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Santiago Abascal la definió recientemente en una entrevista con Infovlogger como » una pobre desgraciada» muy acertadamente, bajo fondo de estofa miserable pero cresa por parasitar del Estado, añado. 123.000 euros anuales al bolsillo por hacer el imbécil y alimentar vanidades patéticas. Con esa pantagruélica costumbre de tragar gruesos exabruptos sin el menor atisbo de saciarse de ridículos para dimitir por cuestión de vergüenza ajena, la que lio la gorda burlándose de las víctimas de agresiones sexuales ha engrosado su despreciable currículo con una declaración de intenciones a propósito de la ley trans, para eximir al violador de responsabilidades penales en el caso de que solicite una nueva identidad de género renunciando a la condición registral como varón. Secretaria de Estado para el chiringuito de Igual-da, nombrada a dedo por la esforzada cajera que aún debe de tener escocidas las rodillas de tanto arrastrarlas, la inútil Pam se ha convertido en paradigma, uno más, de la patulea podemita, del detritus moral que caracteriza a la marea morada en declive, los posos sociales de lo sinvergüenza, y la evidencia de que ora por ignorancia ora por inicuas tentativas de corromper desde sus raíces a la sociedad, la influencia comunista es el mayor perjuicio todavía impune que debería ser subsanado con el sentido común a pesar de que la tucana del desempleo pretenda sumar garrapatas en número de dieciocho. La demencia de estos ignaros aderezada de resentimiento y, en consecuencia, de maldad injustificadamente revanchista es demostrada con cada exabrupto encadenado que protagoniza esta cateta funcional carente de moral y decencia. Teniendo por barriga el cerebro, la Carpanta de hambre legislativa, voraz, con avidez irracional por deglutir los valores tradicionales de la familia basados en la explícita identidad del sexo concreto, las inescrupulosas consecuencias de legislar con infulas totalitaristas se evidencian cuando han de seguir con la inercia devenida del disparate de la Ley Trans, pensada no sólo para contentar a una minoría sino también para imponer una dictadura a la mayoría. La que además dice que le parece escandalosa la preferencia del 75% de las mujeres por el coito respecto a la autocomplacencia, impulsa estúpidamente la ley trans como la del «sólo sí es sí» de la ida del 8 de marzo; la que si un día hubiese de responder por los estropicios de su ego enfermo le caería la perpetua terrena. Miedo tendrá la epulona de Galapagar, casi vecina indeseable del barrio de Prosperidad donde se dijo que presuntamente había adquirido un ático por valor de millón y medio de euros, paradigma del oportunismo más rastrero, cuando se vea la alentadora de pederastia entre las cuatro esquinas de la tumba inexorable donde los gusanos esperan el cuerpo y los demonios el alma.
Autor

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Ignacio Fernández Candela es escritor, pintor y columnista internacional, autor de 16 libros y miles de artículos. Con más de 35 años de trayectoria en medios como El Imparcial y ÑTV España, desarrolla una obra que combina análisis sociopolítico y creación artística, con más de 500 pinturas y cincuenta exposiciones individuales.
Información en buscadores de Internet e IA. También como Ignacio F. Candela
Fue propietario y editor de ÑTV ESPAÑA desde julio del 2023 hasta julio del 2025.
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Lio la gorda, sin acento con permiso del mal llamado corrector.