06/04/2025 05:15
Getting your Trinity Audio player ready...

El golpismo ha llegado a creerse un Estado que no existe y una república que no pasa el corte de “bananera”.

Al golpismo catalán y al gobierno de la Generalidad se le ha llenado la boca con el manoseado artículo 11.1 de la Ley Orgánica del año 1979. Se incide en que “corresponde a la Generalidad la ejecución de la legislación del Estado en materia penitenciaria”. Decíamos hace unos días que, precisamente, en virtud del mal uso del Real Decreto del año 1983 — sobre traspaso de servicios en materia de Administración Penitenciaria– se han cometido verdaderas barrabasadas, atropellos y atentados sociales que han llegado a permitir a los golpistas su endiosamiento, inusual en unos condenados y como si fueran héroes.  Y lo son, pero de pacotilla circense. Que pregunten al Supremo y sepan cómo les han puesto orejeras.

El golpismo ha llegado a creerse un Estado que no existe y una república que no pasa el corte de “bananera”. Cada golpista, a su manera, ha creído reencarnar lo que Cataluña no es y han hecho un daño descontrolado al mundo de la empresa, a la convivencia y al Estado de derecho. Incluso veían normal la malversación por la que se les  ha juzgado y condenado, todo en nombre de “su país”.

Permanecer en Lledoners los terroristas-golpistas no deja de ser una estupidez amparada en la ley. No sé qué pensarán los familiares de presos etarras a quienes se les aplicó la política de dispersión durante años. Es otra desigualdad entre desiguales. Han arruinado Cataluña y a los catalanes; miles de empresas se han marchado de allí ante la inseguridad jurídica y la algarada permanente; cientos de ellas en proceso de abandonar Cataluña. A ver por dónde sale ahora el titular del Juzgado nº 5 de Barcelona. En pocas palabras: más inseguridad para empresas y trabajadores.

Creo recordar que desde octubre de 2019, el Partido Popular viene reclamando que el Estado recupere esas transferencias de prisiones. Esos permisos a los golpistas es la prueba de que ninguna comunidad debe asumir competencias. No las saben gestionar y la ciudadanía tiene la percepción de sectarismo, desigualdad, chapuza y mofa. Nada volverá a ser igual para el golpismo.

LEER MÁS:  ¿Para qué ha servido el confinamiento? Por Tomás García Madrid

¿Qué habrán pensado los demás presos cuando hayan visto que los golpistas efectuaban recepciones a autoridades, sindicatos y líderes fuleros como Iglesias Turrión? Pero es que también han hecho homenajes, celebrado cumpleaños, orgías de todo tipo, salidas innecesarias e ilegales para acudir a tratarse un resfriado, amenazas al Estado, petición de plebiscito, amenazas al actual rey, reafirmación de independentismo, soflamas en periodos electorales y un largo etcétera.

Hoy podemos comprobar que,  desde la vulgaridad y el totalitarismo  pagados con dinero público, se presenta a esa cuadrilla de delincuentes como héroes y se manipula a la ciudadanía con el sectarismo, la mentira y la amenaza. “No hay cosa más difícil de soportar que la fe ciega del estúpido”, decía R. Tagore.

Sabiendo de la sobrada profesionalidad y dignidad  humana de Manuel  García Castellón, Manuel Marchena y Pablo Llarena nos queda la suficiente esperanza para perder el miedo a los trucos, trampas y raterías de “Sanchinflas” y su desgobierno de termitas que están convirtiendo a España en carcoma socialcomunista.

Autor

Jesús Salamanca Alonso
Jesús Salamanca Alonso
Jesús Salamanca Alonso nació en Arrabal de Portillo (Valladolid). Maestro. Licenciado en Historia por la UNED. Realiza el doctorado sobre "La cuestión Iglesia-Estado: impacto y reacción en Valladolid durante la Segunda República". Editor de Análisis en Clave Liberal. Analista político, dedicado a la investigación sobre terrorismo, política y educación. Articulista desde hace veinte años. Colabora en Diario Siglo XXI, El Mundo-Diario de Valladolid, El Mundo-La Crónica de León, Diario Directo, Minuto Digital, Análisis Digital, Asturias Liberal, España Liberal, Foro Liberal, Castilla y León Liberal y Diario Liberal, entre otros. También colabora como firma invitada en Batiburrillo. Durante años ha colaborado en El Norte de Castilla, Escuela Española, Magisterio y diversas revistas locales, sindicales y de opinión.

Ha trabajado en la Obra de Protección de Menores, CENEBAD, Técnico Asesor en la Consejería de Educación de CyL, Asesor Técnico docente en la Dirección Provincial de Educación, sindicalista... Actualmente, además de numerosas colaboraciones diarias en medios de comunicación escritos, trabaja como profesor y director de Centro de EPA.
LEER MÁS:  Impuestos sin límite, despilfarro corrupto, carroña política y demás lacras históricamente prescindibles. Por Ignacio Fernández Candela
Últimas entradas