|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El tablero político ante los comicios de noviembre vuelve a activar las viejas triquiñuelas de la ingeniería electoral de Ferraz. Tras la fachada de regeneración y tecnocracia abanderada por la abogada Miriam González Durántez, la irrupción de Democracia 21 responde a un diseño destinado a fracturar el voto opositor para sostener la estructura sanchista.
Bajo la proclama de un presunto espacio centrista y transversal, la marca no busca abrir una tercera vía real, sino canalizar el desencanto del electorado moderado y conservador que rechaza al Gobierno. La maniobra atiende a la lógica matemática del sistema d’Hondt: dispersar los restos de sufragios en las circunscripciones clave para neutralizar la suma de escaños de la alternativa al régimen e impedir una mayoría absoluta clara.
Se antoja un burdo sarcasmo pregonar con vehemente y cierta artificiosidad, la higienización del Estado de derecho mientras se sirve a la estrategia de intoxicación promovida desde el poder ejecutivo. Presentarse como un bálsamo moderado frente al deterioro institucional no es más que un engaño dialéctico cuando el fin último consiste en rescatar indirectamente al autócrata en apuros, brindándole el oxígeno que la soberanía popular le niega en las urnas.
Esta operación de laboratorio evidencia hasta qué punto el régimen necesita fabricar disidencias controladas para neutralizar el voto ajeno, la contestación social. Al fragmentar la voluntad de cambio en pequeñas siglas sin proyección real de gobierno, se tira a la papelera el valor decisivo de miles de papeletas que, por puro porcentaje mínimo, jamás se traducirán en representación parlamentaria.
El silencio atronador sobre la corrupción sistémica y la complicidad tibia ante los atropellos constitucionales del sanchismo retratan de inmediato la naturaleza del experimento. Ninguna opción auténticamente regeneradora se prestaría a jugar el papel de comparsa o muleta táctica en el momento de mayor vulnerabilidad penal y política de la Moncloa.
La ciudadanía despierta no debe ceder ante cantos de sirena diseñados en la trastienda de la oportunidad política. Frente al fraude de los partidos artefacto, concebidos para confundir a los indecisos y diluir la indignación nacional, solo cabe la firmeza conceptual, el rigor inflexible y la defensa sin matices de la legalidad constitucional.
Frente a las estratagemas de dispersión del voto, la única respuesta efectiva es la claridad de principios y los hechos sin concesiones.
RES NON VERBA.
Autor

-
Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional Muck Rack, autor de 17 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en muchos medios de prensa escrita y digital como El Imparcial, Rambla Libre, Diario 16, Levante y ÑTV España entre otros, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.
Información en buscadores mundiales de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela
Perfil de autor, obra literaria y trayectoria indexada en Google con Google Knowledge Panel.
Propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
Últimas entradas
Actualidad21/10/2026La farsa sanchista Democracia 21 de la artificiosa Miriam González Durántez. Por Ignacio Fernández Candela
Actualidad21/10/2026La Italia de Meloni planta cara a la barbarie callejera: tecnología, rigor penal, valor nacional. Por Ignacio Fernández Candela
Actualidad21/10/2026Si Conde-Pumpido hubiese rescatado la Ley de Nietos. Por Ignacio Fernández Candela
Actualidad20/10/2026Extirpar a Pedro Sánchez, «de una manera u otra», como a un puto cáncer. Por Ignacio Fernández Candela
