21/10/2026 00:06

Vivimos en un mundo de locos donde se nos llena la boca con palabras tales como la libertad, democracia, justicia y solidaridad pero que, en muchas ocasiones no se compadecen con los hechos. A veces somos capaces de reconocer que nos quedamos esperando que alguien venga y lo arregle, pero no vamos mucho más lejos. Y, lo peor es que, en particular nos callamos cuando la izquierda progre detenta el poder. (No toda la izquierda, por ejemplo, la de Dinamarca, debe ser incluida en la izquierda progre)

Pero España is different. Así, según la Izquierda Progre y Telepedro, la culpa de la ocupación de la Puerta del Sol la tiene el gobierno que está ubicado en la Puerta del Sol. Por tanto, es lógico también que el gobierno de Ceuta sea el culpable de la invasión de Ceuta, etc. etc.

En fin, a Pedro Sánchez ya le conocemos. No nos engañemos. Miente y mentirá Pedro Sánchez, Marlaska y todos los suyos, pues no reconocen que el orden es imprescindible para la democracia y tal vez prefieran que los «progres» lleguen a quemar el Palacio de Cibeles al igual que han quemado, en Francia, el Ayuntamiento de Limoges.

Pretenden ser inconscientes de que están rompiendo, continuadamente, la estructura del Estado de Derecho, con su tolerancia ante la ocupación; con la amnistía total de quien no se arrepiente sino que dice que «lo volverá a hacer», como sucede con quienes no se han arrepentido de dar un golpe de Estado el 1 de octubre de 2017; con el indulto a quienes han malversado 680 millones de los españoles en los ERE, a efectos de beneficiar a amigos del partido y ganar votos para el PSOE.

No, no nos engañemos. Las cifras económicas reales indican que la Seguridad Social está arruinada y así se mostró, con datos contundentes, en el artículo de hace pocos días en El Mundo; que el paro es tremendo y que el maquillaje de los fijos discontinuos, que se inventó Yolanda Díaz, no pueden ocultar que la situación de España, la peor de Europa si miramos a los grandes países de Europa Alemania, Italia, Francia,  Inglaterra; que la deuda pública sigue creciendo a pesar del aumento importantísimo de la recaudación de impuestos; que el gasto público está desmadrado y que no hay la menor evaluación que demuestre que se gaste de forma eficiente.

La izquierda no solo no evita la corrupción contractual, sino que también gasta dando paguitas a todo el mundo (los EREs fueron un ejemplo de ello) cosa que no hay presupuesto que aguante…

El Estado, la nación española como nos define nuestra Constitución, requiere un gobierno que garantice el derecho de que se pueda desarrollar y estimular la actividad económica; que garantice que no haya corrupción, ni puestos creados para que cobren el hermanísimo ni chiringuitos para emplear a los amigos.

La izquierda, si tiene valor, debe mirar a la China comunista y reconocer que China comunista, según sus propios datos oficiales, tiene un PIB que procede en un 60% del sector privado y un empleo urbano que, en un 80%, procede del sector privado; que tiene propiedad privada, iniciativa privada y mercado libre y que ha tirado El Capital de Marx, la Biblia del marxismo a la basura.

La izquierda si de verdad quiere colaborar a hacer un mundo mejor debe renunciar a la mentira y a la demagogia que es una forma engañosa de mentira.

Puede, por el contrario, seguir apoyando al sanchismo, que cada día más se parece a un castrismo sin boina del Che.

En fin, de aquí a las próximas generales, día 29 de noviembre, quienes se consideren de izquierda pero no progre, tienen tiempo para reflexionar.

Autor

Enrique Miguel Sánchez Motos
Enrique Miguel Sánchez Motos
Administrador Civil del Estado.
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