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Hay líneas rojas que un Estado de derecho no puede permitir que se crucen si quiere seguir siendo digno de ese nombre. Lo que revela la información sobre la movilización masiva de la maquinaria socialista en Sudamérica no es una simple campaña de captación de voto; es una operación de ingeniería electoral masiva, una artera celeridad para fabricar españoles en serie mediante artificiosas fullerías jurídicas con el único y bastardo objetivo de perpetuarse en el poder. ¿Qué se puede esperar de una banda mafiosa surgida de los agujeros negros de la prostitución del fraude en primarias y de un criminal que es ya reconocido en todo el mundo?
Estamos ante una auténtica máquina del fango demográfico. Aprovechando los coladeros de la mal llamada «Ley de Nietos», se ha desatado una cacería de votos exprés al otro lado del Atlántico. No se busca integrar a quienes sienten y sufren España, sino activar un censo cautivo que compense el clamoroso rechazo que el Gobierno cosecha dentro de nuestras fronteras. Es la trampa institucional elevada a la categoría de política de Estado por parte de un experimentado tramposo en las lides delictivas que ha conculcado absolutamente todo el Código Penal.
Conceder el pasaporte a contrarreloj a miles de personas que jamás han pisado nuestro suelo, que no cotizan aquí y que no padecerán las consecuencias de sus decisiones en las urnas es una traición flagrante a los ciudadanos que sostienen este país día a día. Ante esta desvergüenza, urge la agilización de las materias jurídicas para mandar al agujero negro de la recogida de siembras a quienes han convertido la impunidad en su modus operandi. La ley debe aplicarse con todo su peso, demostrando que nadie está por encima del marco constitucional.
En cualquier otro país que se precie, el Estado de derecho se fundaría en su propia dignidad, respondiendo con una macrooperación policial y la detención a mano armada de los causantes de estos males; criminales que pretenden destruir una nación desde las corrompidas entrañas de un delincuente que ha quedado completamente al descubierto en el poder.
Exigimos la mayoría de ciudadanos honrados la suspensión absoluta e inmediata de esta maquinaria fraudulenta. Se debe paralizar de forma fulminante este proceso de nacionalización masiva y artificial hasta que se fiscalice cada expediente con lupa. Los procesos judiciales por corrupción, tráfico de influencias y malversación deben instruirse con la máxima celeridad; el blindaje de los despachos no puede resistir indefinidamente el avance de sumarios bien fundamentados.
Basta ya de devaluar nuestra ciudadanía. Basta ya de fullerías para trampear la voluntad de la nación. La soberanía reside en el pueblo español, no en los laboratorios de Moncloa empeñados en desguazarla. Los proyectos basados en la trampa terminan colapsando bajo el peso de sus propias ilegalidades, y es ahí, con el Código Penal en la mano, donde se desmantelan las redes que pretenden secuestrar la nación.
Pedro Sánchez, capo número 1 de la organización criminal PSOE, debe ser detenido.
RES NON VERBA.
Autor

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Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional, autor de 16 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en medios como El Imparcial y ÑTV España, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.
Información en buscadores de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela
Fue propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
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