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Tal vez muchos coruñeses desconozcan que allá por los años finales del siglo XIX –1890-, La Coruña quiso rendir un justo tributo de homenaje y recuerdo a la coruñesa más inmortal de su historia: Mayor Fernández de la Cámara y Pita, conocida popularmente como María Pita, erigiéndole un monumento que perpetuase su memoria. Un proyecto que pese a estar aprobado y documentado no llegó a buen puerto, teniendo que esperar más de un siglo –1998- para que la ciudad contase con una estatua en honor a nuestra heroína.

En el año de gracia de 1891, el entonces Cronista oficial de la ciudad, Andrés Martínez Salazar, publicó una Memoria, amplia y documentada, sobre el proyecto de construcción de este monumento que vio la luz a instancias del propio autor y editada por la papelería Ferrer.

En este trabajo, el autor muestra una imagen del boceto del monumento que, como ganador de un concurso promovido por el coruñés Liceo Brigantino, fue aprobado por el Ayuntamiento coruñés.

En el primer párrafo de este magnífico trabajo que se conserva en el Archivo del Reino de Galicia, el autor refiere una máxima que deberíamos tener presente todos y cada uno de nosotros a lo largo de la vida: Honrar a sus héroes y mártires en un deber sagrado de todo pueblo culto. A las generaciones vivientes corresponde una parte alícuota en las glorias de las que fueron.

Continúa Martínez Salazar en su exposición de motivos aludiendo a que, al menos hasta aquel momento, La Coruña no era ciudad proclive –sigue sin serlo en la actualidad– a honrar a sus héroes ni tan siquiera a sus hijos más preclaros, de tal suerte que, a fecha de redacción de la Memoria, no se contaba en la ciudad con otro monumento que el erigido en aquel mismo año al benefactor coruñés Eusebio da Guarda y el cenotafio que se alza en el jardín de San Carlos en memoria del General inglés John Moore, muerto en la batalla de Elviña en enero de 1809. Por lo demás, no existía monumento alguno erigido en honor de un coruñés por muy relevante que fuese el papel jugado tanto en la historia de La Coruña como en la de España.

En su trabajo, Martínez Salazar, historia de forma minuciosa y detallada los sucesos acontecidos en nuestra ciudad en aquel mes de mayo de 1589 en el que María Pita, junto a otros coruñeses, hombres y mujeres de toda clase y condición, y un puñado de Soldados -una buena parte Infantes de Marina desembarcados de los buques regresados de la “Jornada de Inglaterra”-, defendieron con bravura el honor de España en La Coruña, logrando rechazar el ataque inglés y evitando que nuestra ciudad se convirtiese en una especie de Gibraltar en el noroeste español.

La gesta de María Pita en 1589 (A. Fernández Cersa)

Por supuesto, relata con mucho detalle la gloriosa intervención de María Pita en la defensa de uno de los cubos de la muralla próxima a la Puerta de Aires o Puerta de Ares; gesta que no sólo le valió pasar a la historia, sino que también transmitió el aliento necesario a los defensores para enconar todavía más la defensa de la plaza, logrando finalmente desalojar al enemigo y obligarlo a reembarcar, levar anclas y poner proa hacia Lisboa donde también fracasó.

Es por todo ello por lo que el Cronista oficial considera un deber de todos los coruñeses erigir un monumento “severo, grande, majestuoso y soberbio”, acorde con la magnitud de los hechos cuyo recuerdo se quiere perpetuar, con el fin de transmitirlo a las generaciones venideras.

Con la voluntad afianzada en el proyecto, se convocó por el Liceo Brigantino con sede en nuestra ciudad, el correspondiente concurso de ideas, presentándose al mismo un total de cuatro aristas y siendo su ganador el afamado escultor José González Jiménez, Académico correspondiente de la de San Fernando y Catedrático numerario en la Escuela Provincial de Bellas Artes.

El Ayuntamiento coruñés declinó la opción de convocar un nuevo concurso por su cuenta, extendiendo la convocatoria a todos los artistas españoles, al considerar que tal medida, además de encarecer el proyecto, precisaría de un plazo mayor para iniciar su ejecución, ya que previamente tendría que ser informado favorablemente por las Academias de San Fernando de Bellas Artes y de la de Historia, lo cual se dilataría notablemente en el tiempo. Por este motivo Martínez Salazar estimaba que el proyecto ganador del concurso, convocado por el Liceo Brigantino, era el idóneo para poder ser llevada a cabo en un tiempo razonable para así satisfacer la deuda de La Coruña contraída con su heroína y con una de las gestas más relevantes de su historia como ciudad.

Para el diseño del monumento se tuvieron en cuenta todos los datos conocidos y estudiados sobre el hecho histórico que se pretendía representar. No se trataba simplemente de realizar una estatua en honor a la heroína, sino una semblanza completa de la gloriosa gesta rematada, claro está, con la figura de María Pita como su protagonista más señera.

El monumento a María Pita en La Coruña, erigido en 1998, y el homenaje anual de las Meigas de las Hogueras de San Juan

El coste total del proyecto tal cual fue presentado se elevaba a la cantidad de 200.000 pts. de la época, presupuesto que se podía aligerar si se prescindía de algunos elementos ornamentales del conjunto.

En cuanto a su ubicación prevista, en el centro de la plaza de María, bautizada así en 1876 tras haber sido nombrada, originalmente, como plaza de Alesón.

Con una altura total de quince metros desde la punta de la pica y un ancho de doce en la base del monumento, éste consta de cuatro cuerpos excluyendo las gradas o escalinata de la base con cinco escalones.

En el primer cuerpo, soportadas por unos salientes, van cuatro estatuas de bronce de dos metros y medio de altura que representan el Honor nacional, la Libertad, la Independencia y la Unión y la Concordia.

En los cuatro planos de este cuerpo, en los bajorrelieves, esculpidas en bronce se representan las gestas más señeras del Cerco: la arribada de la Escuadra inglesa; el incendió de la Pescadería; el Hospital de San Andrés y el Galeón San Juan; los trabajos de los coruñeses reforzando las torres y los cubos de las murallas defensivas de la plaza y el heroico episodio del 14 de mayo cuando, tras haber hecho explosión una mina dispuesta bajo la muralla, los ingleses arreciaron en su ataque, circunstancia ésta en la que destacó brava y heroicamente María Pita en la defensa de la plaza.

En los cuatro planos del segundo cuerpo aparecen los nombres de los héroes más destacados en la defensa de la ciudad, inscripciones alusivas al hecho y la fecha del acuerdo tomado por el Ayuntamiento para erigir el monumento.

En el segundo cuerpo, sostenidos por geniecillos, los escudos heráldicos de Castilla, León, Galicia y La Coruña.

Todo el conjunto lo preside en lo alto, a modo de coronamiento, la figura de Mayor Fernández de la Cámara y Pita, de cuatro metros de altura, fundida en bronce, armada con espada, pica y morrión, poco después de que una bala enemiga hubiese herido mortalmente a su marido.

El proyecto fue aprobado por la Corporación con fecha de 22 de septiembre de 1890, remitiendo el acuerdo a la Comisión de Policía, quien el 5 de diciembre siguiente dictaminó sobre la necesidad de enviarlo a la Real Academia de San Fernando para su validación.

Elevado el informe al Ministro de Fomento y a la Real Academia de San Fernando, con fecha 4 de abril de 1891, esta prestigiosa Institución dictaminó que para poder aprobar el proyecto se haría necesario acometer una serie de modificaciones que describe de la siguiente forma:

1º Suprimir dos de los cinco escalones del basamento para dar mayor esbeltez a la obra.

2º Sustituir los guardacantones de la base por una verja de hierro forjado de altura no inferior a un metro de altura con pilarotes del mismo material.

3º Convertir en uno solo los dos primeros zocalitos del monumento con el fin de hacerlo más sencillo y darle mayor fuerza a la obra.

4º Suprimir las cuatro estatuas de los ángulos, por entender que no perdería nada el conjunto de la obra como tal.

5º. Aumentar la altura del segundo cuerpo hasta que alcance los cuatro metros, suprimiendo la faja ornamentada con geniecillos, para dar mayor seriedad al monumento en su conjunto.

6º. Dar mayor anchura a la base del grupo principal, la que sostiene a la figura de la heroína que corona el monumento, al considerarla muy reducida.

7º. Modificar la colocación de la figura de María Pita que se antoja como excesivamente inclinada hacia adelante.

Por todos estos motivos, la Real Academia de San Fernando señala en su informe que no puede emitir un dictamen favorable hasta que no se lleven a efecto en el proyecto las modificaciones propuestas.

Como contraposición al informe de la Real Academia de San Fernando, Martínez Salazar redacta un contrainforme en el que desmonta algunas de las afirmaciones que figuran en el dictamen, tales como la no necesidad de reducir a tres los cinco escalones de la base; la supresión la verja propuesta, evitando así dar una sensación de un monumento enjaulado lo que no permitiría que el público se pudiese acercar a la obra para contemplarla con detalle.

Junto a estas, algunas consideraciones más que no aportan otra cosa que la tenaz voluntad, creemos que fundada, por parte del autor de la Memoria, Andrés Martínez Salazar, de propiciar que la Corporación Municipal hiciese valer el acuerdo adoptado el 22 de septiembre de 1890, ordenando la construcción inmediata del monumento de acuerdo con el proyecto de José González Jiménez.

Algo que a lo que se ve finalmente no accedió, teniendo que aguardar María Pita más de un siglo para que La Coruña le rindiese el homenaje que se merece, saldando la deuda contraída con ella, así como con los coruñeses y Soldados que defendieron con valor y bravura la ciudad en aquellas complicadas jornadas, y un monumento que la recuerda y se alza en la plaza que lleva su nombre.

José Eugenio Fernández Barallobre

 

Autor

Eugenio Fernández Barallobre
Eugenio Fernández Barallobre
José Eugenio Fernández Barallobre, español, nacido en La Coruña. Se formó en las filas de la Organización Juvenil Española, en la que se mantuvo hasta su pase a la Guardia de Franco. En 1973 fue elegido Consejero Local del Movimiento de La Coruña, por el tercio de cabezas de familia, y tras la legalización de los partidos políticos, militó en Falange Española y de las J.O.N.S.

Abandonó la actividad política para ingresar, en 1978, en el entonces Cuerpo General de Policía, recibiendo el despacho de Inspector del Cuerpo Superior de Policía en 1979, prestando servicios en la Policía Española hasta su pase a la situación de retirado.

Es Alférez R.H. del Cuerpo de Infantería de Marina y Diplomado en Criminología por la Universidad de Santiago de Compostela.Está en posesión de varias condecoraciones policiales, militares y civiles y de la "F" roja al mérito en el servicio de la Organización Juvenil Española.

Fundador de la Comisión Promotora de las Hogueras de San Juan de La Coruña, del Museo Policial de la J.S. de Policía de Galicia y de la Orden de la Placa y el Mérito de Estudios Históricos de la Policía Española.

Premio de narrativa "Fernando Arenas Quintela" 2022

Publicaciones:
"El Cuerpo de Seguridad en el reinado de Alfonso XIII. 1908-1931" (Fundación Policía Española)
"La uniformidad del Cuerpo de Seguridad en el reinado de Alfonso XIII 1887-1931 (LC Ediciones 2019)
"Catálogo del Museo Policial de La Coruña". Tres ediciones (2008, 2014 y 2022)
"Historia de la Policía Nacional" (La Esfera de los Libros 2021).
"El Cuerpo de la Policía Armada y de Tráfico 1941-1959" (SND Editores. Madrid 2022).
"Policía y ciudad. La Policía Gubernativa en La Coruña (1908-1931)" (en preparación).

Otras publicaciones:
"Tiempos de amor y muerte. El Infierno de Igueriben". LC Ediciones (2018)
"Historias de Marineda. Aquella Coruña que yo conocí". Publicaciones Librería Arenas (2019).
"El sueño de nuestra noche de San Juan. Historia de la Comisión Promotora de las Hogueras de San Juan de La Coruña". Asociación de Meigas (2019).
"Las Meigas. Leyendas y tradiciones de la noche de San Juan". Comisión Promotora de las Hogueras de San Juan de La Coruña (2011).
"Nuevas historias de Marineda. Mi Coruña en el recuerdo". Publicaciones Arenas (2022). Ganadora del premio de ensayo y narrativa "Fernando Arenas Quintela 2022".
"En el silencio de la noche. Relatos Relatos frente al fuego" (SND Editores 2024)
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