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Héctor Aranda Cedillo es Licenciado en Historia y posee el Máster de Formación de Profesorado por la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente ejerce como profesor de Historia en Valdefuentes, es catequista y lidera el proyecto de divulgación Entresiglos Podcast.
¿Por qué siendo profesor decidió crear un canal de YouTube?
La respuesta es que siempre he tenido una tendencia natural hacia la comunicación. Todo empezó en un campamento de verano mientras trabajaba como monitor de un grupo Scout. Un día de pleno agosto, durante una marcha, un acampado me pidió que le contara una historia para hacerle más ameno el trayecto. Bajo esa circunstancia, decidí relatarle la vida de Cayo Julio César, un personaje que siempre me había fascinado.
Después de esa experiencia, entendí que debía darme a los demás a través de la enseñanza y la educación; por ello, estudié el grado en Historia y me especialicé en el mundo antiguo. El pódcast surge como una respuesta a mi necesidad innata de compartir lo que me apasiona. Si bien mi trabajo diario ya me lo permite, el pódcast es un espacio en el que puedo ir más allá de la «punta del iceberg» que nos impone la ley educativa. Me permite tratar temas que no suelen verse en un aula, ya sea por desinterés de las autoridades políticas o por la complejidad del asunto.
En ese sentido, siempre me he considerado un hombre con muchas ganas de transmitir la verdad, la verdad con mayúsculas. Aunque en los tiempos que corren, el buenismo moral y una ley educativa que pretende desarraigar nuestra tradición y nuestras creencias hacen que esta tarea sea cada vez más complicada. Ese es uno de los principales motivos por los que nace Entresiglos: que ninguna entidad política me impida contar la realidad de la historia.
¿Cómo nace el proyecto Entresiglos y con qué objetivo?
Como decía, Entresiglos nace como una ventana que me permite comunicar temas de historia, religión, política y filosofía con total libertad. Desde que estudié la carrera, siempre me ha gustado debatir, contrastar y poner en común una gran cantidad de problemáticas. Pensé que estos temas podían interesar a más gente y decidí ir a por todas: realicé una gran inversión y abrí el pódcast.
Aunque la historia juega un papel fundamental en la programación, mi objetivo es que la audiencia se enriquezca en todos los aspectos: político, religioso, histórico, literario y científico. Por eso, uno de los propósitos es traer a una gran variedad de perfiles distintos que nos permitan aprender al máximo. Por otro lado, en los últimos años me he acercado mucho a la Iglesia, me he hecho catequista y me he interesado profundamente por la fe. Abrir el pódcast me brindaba la posibilidad de hablar con gente mucho más ducha y letrada que yo, lo que me permite aprender a la vez que realizo la tarea de evangelización que me corresponde como buen cristiano.
¿Por qué es fascinante hacer divulgación de los principales hechos históricos?
Porque actualmente solo conocemos lo que nos han enseñado en la escuela o en el instituto. Poca gente tiene tiempo para introducirse de lleno en el estudio de la mayoría de los acontecimientos históricos. Para mí, es fascinante sumergirme en libros, tratados y documentos que me permitan descubrir cómo sucedió realmente algo. A la audiencia le llena escuchar un episodio sobre un tema particular que le permita descubrir detalles desconocidos, misterios, curiosidades o simplemente la verdad detrás de un acontecimiento.
Un ejemplo claro es el segundo episodio de Entresiglos, en el que entrevisté al doctor Diego Chapinal-Heras, experto en Historia de Grecia por la Universidad Complutense de Madrid. Diego es el mayor especialista en nuestra lengua sobre oráculos griegos. Traer este tipo de perfiles me permite bucear de una forma más profunda en acontecimientos que en la escuela solo hemos visto de soslayo.
¿Por qué presenta la historia desde una cosmovisión católica?
Porque, como decía san Josemaría, no se puede diferenciar la vida pública de la privada. Uno es católico las 24 horas del día y eso, claramente, se refleja en lo que hacemos, decimos y pensamos. Además, la historia tiene una gran ventaja respecto a otras ciencias: se presenta como una materia inherentemente subjetiva, y desde el momento en que elegimos la temática a estudiar e investigar, ya estamos ejerciendo nuestra libertad. Las aproximaciones que tenemos hacia los temas están determinadas por nuestros pensamientos y convicciones; por ello, considero que la historia es inseparable de la cosmovisión católica.
¿Por qué prefiere evangelizar así en lugar de darle al canal un sentido puramente catequético?
Es una pregunta que yo mismo me hice antes de crear el proyecto. Me detuve a pensar en la variedad temática que iba a exponer y en el público al que se dirigiría el programa. Las conclusiones me llevaron a abordar el espacio desde una óptica no catequética. Esto me facilita atraer a perfiles de invitados más amplios y, al mismo tiempo, me permite acercar la cosmovisión cristiana a un público que puede no formar parte de la Iglesia, pero que se aproxima a ella poco a poco y sin reticencias.
¿Qué tipo de perfiles y contenidos busca?
Los perfiles que busco siempre van de la mano con el tema que quiero tratar, no al revés. No invito a nadie solo porque sea famoso y me pueda dar muchas visitas. Hay muchos podcasters que trabajan a la inversa, calculando cuántas visualizaciones les va a aportar cada movimiento. En mi caso no es así: me gusta hacerme preguntas —como nos las hacemos todos— y, a partir de ahí, leo libros, escucho entrevistas y encuentro los perfiles idóneos para tener una charla interesante.
En cuanto a los contenidos, siempre tienen que ser aportaciones útiles para la sociedad y que sacien la curiosidad sobre las preguntas que nos planteamos. Me es indiferente si hablamos de física teórica, filosofía, política o religión, siempre que nos sirva para conocer más y, por supuesto, para acercarnos a la verdad.
¿Cómo prepara cada espacio?
Cada espacio se prepara de forma concienzuda, partiendo siempre de las dudas que quiero resolver. Hay ciertos aspectos de la historia, de la filosofía y de la realidad a los que quiero dar explicación. Una vez localizados, busco a los profesionales con los que me gustaría charlar. Puede ser que los conozca previamente porque han publicado algún artículo científico, porque tienen obras de divulgación o simplemente porque valoro su trayectoria y quiero que una de nuestras charlas quede grabada.
Para cada entrevista, una vez seleccionado el invitado, suelo leer entre dos y tres libros del tema a tratar para poder aportar al episodio. No soy el clásico director de programa; me gusta involucrarme en cada tema. Es cierto que en religión, filosofía e historia tengo mucho que decir y disfruto con ello. En el futuro, cuando reciba a científicos, matemáticos o médicos, me formaré para entender los conceptos más complejos que planteen, lo que me permitirá transmitir esos conocimientos de manera sencilla al público.
¿Cuál es su sello personal?
Pienso que esto se intuye a lo largo de la entrevista. Si tuviera que definirlo en pocas palabras, sería la autenticidad y la pasión por lo que hago. Mucha gente puede hablar, entrevistar o hacer videos en redes sociales, pero mi factor diferencial es la capacidad de mostrar pasión. Cualquiera que vea mi pódcast podrá decir que le gusta más o menos, pero nunca que no estoy disfrutando de verdad y que lo hago a corazón abierto.
Otra huella de mi trabajo es la capacidad de comunicación. Me considero un buen comunicador, capaz de calar en el corazón del oyente, transportarlo a épocas pretéritas y hacerle ameno el viaje al pasado. Quien me escuche comprobará que el tiempo vuela y que, en un abrir y cerrar de ojos, han pasado dos horas.
¿Por qué confía en que el canal crecerá ofreciendo buenos contenidos?
Ora et labora. Reza y trabaja. Creo que estas dos palabras resumen muy bien la filosofía con la que quiero construir Entresiglos. Por un lado, la oración me recuerda que no todo depende de mí, que hay una dimensión espiritual que da sentido a lo que hago y que debo poner mis talentos al servicio de algo que trascienda mis propias aspiraciones. Por otro, el trabajo me recuerda que la voluntad, la disciplina y la perseverancia son indispensables para que cualquier proyecto salga adelante.
Tengo la determinación de seguir invirtiendo tiempo, esfuerzo y recursos en este proyecto, con la confianza de que, si seguimos haciendo un contenido de calidad, poco a poco llegaremos a más hogares. No espero que los frutos lleguen de un día para otro, ni creo que el éxito deba medirse únicamente en cifras. Mi responsabilidad es trabajar con rigor, cuidar el contenido y ser fiel a los principios que inspiraron el nacimiento de Entresiglos; el tiempo dirá hasta dónde podemos llegar. Por eso agradezco tanto las entrevistas, los congresos y los pódcasts a los que me invitan, porque me permiten dar visibilidad a una iniciativa que exige una inversión considerable.
Al final, aunque muchas veces digo que soy el director de este proyecto, me gustaría que Entresiglos terminara perteneciendo, en cierto modo, a todos sus oyentes y, de manera muy especial, a mis futuros hijos. Quiero que sea algo más que un canal de YouTube o un pódcast; quiero que sea el testimonio de una forma de entender la vida, de buscar la verdad y de transmitir el conocimiento a las siguientes generaciones. Si algún día mis hijos escuchan estos programas y descubren en ellos las inquietudes, las convicciones y los principios que guiaron a su padre, sentiré que una parte fundamental de este trabajo ha cumplido su propósito.
Porque el verdadero legado no consiste únicamente en aquello que construimos, sino también en lo que dejamos en los demás. Y ahí vuelve a cobrar sentido el Ora et labora: trabajar con todas nuestras fuerzas, sin caer en la soberbia de pensar que todo depende de nosotros, y poner el resultado en manos de Dios. Quizá no lleguemos a ver todos los frutos de lo que sembramos, pero eso no significa que el esfuerzo haya sido en vano. Al fin y al cabo, hay obras cuyo valor no reside en cuánto crecen durante nuestra vida, sino en su capacidad para perdurar después de nosotros.
Autor
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Subdirector de Ñ TV España. Presentador de radio y TV, speaker y guionista.
Ha sido redactor deportivo de El Periódico de Aragón y Canal 44. Ha colaborado en medios como EWTN, Radio María, NSE, y Canal Sant Josep y Agnus Dei Prod. Actor en el documental del Cura de Ars y en otro trabajo contra el marxismo cultural, John Navasco. Tiene vídeos virales como El Master Plan o El Valle no se toca.
Tiene un blog en InfoCatólica y participa en medios como Somatemps, Tradición Viva, Ahora Información, Gloria TV, Español Digital y Radio Reconquista en Dallas, Texas. Colaboró con Javier Cárdenas en su podcast de OKDIARIO.
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