
Algunos aún siguen manteniendo que en España existe una “Democracia” y yo digo, me ratifico y confirmo, que nunca hubo una democracia, desde la muerte del general invicto en vida que fue Franco. La realidad es que poco a poco se destruyen cruces, monumentos y todo lo relacionado con la religión católica y la Patria. La apisonadora comunista, junto al PP y a los monarcas desleales van convirtiendo a España en su basurero.
Algunos consideran que por tener Elecciones Generales cada 4 años, estando y siendo amañadas al gusto del interesado, España es una democracia. Y esos personajes que llegan a la Moncloa, si incumplen su programa electoral para engañar a los bobos de turno y hacen todo lo contrario de lo que prometieron una vez sentados en la Moncloa, no hay justicia alguna que les eche por mentirosos, embaucadores y prevaricadores. Sólo auguran que votes a otro dentro de 4 malditos años, sufriendo al dictador tirano de turno.
Pues bien, hasta el año de 1978 hubo un rey que no obró como se esperaraba al regalar una tercera parte de nuestro territorio, como era el Sahara Occidental Español, en 1975, apoyado por los americanos, estando a la cabeza el diabólico dictadorzuelo mundial Henry Kissinger. Pero ese mismo monarca liberó de la cárcel a los peores asesinos de ETA, GRAPO y TERRA LLIURE. Luego asesinaron a cientos de inocentes. ¿Quién le pidió responsabilidades junto a su botones para todo Adolfo? No sólo eso, sino que en lugar de excomulgarle, esa Jerarquía proclive al comunismo metió su cuerpo en la Catedral de Ávila y en sitio preferencial. Y ahora, ¿ quién responde por el sagrado Monumento a la Reconciliación que fue el Valle de los Caídos?
El padre Santiago Cantera, de 53 años, se convirtió en Prior de la Comunidad benedictina en el año 2014, donde accedió en la treintena. Es un notable historiador con numerosas obras publicadas, como La crisis de Occidente. El religioso ha tratado de mantener siempre el Valle de los Caídos alejado de las disputas políticas para preservar su sentido primigenio: la oración de los monjes por los fallecidos de ambos bandos de la Guerra Civil española, y por la paz y la unidad de España.
Este proceso coincide en el tiempo con la resignificación del Valle de los Caídos, renombrado como Cuelgamuros, siguiendo sus postulados de la ley de Memoria Comunista, nunca democrática
Fuentes eclesiales defienden a LA RAZÓN que “el fin de la ‘era Cantera’ coincide sin buscarlo con las negociaciones abiertas con el Gobierno”. “De la misma manera, niegan de forma categórica que el relevo benedictino haya sido fruto de presiones de Moncloa”.
Sin duda esa Jerarquía Eclesiástica y la Papal de ese actual Vaticano, han abrazado a estos miserables comunistas que nunca han defendido una Basílica Pontifica, nombrada así, por el Papa Beato Juan XXIII, en 1960. Me remito a tantas diabólicas actuaciones de uno y de otros.
Lo cierto es que este cambio de liderazgo coincide con los eventos programados por el Gobierno de Pedro Sánchez para conmemorar los cincuenta años de Franco, con la intención de visibilizar la resignificación de Cuelgamuros. En la hoja de ruta de este año precisamente se buscaba, como golpe de efecto, alguna medida de este tipo sobre el Valle de los Caídos.
LA RAZÓN también desvela que el Ejecutivo de coalición habría mantenido ya varias reuniones en las que han participado el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, y el nuncio vaticano, Bernardito Auza. Además, se habría dado cuenta de todos los pasos dados al abad de Solesmes, que respaldaría al equipo eclesial.
Es más, desde diciembre, siempre según el periódico, “se acordó que el interlocutor entre la comunidad benedictina y la Santa Sede fuera el cardenal Cobo para coordinar cualquier tipo de interlocución”. Al paso, se subraya que Secretaría de Estado también estaría al tanto de cualquier movimiento “en orden a conocer posturas y negociar la presencia de la Iglesia en el proyecto que presentan de resignificación de cuanto hay en el Valle”.
Y sigue diciendo:
Lo cierto es que el cardenal de Madrid ya determinó en Europa Press cuáles serían las dos líneas “inviolables” para “dialogar con sosiego” y “sin ideologizaciones” con el Gobierno sobre Cuelgamuros: la presencia de la comunidad religiosa y la no desacralización de la basílica. ¡MENTIRA!
Fuente: La Razón
El prior denuncia ante el Papa que la exhumación de Franco no respeta «la inviolabilidad»
Este cambio de liderazgo al frente de la comunidad benedictina coincide con los fastos del Gobierno de Pedro Sánchez para celebrar los cincuenta años del fallecimiento de Francisco Franco.
Precisamente, Moncloa buscaba, dentro de los golpes de efecto para conmemorar este aniversario, culminar la resignificación del enclave que incluiría a priori la salida de Cantera.
El final de la era del prior Santiago Cantera en el Valle de los Caídos
21/03/2025 | Mateo González Alonso
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El benedictino que intentó frenar la exhumación de Franco termina su mandato en plena negociación sobre la resignificación del Valle de los Caídos
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La Iglesia niega de forma categórica presiones del Gobierno sobre el relevo del religioso, según LA RAZÓN
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El padre Alfredo Maroto, que ha sido maestro de novicios, asumirá el liderazgo de la comunidad
Así lo desvela hoy Andrés Bartolomé en el diario LA RAZÓN, que asegura que este relevo se produce “después de un proceso de discernimiento iniciado por la comunidad benedictina el pasado mes de noviembre, con el acompañamiento y supervisión del abad de Saint-Pierre de Solesmes, Dom Geoffroy Kemlin, el religioso francés del que depende en última instancia para decisiones de alto calibre el cenobio madrileño”. Así pues, este recambio se habría llevado a cabo “según los procesos establecidos por la regla benedictina”.
El padre Prior Don Santiago Cantera ha sido relevado en su cargo como prior administrador después de cumplir los tres trienios preceptivos y sin posibilidad de prorrogar más tiempo su mandato. ¡MENTIRA!
Según ha podido saber El Debate y corrobora la anterior agencia, el hasta ahora prior del Valle de los Caídos, el padre Santiago Cantera Montenegro, va a ser relevado de sus funciones en los próximos días. Se cumpliría así uno de los requisitos exigidos por el Ejecutivo de Sánchez para no expulsar a la comunidad benedictina. El monje ha mostrado en los últimos años una actitud firme ante los intentos de Sánchez de «resignificar» el Valle de los Caídos, y en 2019 se opuso a la exhumación de los restos de Francisco Franco de la basílica, en consonancia con el deseo de la familia.
La Jerarquía española y el Papa no sólo no defienden el mayor monumento católico del mundo, sino que no se han opuesto a que los Comunistas Criminales profanen una Basílica, profanen el cuerpo del protector de todos los fieles y sacerdotes y el sentar al alto clero, en los estamentos en los que están, para su uso y disfrute. Tampoco debemos olvidar que esta Jerarquía paganizada prohibió que el cuerpo de Franco pudiera sepultarse en la tumba propiedad de la familia y que posee en la Catedral de la Almudena. Pero no solo eso, también prohibió la entrada al Santo Valle al Papa Benedicto XVI, que acudió a Madrid en las Jornadas Mundiales de la Juventud 2011 y que visitó el Monasterio de El Escorial, pasando por delante de la puerta de entrada al Santo Valle.
¿Es posible que el mayor y más emblemático Monumento cristiano del mundo, que honra a los muertos de uno y otro Bando de la Guerra de Liberación, pase a ser un museo del HORROR COMUNISTA?
¿Es posible que la Basílica Pontificia, sea desacralizada?
¿Es posible que la Cruz más alta del mundo, sea derribada?
Sin olvidar que tanto la Basílica Pontificia está considerada la más larga del orbe cristiano y la Cruz la más alta del mundo, según constan ambas en el Libro Guinness de los Récords.
Pues con este comunista criminal de SánchETA y sus sicarios, junto a el Vaticano, con este diabólico Papa y la Jerarquía Eclesiástica “Española”, que van del ronzal del tirano criminal y destructor de la fe y de la Patria podrá ser posible, ya que en este País, otrora gran Nación española, todo es posible ante la ambigüedad de unos católicos, la cobardía y la falta de coraje de la mayoría de los españoles
¡Dios te bendiga amigo católico y respetado Don Santiago Cantera!
¡SANTIAGO Y CIERRA ESPAÑA!
Miguel Sánchez
Caballero Legionario
Autor
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Empresario. Licenciado en Marketing y en Dirección de Ventas. Escritor de varios libros, sin publicar, aún. Aficionado a la escritura y a la historia de España.
Caballero Legionario que fue del IV Tercio Sahariano Alejandro Farnesio, en dónde estuvo en Mando Bandera. Escogido para portar al Santo Cristo de la Buena Muerte, representando a la Xª Bandera.
Congregante del Santísimo Cristo de la Fe, Cristo de los Alabarderos y María Inmaculada Reina de los Ángeles, en la Catedral de las Fuerzas Armadas
Luchador nato por el Valle de los Caídos y sus monjes Benedictinos, por nuestro Cristo Redentor, la Familia, contra el Aborto y la Patria Grande, Unida y Gloriosa, desde la muerte del General Invicto.
Amigo, seguidor y admirador de la figura más transcendental y entrañable del siglo XX español, D. Blas Piñar, mi Caudillo, siempre junto a él, tuve el honor de aplaudirle, ovacionarle, dialogar y abrazarle, porque era mi ídolo y lo seguirá siendo por toda la eternidad. Y tengo el orgullo, que de sus magníficos libros escritos, poseo unos diez, dedicados, con cariño y con su pluma de oro, como escritor en la excelencia.
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Si no es verdad que el relevo de Santiago Cantera se debe al reglamento benedictino entonces es fácil de demostrar; se entrevista a Santiago Cantera y que explique las circunstancias de su cese.
Precisamente Santiago Cantera no se caracteriza por esconder la verdad y humillarse ante la dictadura de lo políticamente correcto, a diferencia del clero cobarde mundanizado e ideologizado de hoy.
Cantera vendió su alma al diablo el día en que nego el funeral a nuestro Camarada.
Mientras, la Maldición de Franco continúa….. El ministro y jefe de la masonería, Víctor Torres, deja la política aquejado de un cáncer de próstata.
Precisamente SÍ es una democracia, es decir, no por etimología de la palabra («gobierno del pueblo») que es embustera como el demonio, sino porque es el gobierno de la MAYORÍA, como la que gritó ¡crucifícale! o ¡suéltanos a Barrabás!. Esa es la cuestión que parece que la aplastantísima mayoría contraria a este gobierno os negáis contumaz, testaruda y suicidamente a entender: la democracia es el gobierno de la mayoría. Y si el que hizo tantos milagros que ni todos los libros del mundo podrían describir, el que tan solo unas horas antes había montado un revuelo monumental en Jerusalén por haber curado a un ciego de nacimiento, fue rechazado por la mayoría, ¿qué político puede superar a Jesucristo en bondad frente al acoso de la Santa Iglesia Católica y sus fieles verdaderos como el Prior Santiago Cantera (que Dios le premie en el Cielo por su valentía y fidelidad a Cristo ante las puertas del infierno)?
¿No se dan uds. cuenta que no puede haber, ni lo habrá jamás, un político que defienda a la Iglesia y sus fieles, sino todo lo contrario, por muy seductor que sea su mensaje?¿Cuándo se va a dejar ya de atender las mentiras?
No quiera uno pensar que la «democracia» es algo idílico en el que se respetan las cruces, la fidelidad a Cristo y a su Iglesia, la católica, así como a sus fieles consagrados (benedictinos y demás) o laicos, porque eso NO ha existido JAMÁS. NO. Eso, además, no es democracia, sería Cristianismo, el proyecto que intentó fracasadamente imponer san Gregorio VII en la segunda mitad del siglo XI y que acabó en Aviñón desgraciadamente. Democracia es gobierno de la mayoría. Y ya estamos advertidos desde hace dos milenios: la mayoría va camino de la perdición por el ancho camino que lleva a ella, que la mayoría odia a Jesucristo como odia a los que le siguen. Negar esto es negar la santa verdad. No hay, ni va a haber fin de la persecución, ni paz entre el trigo y la cizaña, porque esa enemistad trasciende lo que es el mero entendimiento del mundo.
¿Quieren ustedes una mayoría de católicos que impidan dinamitar el Valle de los Caídos o transformarle, derribada la cruz, en un Valle del Odio y del Comunismo y del Socialismo?
Pues lo llevan claro. Si es así, si son tan ingenuos, ustedes no tienen ni idea de lo que esperan. Ustedes no tienen ni fe, ni conocen lo que es ser fiel a Jesucristo Nuestro Señor y lo que ello acarrea en todo tipo de contextos. De hecho, no son ustedes cristianos. Si el mismo Señor afirmó lo que afirmó según Jn 15, 18 y ss., si no es más el siervo (P. Santiago Cantera, p. ej.) que el amo (el Señor) ¿qué sentido tiene buscar una «democracia» donde solo se haga la voluntad de Dios cuando ésta no ha tenido cabida ni en los más aparentemente católicos reinos y principados de la historia?
Los católicos no podemos ser partidarios de ninguna democracia por coherencia con nuestro corazón, con nuestro amor a Dios, sino solo de un poder terrenal de Dios por medio de sus elegidos, los santos y santas, tanto en la Iglesia como en el orden temporal. No podemos admitir la voluntad de una mayoría (gobierno democrático), ni de una minoría (ETA, antiespañoles vascos y catalanes y golpistas catalanes), ni la de uno solo (Pedro Sánchez y los seis que le precedieron en la democracia), ni la nuestra, sino solo la Santísima Voluntad de Dios y nada más. Y eso es IMPOSIBLE en cualquier tipo de democracia, incluso en la que nos «tolera» (como si Dios no estuviese tolerando con Infinita Bondad y Misericordia y con inmensa paciencia a los que no le son fieles, incluso a los enemigos…). El colmo de los colmos, el demonio y sus vástagos, mayoría aplastante, «tolerando» a los fieles a Cristo. Pedir que respeten la Santa Cruz del Valle de los Caídos a socialistas, comunistas, antiespañoles, masones de derechas, liberales, etc.. ¿Pero qué clase de engaño es ese?¿Pedir el bien a la estirpe de la serpiente, a la cizaña de la tierra? Déjense de engaños y mentiras ya. Cruzada total contra la supuesta y falseada democracia. Mejor luchar que vivir de rodillas ante satanás vendiéndose por un plato de lentejas.
Comentarista Hakenkreuz:
Respecto a mi artículo, usted fundamenta, que una Democracia reside en la mayoría de votantes hacia un Partido, por muy exigua que esta sea, como es el caso con un ligero 35% engañoso, le digo:
¿Qué sería de los seguidores de Don Francisco Franco, con un 95% a su favor, considerada como una «Dictadura»?
¿Cómo llamaríamos al Gobierno del General Pinochet, con un seguimiento del 70%?
¿Qué política sería la ejercida por el nazi Adolfo Hitler, con un 90% de ciudadanos a su favor, porque les sacó de la ruina y la miseria en las que convirtieron a Alemania, con el Tratado de Versalles, después de la Primera Gran Guerra y que le quitaron hasta el aire, para respirar?
Y dice Vd.:
«Precisamente SÍ es una democracia, es decir, no por etimología de la palabra («gobierno del pueblo») que es embustera como el demonio, sino porque es el gobierno de la MAYORÍA, como la que gritó ¡crucifícale! o ¡suéltanos a Barrabás!. Esa es la cuestión que parece que la aplastantísima mayoría contraria a este gobierno os negáis contumaz,
testaruda y suicidamente a entender: la democracia es el gobierno de la mayoría. Y si
el que hizo tantos milagros que ni todos los libros del mundo podrían describir, el que tan solo unas horas antes había montado un revuelo monumental en Jerusalén por haber curado a un ciego de nacimiento, fue rechazado por la mayoría, ¿qué político puede superar a Jesucristo en bondad frente al acoso de la Santa Iglesia Católica y sus fieles verdaderos como el Prior Santiago Cantera (que Dios le premie en el Cielo por su valentía y fidelidad a Cristo ante las puertas del infierno)?»
Diga Vd., lo que diga, la supuesta democracia que padecemos, es una total DICTADURA,
tapada con una capa negra y roja de sangre, que amparan todos los Partidos políticos y unos monarcas vendidos, perjuros, infieles y traidores a la Patria, con un 95% de medios de incomunicación, pagados espléndidamente, con su gran porción de cebada en sus pesebres.
Gracias. Un cordial saludo,
EL AUTOR,
Miguel Sánchez
Caballero Legionario
Totalmente de acuerdo con sus correcciones ajustadas plenamente a la verdad de los hechos, que no de la propaganda.
Efectivamente, tanto Adolf Hitler en marzo de 1933 y, no digamos, en 1937, obtuvo una mayoría muy por encima del 90%, no ya de los votantes, sino de la población con derecho al voto, que en las democracias suele ser en torno al 60% del electorado (me refiero al porcentaje medio de participación). Pero me niego a calificar de democracia al III Reich, señor Sánchez Asenjo. Y para corroborarlo, dígnese, si ud. quiere, leer Mein Kampf la opinión que Adolf Hitler tiene sobre la democracia. No puede ser más claro e, incluso me atrevería a decir, cristiano por la fidelidad a la verdad. Hitler usó la democracia, pero el III Reich, gracias a Dios Nuestro Señor, NO fue una democracia. De haberlo sido, la roja bandera de la hoz y el martillo de Stalin, hubiese hondeado en Finisterre con ríos de sangre (que no de aguas llovidas caudalosamente) y T 34 por toda Europa. Que le quede a ud. y a todo el mundo bien claro, que fue Hitler y no Churchill o Eisenhower o Roosevelt, el que se dejó la sangre de su pueblo contra el satánico comunismo (lo de satánico por lo de Sta. Faustina Kowalska y por lo de Fátima, entiéndase). Correcto lo que ud. dice respecto a las elecciones de las que se sirvió, eso sí. Ha habido gobiernos con mayoría absoluta con debajo del 33% del electorado global (de hecho, es casi imposible hallar mayorías superiores al 50% de todo el electorado en las democracias de verdad).
Por cierto, recuérdese que Adolf Hitler convocó referendums de anexión en Austria, los Sudetes, el Ruhr recuperado de las garras francesas, Memel, Chequia y otros muchos territorios, y salvo en el último citado, obtuvo un respaldo a la anexión superior al 90% del electorado, es decir, de los que tienen derecho al voto (sin apenas abstención. En el caso de Austria, su Austria natal, fue superior al 97%. Alucinante NO. Lo siguiente. Y eso que Inglaterra estaba como lobo rabioso por quitarle todas esas «colonias» suyas, además de por haber suspendido en 1933 la esclavitud alemana por «reparaciones de guerra», entre otros muchos «agravios» a su majestad imperial británica.
Francisco Franco, que, como Hitler no era político, sino militar patriota, incluso superó al alemán ligeramente en 1947 y, no digamos ya en 1966, en efecto. En este segundo año obtuvo una aprobación superior al 92% de todas las personas mayores de edad que acudieron a votar libremente y sin coacción, que se dice pronto. Recuérdese que la Constitución Española actual no llegó a una aprobación del 58% de los españoles con derecho al voto y que nunca ha llegado al 40% el número de españoles que han votado una mayoría absoluta de cualquiera de los dos partidos. Bien por aclararlo.
No conozco el apoyo a Pinochet, pero supongo que fue también mucho mayor que el de cualquier demócrata.
Y, por supuesto, estoy totalmente de acuerdo que a la democracia se le llama así pero que es tan opresiva casi como el comunismo, que encubre la tiranía, ojo, la tiranía. ¿O Hitler y Franco usaron su poder para exterminar en vientre materno a los niños y niñas no nacidos de madres de su país?¿Verdad que no? (por cierto, las democracias no han respetado la vida del no nacido y han condenado a esos dos personajes y sus regímenes. En base a esto y a los Evangelios, ¿qué perdón merece la democracia actual de cualquier país y sus votantes?¿Me lo podría aclarar usted o cualquier prelado si se digna a contestar en este medio?).
Pero insisto, la democracia es el gobierno de la mayoría, de una mayoría menor que la de Hitler, Franco y muchos otros no demócratas que jamás se autodenominaron así, recuerde esto, señor Sánchez Asenjo. Repito, ellos mismos jamás utilizaron la palabra «democracia» para definir a sus regímenes, ni toleraron que nadie la utilizara públicamente. Franco jamás denominó democracia a su régimen. Algunos lo tildaron de «democracia orgánica» por pura propaganda frente a USA, pero de ahí no pasó.
Se lo digo porque parece como si la democracia fuera algo «bueno» cuando es la puerta del mismísimo infierno. ¿O es que ahora al árbol no se le conoce por sus frutos y sí por la «legitimidad» constitucional o legal, esa a la que alude Pío Moa sobre la II República y su destrucción por los rojos?
Permítame, señor Sánchez Asenjo, dar unas pinceladas sobre lo que es una democracia en el sentido actual, descartando la denominación que para un porcentaje enorme de población (la población de izquierdas o marxista) tiene como viene establecido en su texto fundacional (independientemente de los extremos social demócrata o bolchevique), eso que el judío Karl Marx escribió en su infernal manifiesto: «el comunismo es la verdadera democracia». Ni que decir tiene que los bolcheviques jamás superaron un 15% de voto en Rusia y que tras 1945, implantaron su «democracia» asesinando a todo opositor al Partido Comunista de cada nación como todo el mundo sabe.
La democracia «liberal» o actual tiene su raíz en los Estados Unidos de América (USA), no en Grecia como algunos ilusos han sostenido. En Grecia no hubo nada que se pareciera a una democracia, sino que allí comenzó el mirar hacia el pueblo para evitar que este linchase a los poderosos ante las crisis, que eso es lo que entonces se entendía por «democracia».
Pues bien, USA se fundó por múltiples grupos (entre ellos los católicos de Lord Baltimore, muy marginados y perseguidos fuera de Maryland) herejes protestantes que, huidos en minoría, y emigrantes en su mayoría, rechazaban el modo de vida europeo porque aquí les había ido muy mal. Por eso acogieron bien esa idea de origen masón de que todos somos iguales y que no debe haber privilegios. Eran poblaciones pequeñas, luego la democracia allí no tenía porqué tener mal resultado en la medida de que si no te gustaba el cacique local, podías ir a otro lugar o hacia el oeste, donde las tierras eran generosas y abundaba la madera (también los indios).
Fueron Thomas Jefferson, John Adams, George Washington, Madison, Hamilton y una serie de «Padres fundadores» los que formalizaron el sistema que hoy se ha extendido por buena parte del mundo. Estos sujetos eran mayoritariamente esclavistas plantadores de tabaco (USA es el primer narcoestado de la tierra, antes incluso que Inglaterra y su opio oriental), depravados en su mayoría en cuanto a costumbres (hoy ampliamente conocidas), fariseos e hipócritas como Caifás, protestantes (es decir, auto endiosados a conveniencia y al gusto de sus pecados, que eso y no otra cosa es ser protestante, sea cual sea la secta a la que pertenezca, hay miles que se crean y destruyen pues no perduran más de un siglo de media), ladrones y piratas, asesinos y, sobre todo, masones. USA es una nación fundacionalmente democrática y masona.
Recuérdese la hipocresía de raíz de ese sistema: «todos los hombres son creados iguales…»…excepto los negros (esclavos), los indios (desplazados, recluidos en desiertos reserva, casi sin medios de subsistencia, pues las tierras fértiles eran para los colonos, y asesinados en masa, como reconocería Tocqueville como testigo, con la cristiana excepción de los que tuvieron la gracia de ser evangelizados por los misioneros católicos españoles franciscanos y jesuitas principalmente), los católicos (la persecución a los católicos de USA fue implacable y exterminadora desde el mismo siglo XVII), los hispanos, etc. El propio Abraham Lincoln se lamentaba de sus antepasados agriamente, aunque a pocos meses de ser asesinado, dio largas a los negros cuando exigieron el derecho al voto en una comisión que acudió a la Casa Blanca. Con la guerra de secesión ganada ya no era tan amigo de los negros y tan demócrata. De la esclavitud se pasó al racismo más despiadado.
En fin, esa es la raíz masona, protestante y farisea de la democracia, nada que ver con la Cristiandad, con la Santa Iglesia Católica Apostólica de Cristo y sus santos. Con estos cimientos, ¿qué podemos esperar de este sistema que, fuera afición a profecías, se mire como se mire, coincide plenamente con la descripción que el libro del Apocalipsis de san Juan Apóstol da de la Gran Ramera de Babilonia en su capítulo 17, un sistema de prostitución generalizada?
La democracia es relativismo moral, arbitrariedad, sustitución de la Voluntad de Dios, que no la de ningún hombre o grupo de poder, por una facción política usurpadora de las atribuciones que solo le corresponde establecer a Dios mismo (el árbol del bien y del mal). La democracia es un sistema de vanidad, pues hace creer al votante que el poder está en sus manos, que es exclusivo, que él o ella importa mucho en la democracia, evidentemente como si no supiese calibrar los millones de personas en su misma situación. Es la viva descripción del «seréis como dioses» del demonio a Eva seduciéndola a la vida política. Es un sistema que compromete la salvación de las almas, pues está fundado en el engaño, la mentira, la manipulación, la hipocresía farisea. Todo el que vota es responsable, no solo de lo que hace su partido, sino de la propia democracia, pues cuando se vota se respalda la democracia como cuando se va a jugar al casino se respalda la insensatez del juego que arruina a no pocos, incluso privando de pan a los hijos.
La democracia no es un sistema como Dios manda (1 Jn). Es un sistema de mayorías. Y ya los propios norteamericanos puritanos, el tal Winthrop, en pleno siglo XVII, tras haberla promovido tenazmente, acabó repudiándola cuando la sociedad se hizo más y más compleja, renegando de ella. La democracia no respalda la Voluntad de Dios, sino la voluntad del que se busca a sí mismo, la egolatría, el interés, pues nadie vota por ideologías que ni siquiera se toman la molestia de estudiar. Es el anzuelo que satanás pone para que las almas se pierdan, pues no se puede decir que uno está con Cristo y luego respaldar un partido político que es una facción del anticristo, sea cual sea, y no solo en la cuestión del aborto. También irán al infierno los adúlteros, los afeminados, los homosexuales, los ladrones, etc. (véase 1 Co 6, 9-11) salvo corrección y penitencia. Y todo eso es precisamente lo que fomenta la democracia, el sistema del pecado, como si no hubiésemos todos y todas ser dictadores de nosotros mismos, estar vigilantes ante cualquier mal y negarnos a nosotros mismos. La democracia es corrupción de almas. Los hechos no se discuten.
La democracia es un sistema para dividir al pueblo (diabólico de diábolos), enfrentarlo entre sí y tenerlo anulado desde el poder evitando siempre la unidad del pueblo. (El poder lo tiene quien paga, el que paga manda, y el que financia Estados manda en los Estados).
Un pueblo dividido es un pueblo inoperante.
Toda la modernidad desde el triunfo «ilustrado» o iluminado de la Revolución Francesa, por muchos ropajes atractivos que se ponga, es en el fondo la Revolución de Satanás contra Dios; non serviam.
Esto es el fondo de la cuestión, esta es la batalla Histórica perpetua en la que cada uno ha de elegir su bando.
Esta es la clave de la lucha en el seno de la jerarquía católica. Y lo que el clero moderno no comprende, o no quiere comprender.