15/08/2026 07:11
Getting your Trinity Audio player ready...

Lo  primero que nos enseña, o debería enseñarnos, es que en Francia se aplica la ley. Yvan Colonna, independentista corso que asesino a UNA persona en 1998, al prefecto de la isla, Claude Erignac, fue condenado a “cadena perpetua”.

    La segunda cosa que nos enseña, o debería enseñarnos, es que a Yvan Colonna lo asesina (22-3-2022, en la prisión de Arlés, Marsella) el africano camerunés de nacionalidad francesa y religión musulmana, Frank Elong Abé, detenido por las tropas norteamericanas en Afganistán por militar en Al Qaida, y puesto a disposición de las autoridades de Francia por ser ciudadano francés. El motivo fue que a juicio de este musulmán Yvan Colonna, de religión cristina, era un “BLASFEMO”.

    Las dos preguntas son inevitables:

    ¿Por qué en España seguimos discutiendo la pena de “cadena perpetua”, que en modo alguno se ha aplicado a los terroristas de ETA, todos ellos con más asesinatos a sus espaldas que este tal Ivan Colonna?

    ¿Cuántos terroristas MUSULMANES o simples delincuentes de esta religión tenemos en nuestros centros penitenciarios con todos sus derechos respetados, incluso culinarios, potencialmente peligrosos para el resto de presos no musulmanes, principalmente cristianos practicantes o militantes de grupos políticos que están en contra de la inmigración musulmana a Europa?

    Y menos mal que a Yvan Colonna lo ha asesinado un musulmán…

    ¿Se imaginan ustedes que el asesino hubiera sido el hijo, el hermano, el padre o algún otro familiar, incluso amigo, de Claude Erignac que estuviera también preso, o hubiera accedido al establecimiento penitenciario con el propósito de vengar la muerte de su familiar? ¿Se imaginan ustedes en el lugar que hubieran quedado tantos familiares o compañeros de asesinados por ETA?

    ¡Como en España en ningún sitio! Dicen las gentes que nos invaden.

    Al final va a ser verdad eso de que la única patria del hombre es la infancia… Óigame, ¿y España? Pues, mire usted, el lugar donde vivo, y a ser posible, cuanto mejor, mejor. Estamos llegando al límite de la racionalidad y puede no quede más opción que ser posibilista o simplemente pragmático. Al menos para no sufrir, o no llegar a la desesperación, que es peor. Ya saben, “ojos que no ven, corazón que no siente”.         

Autor

Pablo Gasco de la Rocha
ÑTV España
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.