- España se sobrepone a una pésima primera parte, al empuje de una Croacia enrabietada y a un 1-0 que parecía resistirse durante una hora para imponerse 1-2 en Split. Mikel Merino, autor de los dos goles, firma otra aparición decisiva. Lamine Yamal, sin marcar, vuelve a dejar destellos de futbolista diferente.
Hay remontadas que nacen de la superioridad. Y hay otras que se construyen a fuerza de carácter. La de España en Split pertenece a la segunda categoría.
Durante casi toda la primera parte, la selección campeona del mundo estuvo irreconocible. Croacia salió a morder, jugó con una intensidad muy superior a la mostrada días atrás en Sevilla y convirtió cada pérdida española en una oportunidad para correr hacia Unai Simón. El equipo de Slaven Bilić había entendido algo elemental: contra España no bastaba con defender; había que discutirle el partido desde el primer minuto.
Y lo hizo.
Unai Simón ya había tenido que intervenir ante un cabezazo de Josip Stanišić cuando llegó el golpe. En el minuto 17, una pérdida en la zona central permitió a Croacia lanzar una transición de tres contra dos. Igor Matanović disparó, Simón rechazó el balón y Perišić, atento al rebote, apareció para marcar el 1-0.
El tanto castigaba una primera media hora en la que España no conseguía imponer ni su circulación ni su presión tras pérdida. Rodri y Pedri no encontraban continuidad, Dani Olmo apenas podía recibir con ventaja y Lamine Yamal, rodeado cada vez que arrancaba desde la derecha, tenía que buscar soluciones casi por su cuenta.
Pero incluso en una noche espesa había señales.
Antes del descanso, Lamine recibió en ventaja, se abrió hacia la derecha y cruzó un disparo que acabó en la red lateral. Fue una de las primeras veces en las que España consiguió romper de verdad la estructura croata. El descanso llegó con una sensación poco habitual: la campeona del mundo perdía y, por momentos, lo hacía merecidamente.
Luis de la Fuente tomó entonces una decisión sencilla y trascendente: Mikel Merino al campo.
El centrocampista entró por Álex Baena y aportó desde el primer minuto aquello que España necesitaba: presencia física, llegada al área y capacidad para ocupar los espacios que Croacia estaba dejando cuando empezaba a hundirse. El cambio alteró el partido. España adelantó líneas, recuperó más arriba y comenzó a instalarse definitivamente en campo croata.
Y entonces apareció también Lamine.
No necesitó marcar para incendiar el encuentro. En el minuto 58 encontró una diagonal y puso un centro con efecto, de esos que parecen buscar por sí solos un rematador. Dani Olmo se lanzó para llegar al envío, pero se quedó a centímetros. Era otro aviso: España ya estaba jugando mucho más arriba y Lamine había encontrado el espacio que le había faltado durante la primera mitad.
Tres minutos después llegó el empate.
Un despeje defectuoso de la defensa croata dejó la pelota viva. Dani Olmo atrajo a dos defensores y encontró a Merino, que atacó el espacio y batió a Livaković con un disparo raso desde dentro del área. 1-1. La remontada acababa de empezar.
España ya era otra.
Croacia, que había jugado con una energía extraordinaria durante el primer tiempo, comenzó a pagar el esfuerzo. España recuperó metros, movió la pelota con más velocidad y obligó al conjunto balcánico a defender cada vez más cerca de Livaković. Lamine seguía apareciendo entre líneas y en el costado derecho, generando situaciones de uno contra uno y obligando a los croatas a replegar varios metros.
El golpe definitivo para los locales llegó en el minuto 80.
Perišić, protagonista del gol que había puesto por delante a Croacia, recibió la segunda amarilla después de un contacto con Cucurella. La decisión fue revisada por el VAR, que mantuvo la expulsión. Croacia se quedaba con diez y España tenía por delante más de diez minutos para buscar la victoria.
Pero ese fue precisamente el momento más peligroso.
Con diez jugadores, Croacia se encerró y España tuvo que atacar contra un bloque completamente hundido. El partido parecía condenado a terminar 1-1. Livaković sostenía a los suyos y cada minuto que pasaba aumentaba la sensación de que el empate podía ser suficiente para España y glorioso para una Croacia que había recuperado su orgullo después del 0-7 sufrido ante Inglaterra.
Hasta que apareció Merino.
Minuto 89.
Zubimendi encontró el pase y Merino atacó la jugada desde atrás. El navarro recibió con espacio y conectó un zurdazo que terminó en el fondo de la portería. El segundo. El de la remontada. El que convirtió una noche que había comenzado torcida en otra demostración de supervivencia de esta España.
El banquillo español saltó como si acabara de ganar una final.
Y probablemente era lógico. Porque había mucho más que tres puntos en ese gol. España había perdido el control, había recibido un golpe, había tenido una primera parte muy mala, había necesitado tocar el sistema desde el banquillo y había encontrado finalmente la manera de derribar una resistencia que parecía inquebrantable.
Merino, además, volvió a aparecer para marcar las diferencias, como ya viene siendo costumbre.
Ya había marcado ante la República Checa tres días antes. Ya había decidido partidos durante el Mundial. Y ahora firma un doblete en Split para completar una remontada de enorme valor competitivo.
Y luego está Lamine.
No marcó. No asistió. No necesitó ninguna estadística espectacular para dejar claro lo que representa. Le bastaron sus conducciones, sus cambios de ritmo y esa capacidad casi insolente para inventar una solución donde parece no existir ninguna. En una noche en la que España necesitó más oficio que brillo, él siguió intentando abrir una grieta.
Eso también forma parte de su magia.
España ganó 1-2 en Poljud y se llevó de Split mucho más que una victoria. Se llevó una demostración de carácter. Porque esta vez no hubo goleada, ni monólogo, ni partido resuelto antes del descanso.
Hubo dificultad.
Hubo sufrimiento.
Hubo reacción.
Y hubo un jugador que volvió a aparecer cuando la noche pedía un héroe.
Mikel Merino puso la épica. Lamine Yamal puso la magia. Y España puso el carácter de una campeona.
Autor
Últimas entradas
Actualidad06/10/2026Merino culmina una remontada épica y España conquista Split. Por Minuto 90
Actualidad03/10/2026Lamine Yamal vuelve a encender España y la Roja supera a Chequia. Por Minuto 90
Actualidad01/10/2026¡BOMBAZO MUNDIAL!: Portugal ya preparaba el adiós de Cristiano: la condición que aceptó la Federación. Por Minuto 90
Actualidad29/09/2026Lamine Yamal gobierna el Pizjuán: doblete, exhibición y goleada de España a Croacia. Por Minuto 90
