
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Primero, el demoledor, a fuer de revelador estudio de Nature del pasado 25 de junio, conclusión: la inflamación cardíaca grave es 44 veces mayor después de la timovacunación covidicia.
Miocarditis y pericarditis
La posibilidad de ser hospitalizado por tal causa, plausible, más plausible posibilidad. Miocarditis (inflamación) y pericarditis (irritación), pues, dos clásicos del matarratas transgénico. Y transgenizador.
https://www.nature.com/articles/s41467-022-31401-5
Más reciente, otrosí. Estudios sobre autopsias confirmando incontrovertiblemente la estrechísima ligazón entre el Tecno-Raticida y la inflamación cardíaca. Cada vez más autopsias que «afirman repetidamente» que el chute covidiota causó miocarditis, o inflamación cardíaca, que a su vez condujo, en muchos casos de manera casi repentina (la celebérrima repentinitis), al fallecimiento (lo dicho, súbito en multitud de casos) en los cadáveres estudiados.
Por ejemplo, un estudio del pasado 1 de agosto concluyó que dos adolescentes murieron muy «poco» después de su kakuna de ARN mensajero de Pfizer debido a una «clara lesión miocardítca», haciéndose fidedigno eco de otros dos informes que identificaron la miocarditis como la causa de la muerte después de la «vacunación» covidiana.
Otro ejemplo más: un estudio reciente encontró que casi uno de cada tres adolescentes tailandeses que recibió la basura de FARMAFIA de Pfizer (29,24 por ciento, para ser precisos) sufrió serias patologías cardíacas después de la TIMOKaKunación.
En febrero de este mismo año, abundando, el investigador de salud y ex funcionario del HHS, el doctor Paul Alexander, citó cientos de estudios que demuestran el gravísimo daño causado por la tecno-mierda transgénico: inequívoco vínculo entre la kakuna y la miocarditis.
Coágulos/“coágulos” y enfermedades cardiovasculares
¿Y cómo se generan estas miocarditis y pericarditis? Acertaron. Coágulos. Y un estudio italiano reciente – realizado por los reputados doctores Franco Giovannini, Pisano Gianpaolo y Riccardo Benzi Cipelli – ha revelado que el 94% de las personas que ha recibido las banderillas covidicias presentan un «espectacular número coágulos de sangre y partículas extrañas». «Peculiares» coágulos, dizque. Coágulos que no son coágulos, mayor precisión.
Se analizaron muestras de sangre de 1.006 personas enviadas al Centro de Biodiagnóstico Giovannini por diversos trastornos tras recibir una inyección de «vacunas» de ARNm de Pfizer/BioNTech o Moderna. Y 948 pacientes, generalmente en el momento del segundo chute, «transición repentina», pasando «de un estado de perfecta normalidad a un estado patológico, acompañado de hemólisis, apilamiento y aglomeración visibles de glóbulos rojos junto con la formación de estructuras extrañas conglomeradas gigantes, algunas de apareciendo como superestructuras de la familia del grafeno»…
https://ijvtpr.com/index.php/IJVTPR/article/view/47/80
…Algo sin precedentes, remachan. Pues lo dicho. Atacando, desde el inicio, y lo que te rondaré morena, lo nuclear del ser humano: corazón. Y cabeza. Y cojones (u ovarios). En fin
Autor

- Nacido en Bilbao, vive en Madrid, tierra de todos los transterrados de España. Escaqueado de la existencia, el periodismo, amor de juventud, representa para él lo contrario a las hodiernas hordas de amanuenses poseídos por el miedo y la ideología. Amante, también, de disquisiciones teológicas y filosóficas diversas, pluma y la espada le sirven para mitigar, entre otros menesteres, dentro de lo que cabe, la gramsciana y apabullante hegemonía cultural de los socialismos liberticidas, de derechas y de izquierdas.
Últimas entradas
Actualidad01/04/202515 de agosto de 2025, ¿el día que cambió la historia de la humanidad? Por Luys Coleto
Actualidad27/03/2025El mundo se cayó encima (o cuando llega el momento de decir definitivamente adiós). Por Luys Coleto
Actualidad18/03/2025La corrupción más grande de EssilorLuxottica: preparando el satánico transhumanismo. Por Luys Coleto
Actualidad17/02/2025Psicópatas narcisistas en la vida: no se lo deseas ni a tu peor enemigo. Por Luys Coleto