva ciudad que pide tener su propia comunidad.

¿Por qué ciudades se han extendido y cómo ha visto la mano de Dios?

Hoy ya estamos en muchas ciudades de España; sumamos más de 2500 miembros repartidos en unos 20 grupos, entre abiertos y por inaugurar. Estamos presentes en Barcelona, Madrid, Valencia, Alicante, Zaragoza, Valladolid, Granada, Sevilla, Mallorca, Málaga, Toledo, Navarra, Almería, Córdoba, Asturias y Murcia, entre otras.

Como mencioné anteriormente, puedo ver la mano de Dios en el sorprendente y rápido crecimiento de la familia de Lazos de Caná en estos casi cuatro años, pero también lo veo en la entrega de tantas personas que se dedican voluntaria y desinteresadamente a la organización y puesta en marcha de las propuestas. Veo también la presencia de Dios cuando surge alguna dificultad o contratiempo que luego, con oración y paciencia, sale adelante mejor de lo que esperábamos. Dios se hace presente también en las parejas que vemos nacer en nuestra comunidad: novios que se comprometen y bodas que celebramos como la verdadera familia que somos.

¿Cuántos matrimonios y cuántos noviazgos han surgido de aquí?

En julio estuve en la boda de una pareja que se conoció en Lazos de Caná. Llevamos unas diez o doce bodas hasta la fecha y habrá entre 20 y 30 parejas de novios actualmente, sin contar otras cuatro comprometidas y próximas a casarse. Realmente es muy bonito ver estos frutos y ser testigos de estas uniones entre personas que buscaban a Dios primero, desearon vivir cristianamente su soltería y esperaron a la persona correcta. En estos testimonios podemos apreciar el valor real de una comunidad como la nuestra.

¿Por qué ha tenido tan buena acogida en las parroquias?

El primero que creyó en el proyecto fue el P. Fernando Castro, párroco de la iglesia del Sagrado Corazón en Sabadell. Los comienzos para Lazos de Caná no fueron inmediatos; la acogida en las parroquias llevó su tiempo, pues se trataba de un apostolado nuevo. Siempre digo que es fácil encontrar en las iglesias espacios para matrimonios, para novios, para niños y jóvenes; hay pastorales de todo tipo. Sin embargo, los espacios para solteros que anhelan vivir su soltería en comunidad desde los valores de la Iglesia —ya sea formándose con miras al matrimonio o viviendo plenamente esta etapa— no existían.

En este sentido, la novedad fue motivo de cierta resistencia al principio. Pero pronto, en cada ciudad, las parroquias fueron familiarizándose con el proyecto y así fue posible abrir tantos grupos. Hasta que una parroquia no acoge a Lazos de Caná no podemos inaugurar una comunidad allí, ya que necesitamos contar siempre con el acompañamiento espiritual de un sacerdote.

¿Esperan extenderlo a más países?

Es cierto que nos piden abrir comunidades en América; por ejemplo, me escriben de países como Argentina, Chile, Venezuela, Colombia y México. Sin embargo, nuestra prioridad ahora es afianzar la organización aquí en España. Una vez consolidados aquí, no habrá impedimento para pensar en cruzar a otro continente y que Lazos de Caná sea internacional, manteniendo siempre el carisma original. Esta fue una de las razones por las que resultó necesario convertirnos en asociación: elaborar un estatuto y regular la vida de los grupos, pues no queremos que se pierda la identidad de Lazos de Caná en el camino.

¿Cuáles son las próximas actividades que tienen previstas?

En octubre tendremos una peregrinación a Cotignac y en diciembre viajaremos a Italia. En todas ellas contaremos con sacerdotes, viviremos la fe y la oración en comunidad, y alternaremos momentos culturales y espirituales. Esto se organiza a nivel de todos los grupos, pero luego cada ciudad tiene sus propias propuestas: la charla mensual con sus ponentes y temas programados, así como salidas recreativas, excursiones, cinefórum y barbacoas; cada fin de semana hacemos algo.

En agosto vivimos la peregrinación a Medjugorje, que fue una semana llena de gracias. Experimentamos la fraternidad, la alegría y el acompañamiento espiritual de los sacerdotes; vivimos intensamente la confesión, la oración y el silencio. Muchos regresaron a sus hogares renovados y llenos de una fuerza que fueron compartiendo en los chats que tenemos. Realmente, en cada peregrinación presenciamos muchas conversiones y esos testimonios nos animan a seguir en este servicio. Incluso, a Medjugorje ya fueron dos parejas que habían formalizado su relación en la anterior peregrinación a Fátima y, además, allí mismo se formaron otras tres parejas nuevas.

¿Cuáles son las próximas actividades que tienen previstas?

En octubre tendremos una peregrinación a Cotignac y en diciembre viajaremos a Italia. En todas ellas contaremos con sacerdotes, viviremos la fe y la oración en comunidad, y alternaremos momentos culturales y espirituales. Esto se organiza a nivel de todos los grupos, pero luego cada ciudad tiene sus propias propuestas: la charla mensual con sus ponentes y temas programados, así como salidas recreativas, excursiones, cinefórum y barbacoas; cada fin de semana hacemos algo.

En agosto vivimos la peregrinación a Medjugorje, que fue una semana llena de gracias. Experimentamos la fraternidad, la alegría y el acompañamiento espiritual de los sacerdotes; vivimos intensamente la confesión, la oración y el silencio. Muchos regresaron a sus hogares renovados y llenos de una fuerza que fueron compartiendo en los chats que tenemos. Realmente, en cada peregrinación presenciamos muchas conversiones y esos testimonios nos animan a seguir en este servicio. Incluso, a Medjugorje ya fueron dos parejas que habían formalizado su relación en la anterior peregrinación a Fátima y, además, allí mismo se formaron otras tres parejas nuevas.

¿Quiere añadir algo más?

Desde Lazos de Caná queremos transmitir un mensaje claro: todo lo que hacemos nace del deseo de servir a Dios y ayudar a las personas, no de obtener un beneficio económico personal. Lo hacemos por Dios, para Dios y con Dios.

Nuestra asociación nació con una misión muy concreta: acompañar a las personas solteras, ofrecerles formación humana y espiritual, ayudarles a discernir su vocación y crear una comunidad en la que puedan crecer en la fe, vivir su soltería con sentido y prepararse, si esa es su vocación, para un matrimonio cristiano.

En un momento en el que están surgiendo distintas iniciativas dirigidas a personas solteras, creemos que es importante recordar que evangelizar no es convertir la fe en un negocio, sino poner los dones, el tiempo y los recursos al servicio de los demás y del Evangelio.

En Lazos de Caná procuramos organizar nuestras actividades y peregrinaciones con absoluta transparencia, buscando ofrecer precios ajustados y accesibles, sin utilizar nuestra misión evangelizadora como una vía de enriquecimiento personal. Nuestro objetivo es que el dinero no sea una barrera para acercarse a Dios, participar en una peregrinación o formar parte de una comunidad cristiana.

Respetamos que existan diferentes iniciativas y modelos de organización, pero consideramos necesario distinguir entre una actividad comercial y un apostolado que busca servir desde la fe. La popularidad en las redes sociales o el número de seguidores no deberían ser la medida de la autenticidad de una misión evangelizadora.

No queremos competir con nadie ni juzgar las intenciones de los demás. Queremos dar testimonio con hechos de que otra forma de hacer las cosas es posible: con humildad, transparencia, responsabilidad y vocación de servicio.

Lazos de Caná no pretende ser simplemente un lugar para encontrar pareja. Queremos que sea una familia espiritual en la que nadie se sienta solo, donde Jesucristo esté en el centro y donde se viva la fe a través de la Eucaristía, la adoración, la formación y la convivencia fraterna.

Porque, para nosotros, la finalidad no es hacer negocio con la fe, sino ayudar a las personas a encontrarse con Dios. Todo por Él y para Él.

Lazos de Caná — «Hagan todo lo que Él les diga» (Jn 2,5).

Autor

Javier Navascués
Javier Navascués
Subdirector de Ñ TV España. Presentador de radio y TV, speaker y guionista.

Ha sido redactor deportivo de El Periódico de Aragón y Canal 44. Ha colaborado en medios como EWTN, Radio María, NSE, y Canal Sant Josep y Agnus Dei Prod. Actor en el documental del Cura de Ars y en otro trabajo contra el marxismo cultural, John Navasco. Tiene vídeos virales como El Master Plan o El Valle no se toca.

Tiene un blog en InfoCatólica y participa en medios como Somatemps, Tradición Viva, Ahora Información, Gloria TV, Español Digital y Radio Reconquista en Dallas, Texas. Colaboró con Javier Cárdenas en su podcast de OKDIARIO.
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