09/10/2026 14:39
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Existe una forma de crueldad sistémica que no requiere empuñar un arma ni firmar una ejecución, pero cuyas consecuencias sobre la vida humana son igualmente devastadoras: la manipulación despiadada de los vulnerables para convertirlos en munición de agitación social. El trágico desenlace de Maricarmen Abascal no es solo el reflejo del desamparo real de miles de ciudadanos golpeados por el fracaso de las políticas públicas; es, sobre todo, la constatación de un insoportable parasitismo ideológico que utiliza el sufrimiento ajeno como insumo de propaganda y desecha a la persona en cuanto deja de prestar servicio a la causa.

Resulta escandaloso observar la velocidad milimétrica con la que los profesionales de la protesta y las terminales del poder han desplegado pancartas, consignas y pancartas prefabricadas ante las puertas del Congreso. Quienes durante meses azuzaron el conflicto, utilizando a una mujer angustiada como ariete político en lugar de proporcionarle una solución habitacional o un amparo efectivo, salen hoy en tromba a rentabilizar su muerte. Ese despliegue instantáneo no revela indignación ni justicia; revela un guion escrito de antemano. La pancarta estaba impresa antes de que se apagara la vida de la víctima.

Hablan de «asesinato» con la soltura del hipócrita que busca desviar la atención de sus propias responsabilidades, silenciando impúdicamente que la propia víctima señaló con nitidez al Ejecutivo como responsable del laberinto social y económico que sofoca a los españoles. Olvidan convenientemente el silencio sepulcral que guardan ante otros dramas idénticos que no encajan en su marco ideológico, o ante la memoria de miles de ancianos caídos en la más estricta soledad bajo la gestión estatal durante la pandemia. Para esta oligarquía del agitprop, las víctimas solo existen si pueden ser agitadas contra sus enemigos políticos; si no, son incómodos invisibles.

Quienes han orquestado esta cacería mediática no han salvado a nadie; han empujado a una persona al abismo de la desesperación para luego alzarse sobre su cadáver como jueces morales. Es el verdadero asesinato moral: arrebatarle a un ser humano su dignidad en vida, someterlo a la asfixia del espectáculo mediático y utilizar su tragedia final como simple casquería de protesta.

Frente a la miseria de quienes convierten el dolor en pancarta y la desesperanza en negocio político, corresponde restituir la verdad sin matices. No hay piedad ni justicia en la maquinaria de propaganda gubernamental; solo hay un frío, cínico y sistemático vampirismo ideológico que la conciencia libre de los ciudadanos debe señalar con absoluto desprecio.

Esa impúdica celeridad con la que irrumpieron en la calle revela una logística de la agitación que no improvisa, sino que ejecuta. No había transcurrido ni media hora desde el trágico desenlace cuando las pancartas ya ondeaban frente a las Cortes, con la tinta casi fresca y la tipografía perfectamente maquetada para las cámaras. A nadie se le escapa que una movilización espontánea de la sociedad civil requiere tiempo, conmoción y duelo; la respuesta instantánea, con cartelería profesionalmente impresa y consignas coordinadas al milímetro, solo demuestra que el espectáculo ya estaba diseñado en los despachos del agitprop a la espera del desenlace inevitable.

Había en esa escenografía un cálculo helado que produce un escalofrío moral. Se preparó la protesta sobre la agonía de la víctima, aguardando el momento propicio para rentabilizar el desenlace en la arena política. Quienes sostienen esas pancartas no reaccionaron ante la muerte de una mujer: activaron un protocolo publicitario que tenían almacenado en la recámara. Ese es el verdadero rostro de la manipulación canalla: el que no derrama una sola lágrima por el ser humano, pero tiene el cartón impreso y el lema listo para el telediario antes de que el cuerpo siquiera se enfríe.

RES NON VERBA.

 

Autor

Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela
Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional Muck Rack, autor de 17 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en muchos medios de prensa escrita y digital como El Imparcial, Rambla Libre, Diario 16, Levante y ÑTV España entre otros, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.

Información en buscadores mundiales de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela

Perfil de autor, obra literaria y trayectoria indexada en Google con Google Knowledge Panel.

Propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
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