15/08/2026 08:34

**Gracias a sus instituciones y a quienes las dirigen y han dirigido durante casi cinco décadas, España, hoy, es una res nulliu. El trágico balance aportado por todos los dirigentes de la Farsa del 78, con los socialcomunistas a la cabeza, consiste en haber convertido a España en una cosa de nadie, dejándola a merced de todos sus enemigos, de todos los malhechores. (Res nullius: Cosas de nadie. Término del derecho romano para indicar algo que no pertenece a nadie)

**¡Ay del PSOE por su iniquidad y sus escándalos! Característica del socialcomunismo es esa ignorancia y esa maldad despiadadas, rayanas en la demencia, que obliga a sus correligionarios a negar la realidad, la verdad y la belleza. Las nauseabundas palabras de Sánchez, asegurando en el Congreso que es un político limpio y que lidera un partido ejemplar, suponen el enésimo sarcasmo de esa burla sangrienta y trágica que ha resultado ser la Farsa del 78. Pero Sánchez y los suyos deberían saber que quien todo lo niega, todo lo confiesa.

**La sevicia de los socialcomunistas y de sus cohortes es proverbial. De ahí que desamparar a un pueblo -¡ay de la Corona y de la Espada!-, dejándole bajo la bota de estos vengativos es como dejar carne al lobo. Bellacos, ablandabrevas, fulleros, chekistas, bolcheviques, milicianos, represores, asesinos… Nunca son crueles los valientes ni los esforzados; cruel es el maula y el cobarde.

**Sánchez y su tropa, más sus cómplices y demás paniaguados, no son unos mentirosos flojos, es decir, que mienten por pereza o comodidad, sino unos mentirosos fehacientes, porque pretenden que su mentira parezca verdad; y unos mentirosos falsarios, o sea, deliberados, porque falsifican la realidad con intención aviesa y desleal.

**Los programas o propósitos, tanto de Sánchez como de Feijóo, ni son sinceros ni tienen fuerza moral. Todo lo que ambos -y sus partidos- han efectuado, efectúan y puedan efectuar en el futuro, han sido, son y serán hechos ajenos a la moral y a la lealtad debida a la patria.

**La ignorancia o la venalidad del juez son con frecuencia la desdicha del inocente y la dicha del culpable. En estas tinieblas de la vida civil que envuelven a España, un juez que sea prudente, ¿se sentará o no en el tribunal? Se sentará, sin duda, porque le constriñe a eso su juramento y le obliga la sociedad humana, a la que considera un crimen abandonar. Pero, ¿ cuántos jueces sabios y rectos quedan hoy en nuestra patria? Pocos, a la vista de la realidad diaria. La mayoría no tiene escrúpulos en atormentar a inocentes, ni en ponerse a las órdenes de los políticos. Y no consideran crimen dejar impunes los delitos del Club español de delincuentes, ni los de sus numerosas excrecencias, obligados como están por el chantaje, la voluntad perversa y la miseria humana por todos ellos representada. ¡Cuánto más cuerda y dignamente obrarían reconociendo sus prevaricatos, y si les queda algún sentimiento de piedad, clamando a Dios: «Líbrame de mis cobardías y de mis necesidades»!

**Yo me quejo, tú te quejas, él se queja; nosotros nos quejamos, vosotros os quejáis y ellos se quejan. Millones son los que expresan su descontento por inercia, por conveniencia o por oportunismo; pero muy escasos los que tratan de poner de veras remedio al caos y a la corrupción.

**Preguntaron al sabio:

– ¿Por qué elegiste a uno y no a otro?

– Porque cuando les mostré la relación de sus derechos y de sus obligaciones, el uno se interesó inmediatamente por sus derechos, y el otro, con la misma presteza, por sus obligaciones.

**Yo coincido con toda la buena gente que confía en VOX. VOX es bueno, sí, pero, ¿comparado con quién? Si lo comparamos con los traidores bipartidistas y sus protuberancias de la Farsa del 78, VOX es un gigante; pero si lo medimos, considerando lo que España necesita en esta hora, VOX es un enano. Cuando todo, todo, lo que envuelve a la convivencia es un engaño; cuando la ausencia de autoritas en los gobernantes -máxime si va unida a su violenta corrupción y a la correspondiente impunidad- supone una realidad absolutamente desmoralizadora para todo buen ciudadano, lo que la patria necesita no son unas elecciones fraudulentas, sino un cirujano de hierro o un pueblo en completa rebeldía. Y a ninguna de las dos cosas puede acogerse -ni posee- hoy por hoy, VOX. Ni maneja la aguda y decisiva lanceta, ni de la noche a la mañana puede poner de su parte a ciertas instituciones vitales, ni arrastra tras de sí a una consciente y aguerrida mayoría popular. Por ejemplo: ¿ qué puede hacer ahora VOX, si no lo ha hecho ya con anterioridad, contra los que han convertido o están a punto de convertir a toda España en un Torre Pacheco en llamas y sangriento?

**Por eso, ¿elecciones?, ¿para qué? ¿Algún futuro votante de VOX puede asegurarse a sí mismo que su papeleta favorable a este partido va a ser fielmente contabilizada? Si todo está podrido, si todo es dolo y estafa, ¿por qué razón los comicios no van a ser otra farsa más dentro de la Gran Farsa? No se trata de dudar de las buenas intenciones de VOX, lo que se ventila en esta hora es si VOX posee el suficiente poder para realizarlas, o la suficiente capacidad para lograr ese poder necesario. ¿Tiene poder VOX para garantizar y exigir unas elecciones limpias? Ítem más: ¿los electores españoles cuentan con la necesaria lucidez y con el suficiente civismo como para ser conscientes del giro radical que sociopolítica y culturalmente precisa España, si ha de seguir siendo España? Cuando VOX consiga que el español actual -el elector actual- rehúya lo intrascendente y ponga su mirada en un sistema superior de valores; cuando consiga convencerle de que no puede vivir sin espiritualidad y que debe dejar de ser un obediente autómata entregado al Sistema; cuando consiga que ame de veras a su patria y defienda a la familia -basamento social- y a la vida, hablaremos. Pero, quizás, para entonces, ya sea tarde.

**Si bien es cierto que no han faltado ni faltan naciones enemigas extranjeras contra las cuales se han librado y se libran guerras, sin embargo, se han originado guerras de peor laya y condición: las guerras sociales y civiles. La injusticia del enemigo es la causa de que el sabio declare guerras justas. Y esa injusticia, por ser tara humana, debe deplorarla el hombre libre, que considera con horror males tan enormes e inhumanos. Y el que los provoca (el socialcomunismo y sus verrugas), o los sufre o considera sin dolor (el capital y la plebe indiferentes y apátridas), es el peor de los miserables, pues ha perdido el sentimiento humano.

**Detalle de un diálogo extraído del último discurso de José Calvo Sotelo en las Cortes, antes de su asesinato por el socialcomunismo:

José Calvo Sotelo: Sería un loco el militar que al frente de su destino no estuviera dispuesto a sublevarse en favor de España y en contra de la anarquía.

Diego Martínez Barrio: No haga usted invitaciones que fuera de aquí pueden ser mal traducidas.

José Calvo Sotelo: La traducción es libre; la intención es sana y patriótica, y de eso es de lo único que yo respondo.

Chispas de actualidad (IV). Por Jesús Aguilar Marina

Chispas de actualidad (III). Por Jesús Aguilar Marina

Chispas de actualidad (II). Por Jesús Aguilar Marina

Autor

Jesús Aguilar Marina
Jesús Aguilar Marina
Madrid (1945) Poeta, crítico, articulista y narrador, ha obtenido con sus libros numerosos premios de poesía de alcance internacional y ha sido incluido en varias antologías. Sus colaboraciones periodísticas, poéticas y críticas se han dispersado por diversas publicaciones de España y América.
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